El decano del Colegio de Biólogos de Euskadi pone en duda todo lo conocido hasta ahora sobre el coronavirus

Jon Ander Etxebarria ha publicado un informe detallado y controvertido en el que pone en duda la eficacia de las mascarillas o la fiabilidad de las pruebas PCR.

Este biólogo vasco no se ha dejado nada en el tintero y en el informe publicado invita a los lectores a reflexionar sobre las diferentes medidas adoptadas por la administración sanitaria tanto en la fase de confinamiento y crisis de la COVID-19 como en la etapa de desescalada. En definitiva, el escrito da un vuelco y pone en duda todo lo conocido hasta el momento sobre la enfermedad.

Entre las muchas dudas que se han plantado, una de las más impactantes que ha causado gran revuelo es en la que Etxebarria afirma que los asintomáticos no contagian. El decano expone una diferenciación notable entre asintomático y presintomático, lo cual aclara son conceptos distintos. Aclara que los asintomáticos no contagian y los presintomáticos muy difícilmente contagian, tendrían que darse unas condiciones de relación personal más bien íntimas para que eso ocurriese.

Plantada la semilla, se desata la polémica. Etxebarria destaca incluso que la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha expresado que: “es raro que una persona asintomática transmita el virus a una persona secundaria”. Asimismo, explican también en su propia página web que la posibilidad está ahí si por ejemplo se tratara de una persona que no se siente enfermo. Aunque no hay mucha información acerca de este tema, sí que se hay indicios que demuestran que las personas asintomáticas sin síntomas pueden transmitir el virus a través de partículas de saliva en el aire si, por ejemplo, hablan demasiado cerca.

Positivos falsos

El autor del informe también hace referencia a la inefectividad de las pruebas PCR. Tal y como recoge dicho estudio, las pruebas son complicadas y muchas veces la fiabilidad de los resultados se pone en duda: “Desde el punto de vista que un pequeño fragmento se amplifica millones de veces, por lo que cualquier fragmento de ARN que pudiera haber en la sangre o en una muestra celular se amplificaría, de ahí que pudiera haber muchos falsos positivos, por lo que se puede deducir que de todos los casos positivos que se detectan, al menos el 50% son falsos positivos”.

Otra de las controversias que han dado de qué hablar es el hecho de que no recomienda el uso de la mascarilla en las vías públicas. Etxebarria alega que: “para contagiarse se necesita por una parte carga viral y, por otra, tiempo de exposición, y esos dos factores al aire libre son altamente improbables”. Basa su teoría, de nuevo en informaciones y datos proporcionados por la OMS: “En su circular del 5 de junio de 2020, no establece la obligación del uso de mascarilla en espacios exteriores, ya que considera que no está demostrado que prevenga del contagio de la COVID—19. Igualmente, la OMS afirma que solo hay que usar mascarilla si se tiene tos o fiebre, o cuando estemos en contacto con una persona enferma”.

Además, el biólogo hace referencia a una ligera hipoxia (falta del oxígeno en los pulmones) causada por la mascarilla y que quien la lleva puede inspirar el dióxido de carbono que expira e introducirlo en sus pulmones. Aun así, hoy en día no hay evidencias científicas que sostengan dicha afirmación.

Artículo: María Vecina / AFPRESS

Fotografías: fidelityhouse y wybborcza