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Descubren en aguas de El Campello una diminuta medusa que hasta ahora era desconocida para la ciencia

La Universidad de Alicante identifica una nueva especie de cubomedusa llamada Copula lucentia, de apenas unos milímetros y cuya presencia solo se ha documentado hasta ahora en este tramo del litoral alicantino

El Mediterráneo todavía guarda secretos bajo sus aguas. Y uno de ellos estaba mucho más cerca de lo que podríamos imaginar, frente a la costa de El Campello. Allí, en un entorno marino que forma parte del paisaje cotidiano de la provincia de Alicante, los investigadores han identificado una pequeña medusa que hasta ahora no estaba descrita por la ciencia como una especie propia.

Se llama Copula lucentia, mide entre uno y siete milímetros y su descubrimiento constituye un nuevo avance para el conocimiento de la biodiversidad marina mediterránea. La investigación ha sido realizada por científicos del Laboratorio Marino de la Universidad de Alicante en Dénia, perteneciente al Instituto Multidisciplinar para el Estudio del Medio Ramón Margalef.

Aunque su identificación científica se publicó en 2024, la Universidad de Alicante ha dado a conocer ahora nuevos detalles del hallazgo y de los trabajos que se están desarrollando para conocer mejor a esta especie.

La pequeña medusa fue identificada a partir de ejemplares recogidos entre 2016 y 2018. En aquel momento, durante una campaña de muestreo, algunas de sus características físicas llamaron la atención de los investigadores. Su tamaño y determinados rasgos morfológicos no encajaban con lo que esperaban encontrar.

Aquella primera observación llevó al equipo a estudiar los ejemplares con mayor detenimiento. La comparación anatómica con otras especies conocidas y los análisis genéticos permitieron confirmar que estaban ante una especie diferente, perteneciente al género Copula.

El trabajo científico, desarrollado con la colaboración de especialistas internacionales, se publicó en la revista Marine Biodiversity.

Una especie con nombre vinculado a Alicante

El nombre elegido tampoco es casual. Copula lucentia hace referencia a Lucentum, la antigua denominación latina de Alicante, una forma de vincular este descubrimiento con el territorio donde se ha documentado.

Hasta el momento, su presencia únicamente se ha registrado en aguas de El Campello. Los ejemplares estudiados aparecieron a menos de un metro y medio de profundidad, en zonas con fondos rocosos y arenosos y praderas de fanerógamas marinas.

Se trata de una cubomedusa, un grupo de organismos que recibe ese nombre por la forma cúbica de su campana. Su cuerpo es prácticamente transparente, tiene cuatro tentáculos y unas pequeñas estructuras adhesivas en la parte superior que le permiten fijarse a distintas superficies.

Uno de los aspectos más llamativos del descubrimiento es que Copula lucentia se convierte en la segunda especie de cubomedusa documentada en el Mediterráneo. La otra es Carybdea marsupialis, descrita por Linneo en 1758.

Eva Fonfría, investigadora de la Universidad de Alicante y primera autora del estudio, ha explicado que las diferencias observadas durante los primeros muestreos fueron las que llevaron al equipo a investigar más a fondo aquellos pequeños organismos.

Para César Bordehore, profesor del Departamento de Ecología de la UA y coordinador del Laboratorio Marino de Dénia, el hallazgo demuestra que todavía queda mucho por conocer sobre la biodiversidad de un mar tan estudiado como el Mediterráneo.

Más de 200 ejemplares recogidos para continuar la investigación

La investigación no se ha detenido con la identificación de la nueva especie. Ocho años después de las últimas recolecciones iniciales, una nueva campaña de muestreo desarrollada conjuntamente con el Oceanogràfic de València ha permitido localizar y recoger más de 200 ejemplares en el litoral de El Campello.

Esta nueva colaboración abre una etapa importante para conocer mejor cómo vive esta medusa y cuáles son sus necesidades biológicas.

Parte de los ejemplares se encuentran actualmente en el Medusa Lab del Oceanogràfic, donde los especialistas trabajan para favorecer su desarrollo y estudiar la posibilidad de completar su ciclo reproductivo en condiciones controladas.

Miguel Candelas, biólogo y responsable del área de medusas del Oceanogràfic, ha explicado que los ejemplares recogidos todavía se encuentran en una fase inmadura. Uno de los principales retos será conseguir que alcancen la madurez sexual y puedan reproducirse.

Es la primera vez que esta especie se mantiene en un acuario, por lo que la experiencia permitirá ampliar el conocimiento científico sobre su comportamiento y sus necesidades.

Además, quienes visiten el Medusa Lab pueden observar por primera vez ejemplares de Copula lucentia. Debido a su diminuto tamaño, es necesario utilizar una lupa para apreciar sus características.

Todavía quedan muchas preguntas por responder

Pese a la importancia del descubrimiento, los investigadores reconocen que todavía hay aspectos fundamentales de esta medusa que necesitan estudiarse. Su ciclo reproductivo, su papel en la cadena alimentaria y su capacidad para producir picaduras son cuestiones sobre las que todavía falta información.

La investigación también tiene interés desde una perspectiva más amplia. Los organismos gelatinosos, entre ellos las medusas, pueden desempeñar un papel importante en los ecosistemas marinos. Algunos se alimentan de huevos y larvas de peces, por lo que conocer mejor sus interacciones ayuda a comprender el funcionamiento de las cadenas tróficas y los recursos pesqueros.

En este ámbito trabaja también el proyecto europeo Sea4Future, coordinado por el equipo científico de la Universidad de Alicante y en el que participan 22 socios de 12 países. La iniciativa busca desarrollar soluciones para recuperar la producción pesquera en el Mediterráneo y proteger especies vulnerables como tortugas, delfines y ballenas.

La colaboración entre la Universidad de Alicante y el Oceanogràfic permite unir conocimientos de ecología marina, genética y taxonomía con la experiencia en el mantenimiento y reproducción de organismos marinos.

El descubrimiento de Copula lucentia deja una imagen que merece la pena recordar. Una medusa de apenas unos milímetros, prácticamente transparente y difícil de distinguir a simple vista, ha conseguido ampliar el catálogo de especies conocidas del Mediterráneo.

Y lo ha hecho frente a El Campello, en un rincón de la costa alicantina que demuestra que incluso en mares que creemos conocer bien todavía hay mucho por descubrir.