La Policía Nacional ha detenido en Alicante a un hombre y una mujer acusados del robo de más de 1.800 kilos de cable de cobre de comunidades de vecinos y urbanizaciones

  • El arrestado tenía amplia experiencia en el sector por haber trabajado como instalador eléctrico durante más de treinta años
  • Vendían el cable sustraído en pequeñas cantidades en los desguaces de la ciudad para no levantar sospechas sobre su ilícita procedenci 
  • La suma total de cable de cobre sustraído supera los 1.800 kilos de cobre habiendo obtenido un beneficio de cerca de 11.000 euros               

13-junio-2022.- Agentes de la Policía Nacional han detenido a un hombre y una mujer acusados del presunto robo de 1.810 kilos de cable de cobre que sustraían de las instalaciones eléctricas de comunidades de vecinos y urbanizaciones de Alicante, Mutxamel, San Vicente del Raspeig y El Campello, ocasionando daños por valor de más de 40.000 euros.

El varón arrestado, contaba con más de treinta años de dilatada experiencia como instalador eléctrico y aprovechaba sus conocimientos, supuestamente, para acceder a las comunidades de vecinos y urbanizaciones a las que accedía utilizando una llave exclusiva utilizada por los trabajadores del sector y vestido con ropa de trabajo específica de sus antiguos trabajos para evitar levantar sospechas.

De este modo, una vez que estaba dentro del edificio, con herramientas específicas para el ilícito fin, manipulaba los cuadros eléctricos del cuarto de contadores del edificio, cortando los cables que salían de los cuadros hasta las viviendas. Puesto que, a más altura, más metros de cableado podía sustraer, se dirigía a continuación a las plantas superiores del edificio donde, retiraba la tapa que protege el conducto de cableado eléctrico y cortaba el otro extremo de los cables con total seguridad, extrayendo todo el cableado eléctrico que iba desde la acometida de contadores hasta las viviendas.

El arrestado, dado su amplio conocimiento como instalador, que le permitía manipular las instalaciones eléctricas sin riesgos, sabía perfectamente; qué comunidades o urbanizaciones elegir para su fechoría, en función del beneficio económico que le podría reportar, o qué componentes son los de mayor valor económico y de fácil venta.

En cuanto a las viviendas sobre las que actuaba, nuevamente su experiencia en el gremio de la electricidad, le servía para estudiar el consumo de los contadores eléctricos, detectando aquellas viviendas que no estaban habitadas y por tanto eran más convenientes para sustraer su acometida eléctrica.

El arrestado, posteriormente, vendía al peso en las chatarrerías de la ciudad, el cobre extraído previamente de su envoltura, siempre en pequeñas cantidades para no levantar sospechas, contando para ello con la ayuda de la mujer que fue arrestada junto a él.

Los investigadores de la Comisaría de Alicante Norte, tras reunir todos los datos de cada uno de los sucesos pudieron concretar, que se encontraban ante una acción delictiva individualizada.

De otra parte, la inspección técnico policial realizada por la Brigada Provincial de Policía Científica de Alicante en uno de los lugares afectos, reveló la existencia de huellas, algo que, unido a las grabación de las cámaras de seguridad de alguna de las comunidades de vecinos afectadas, llevó a los agentes a la identificación del detenido como presunto autor de los hechos investigados quien, había vendido durante este año 1.810 kilos de cobre en las chatarrerías, obteniendo un beneficio de 10.858 euros.

Así las cosas, ambos investigados fueron localizados y detenidos cuando circulaban en el vehículo del varón, llevando a bordo del mismo gran cantidad de cable de cobre pelado preparado para su venta y múltiples herramientas.

Posteriormente, un registro domiciliario, permitió recuperar más cantidad de cobre procedente, presuntamente, de cableado sustraído.

De este modo, se han conseguido esclarecer 51 robos, habiendo generado unos daños totales en las comunidades de vecinos afectadas por valor de más de 40.000 euros.

El varón detenido, de nacionalidad española, de 51 años de edad, con antecedentes previos, fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de la misma localidad, mientras que la detenida, de 40 años de edad y también con antecedentes, fue puesta en libertad tras ser oída en declaración en dependencias policiales a la espera de ser citada para comparecer en sede judicial.