Miles de personas exigen en Valencia la dimisión de Carlos Mazón por la gestión de la DANA del 29 de octubre
La Comunitat Valenciana vivió ayer una nueva jornada de movilización ciudadana marcada por la indignación y el recuerdo de las víctimas de la DANA del 29 de octubre de 2024. Once meses después de aquellas inundaciones que devastaron la provincia de Valencia y dejaron 229 fallecidos, más de 5.000 personas salieron a la calle para exigir la dimisión del president de la Generalitat, Carlos Mazón, a quien responsabilizan de la tragedia y de una gestión que califican de negligente.
La protesta, la undécima desde aquel fatídico día, arrancó de forma simultánea desde dos puntos diferentes: la residencia Savia de Paiporta, donde murieron seis ancianos durante la riada, y el Centre Cultural La Rambleta de València. Ambas columnas confluyeron al caer la tarde en el conocido Puente de la Solidaridad, símbolo de la ayuda vecinal durante la catástrofe y que ayer volvió a convertirse en epicentro de la indignación ciudadana.
Un ambiente cargado de simbolismo
La marcha estuvo marcada por un fuerte componente simbólico y reivindicativo. En la cabecera de la columna de València, un grupo de dolçaina i tabalet encabezaba el recorrido con el sonido tradicional que acompañaba a una pancarta en la que podía leerse “Mazón Dimissió”. Muchos asistentes portaban camisetas con lemas como “228 motius per lluitar”, “Víctimes Dana. Justicia, veritat, vergonya” o “20:11 ni oblit ni perdó”. Otros llevaban fotografías de sus seres queridos fallecidos y pegatinas con el mensaje “Pont de la solidaritat #MazónDimissió”.
Los carteles expresaban la rabia de las familias y de los ciudadanos movilizados: “Justicia”, “Mazón a prisión”, “Mazón fora”, “La DANA arrasa, Mazón en la terraza” o incluso mensajes en inglés como “Feijóo you are partner in crime”.
El recuerdo de las víctimas y la crítica a la Generalitat
La jornada coincidió con una alerta roja decretada por AEMET, lo que incrementó la tensión emocional entre los manifestantes. Horas antes del inicio de las marchas, los teléfonos móviles de la Comunitat recibieron un mensaje Es-Alert con recomendaciones de autoprotección. Esta circunstancia reavivó la indignación de los familiares, que lamentan que once meses antes no se activaran mecanismos de aviso pese a que los patrones meteorológicos eran, según AEMET, incluso peores.
“¿Eran necesarias 229 muertes para que se pusiera en marcha el sistema de alertas?”, cuestionó Rosa Álvarez, presidenta de la Asociación de Víctimas Mortales de la DANA 29-O. Con la voz entrecortada, confesó que al escuchar la alerta en su teléfono tuvo la sensación de volver a revivir aquel día de horror.
Por su parte, Empar Pujades, vicepresidenta de la Associació Víctimes Dana 29 d’Octubre, subrayó que siguen en la calle porque “el gobierno valenciano no nos cuida”. En sus declaraciones recordó que el año pasado no se emitieron alertas que hubieran podido salvar vidas: “Hoy vemos que, al menos, han aprendido, pero llegamos tarde para cientos de familias que quedaron destrozadas”.
Mazón, ausente de la coordinación de emergencias
La polémica se avivó al conocerse que, mientras se celebraba la protesta y la Generalitat mantenía una reunión de coordinación de emergencias, el president Mazón no estaba presente en Valencia, sino en Murcia, en un acto de clausura del Partido Popular. Su ausencia fue duramente criticada por representantes políticos como Joan Baldoví (Compromís), Gabriel Rufián (ERC) y el ministro Óscar Puente, que coincidieron en reprochar al jefe del Consell una actitud “irresponsable e inmoral”.
Una herida que sigue abierta
Los familiares de las víctimas, como Marco —que perdió a su madre en la residencia de Paiporta— o Dolores —que perdió a su marido y dos hijos en Chiva—, expresaron entre lágrimas su dolor, la sensación de abandono y la necesidad de que se depuren responsabilidades políticas. Para ellos, la dimisión de Mazón y de todo su Consell es el único paso hacia la justicia.
El manifiesto final de la protesta recordó que la DANA transformó la vida de centenares de miles de personas en la Comunitat y que, once meses después, la herida sigue abierta. Las familias afirman que seguirán movilizándose hasta que obtengan respuestas claras y medidas reales que garanticen que una tragedia de esta magnitud no vuelva a repetirse.
Fotografías: OpenAi




