Donald Trump carga con insultos contra los críticos de su partido

Tanto su rival demócrata, Joe Biden, como el magnate conservador están haciendo campaña en varios estados del país en la recta final de las elecciones que podrían convertirlos en el próximo presidente de los Estados Unidos. Las últimas encuestas muestran que podrían desbancar del cargo a Trump el 3 de noviembre

Donald Trump se encuentra, como siempre, en el punto de mira de los medios de comunicación del país y del mundo. Ayer mismo, el todavía presidente de los Estados Unidos, arremetía contra los críticos de su propio partido calificándolos de “estúpidos” tras haber visto crecer entre los republicanos los temores de que pueden enfrentarse a duros reveses en las elecciones del 3 de noviembre de 2020.

Ambos candidatos a la presidencia hacen campañas en varios de los estados clave que podrían proporcionarle la victoria, aunque los comicios que las encuestas presentan muestran a Trump en serio peligro.

Durante el mitin celebrado en Nevada, el mandatario republicano saltó de los ataques a Biden a la promoción de sus políticas económicas, pasando por agua también al senador republicano Ben Sasse quien dijo recientemente que Trump “lame el trasero de los dictadores”, maltrata a las mujeres y utiliza la Casa Blanca como negocio.

No solo el senador Sasse de Nebraska, también otros republicanos fueron enfáticos y precisos al augurar una posible derrota en las urnas, como el senador Ted Cruz, quién no dudó en plantear que el día de las elecciones podría producirse un “baño de sangre”.

Ante las declaraciones y críticas de los mandatarios de su propio partido, Trump afirmaba durante su mitin en Nevada que: “Tenemos a alguna gente estúpida. Tenemos a este tipo, Sasse, ya saben, que quiere dar una declaración… Los republicanos deben permanecer más unidos”, añadió el candidato.

Iglesia, ¿punto clave?

Poco practicante, el presidente asistió a un acto religioso en la iglesia evangélica de Las Vegas. Los asistentes al acto rezaron por él y cuando pasó la cesta de donaciones, el multimillonario depositó un puñado de billetes de 20 dólares, según pudieron captar algunas de las fotografías tomadas.

Al contrario que Trump, Biden sí es considerado un católico practicante. El candidato acudió a misa junto a su esposa Jill en su iglesia cerca de Wilmington, Delaware, justo antes de dirigirse a orar ante la tumba de su hijo Beau, quien murió en 2015 a causa de un tumor cerebral.

Con una campaña bastante limitada en comparación a la de Trump a causa de la preocupación por la pandemia, Biden de 77 años voló entonces a Carolina de Norte para un par de eventos. “Elegimos la esperanza al miedo, elegimos la unidad a la división, la ciencia antes que la ficción y sí, elegimos la verdad sobre las mentiras”.

El tradicional debate final entre ambos candidatos en televisión será el jueves en Nashville, Tenesse. El primer encuentro acabó convirtiéndose en una serie caótica de interrupciones de Trump, replicas constantes y sacudidas de cabeza. Mientras que el segundo encuentro fue sustituido por dos entrevistas realizadas por ciudadanos en programas por separado, después de que Trump rechazara debatir via online tras contagiarse de Covid-19. El debate final del jueves sí será cara a cara.

220.000 es la cifra que presenta Estados Unidos en relación a las muertes por Covid-19. Los rebrotes no dejan de extenderse por todos los puntos del país y ya hay estados que muestran datos que hacía meses que no se veían. Los sondeos muestran que la mayoría de los votantes desaprueban el imprevisible manejo de la pandemia, mientras que Biden ha utilizado esta estrategia para convertirlo en el tema central de su campaña, prometiendo de esta manera, un liderazgo más eficiente.

“El presidente necesita responder por su fallida respuesta al Covid-19”, opina el candidato Biden. Trump niega en todo momento los débiles resultados que presentan las encuestas y sondeos, al tiempo que los partidarios de Biden siguen precavidos para no caer en un exceso de confianza antes de las tan ansiadas elecciones.

Artículo: María Vecina / AFPRESS

Fotografías: Jim Watson (AFP), Mandel Ngan (AFP) y EFE