COVID-19 | Reino Unido indicará a sus ciudadanos a qué países podrán viajar durante la temporada de verano sin hacer cuarentena después

El gobierno de Boris Johnson ha tenido que calmar los ánimos de sus ciudadanos estos últimos días. Convencidos del aparente éxito de campaña de vacunación en UK, creían que eso les permitiría disfrutar este verano de destino tan codiciados como Portugal, Grecia, España o Croacia.

El primer ministro explicará el próximo lunes los criterios que van a tomarse en consideración para diseñar una lista-semáforo de países. Verde significará que los ciudadanos tienen vía libre para viajar a dicho país sin necesidad de someterse a la obligatoriedad de pasar una cuarentena posterior al viaje. Ámbar, sin embargo, sí requerirá un aislamiento de 10 días al volver al territorio británico, con dos pruebas PCR obligatorias que además deberán realizarse en el segundo y octavo día. La lista de color rojo, en la que ya están incluidos 39 países, contiene los nombres de todos lugares a los que no se podrá viajar por riesgo de covid-19. La mayoría de ellos son procedentes de África y Latinoamérica, ninguno europeo por el momento.

Los británicos que quieran viajar a países de la lista roja deberán presentar una justificación de peso que apoye la realización de dicho viaje. La cuarentena de retorno ha de realizarse en hoteles designados para ello, que el viajero deberá pagar de su propio bolsillo, con un coste de 2.000 euros. A pesar de las presiones ejercidas durante las últimas semanas, el Gobierno británico se ha resistido hasta el momento de incluir a países de la Unión Europea como Francia, donde los positivos por coronavirus se han disparado.

El primer ministro Johnson aún no tiene previsto cuando se podrá reanudar el turismo exterior con normalidad, ni tampoco el listado de países con semáforo verde que podrán visitarse. Se limitará a exponer los criterios que se utilizarán para elaborar el plan. Dos factores fundamentales para desarrollar la estrategia con éxito serán el respectivo ritmo de la campaña de vacunación de cada país de destino, así como el nivel de presencia de nuevas variantes del virus ante las que las vacunas actuales no tienen acreditada la suficiente eficacia, según afirman fuentes de Downing Street. En cualquier caso, incluso a aquellos lugares que cuenten con semáforo verde, se seguirá exigiendo una PCR negativa en las 72 horas previas al viaje de regreso a Reino Unido.

A pesar de que el pasado febrero Johnson presentó su plan de relajación de las medidas más restrictivas para reanudar el turismo internacional a partir del 17 de mayo, en los últimos días el Gobierno ha retrocedido en sus expectativas iniciales. Los nuevos planes, ahora más realistas, apuntan a una reanudación de los viajes al extranjero a partir del mes de julio.

Tanto el primer ministro como el Equipo de Trabajo para Viajes Internacionales, analizarán los riesgos y posibilidades de una apertura de fronteras que quedarán recogidas en un informe preliminar que se presentará el próximo 12 de abril. Es a partir de esas primeras conclusiones cuándo comenzará a esclarecerse un futuro no muy lejano para los ciudadanos británicos, las líneas aéreas y las agencias de viaje.

Ante la tentación e irresponsabilidad de algunos residentes de saltarse las normas y restricciones, el Gobierno británico ha advertido que la policía realizará controles exhaustivos en puertos y aeropuertos, con multas que pueden alcanzar los 5.800€ (5.000 libras esterlinas).

 

Artículo: María Vecina / AFPRESS

Fotografías: Anna Shvets, Pool New y Gianni Orefice