La fiscalía y la madre habían pedido que se archivaran dos causas contra el parricida

Castellón, 25 sep (EFE).- El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha informado hoy de que constaban dos procedimientos, uno por amenazas y otro tras un parte médico, abiertos contra el supuesto asesino de sus dos hijas de 3 y 6 años pero habían sido archivados a petición del fiscal y de la propia víctima, la madre de las niñas.

Según informa el TSJCV, el Juzgado de Instrucción en funciones de guardia ha intervenido esta madrugada en el levantamiento de los cadáveres de dos niñas y de su padre, que se habría quitado la vida tras matar, supuestamente, a las pequeñas.

En el Juzgado de Violencia sobre la Mujer constan dos procedimientos (uno abierto por denuncia por amenazas interpuesta por su expareja y madre de las menores, de 2 y 6 años de edad, y otro abierto tras recibir un parte médico) que se archivaron a petición del fiscal y de la propia víctima.

La diligencia policial de valoración de riesgo de la víctima arrojó un resultado de riesgo bajo, según las mismas fuentes, y el investigado carecía de antecedentes penales y no le constaban episodios previos de violencia doméstica.

La primera causa se incoó el pasado mes de enero cuando el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Castellón abrió un procedimiento tras recibir un parte médico, aunque no hubo denuncia de la víctima.

En su comparecencia ante el juez, la mujer y madre de las menores se acogió a su derecho a no declarar y, según han explicado el TSJCV, sin parte de lesiones y sin el testimonio de la víctima, el fiscal solicitó el sobreseimiento de la causa y el Juzgado la acordó.

El 24 de febrero de 2018 la mujer denunció por amenazas en el Juzgado de Guardia a su expareja y padre de las menores.

Lo hizo apenas quince días después de que el Juzgado de Familia fijara medidas provisionales para regular el régimen de visitas y el uso de la vivienda en base al convenio regulador que los padres habían alcanzado de mutuo acuerdo.

Tras una discusión con su expareja cuando procedían a intercambiarse a las niñas, la mujer interpuso la denuncia, solicitó una orden de alejamiento y mostró su disconformidad con las medidas provisionales que habían sido fijadas tras el acuerdo entre los progenitores de las menores.

El fiscal no consideró entonces necesaria la adopción de medidas cautelares y se opuso a la concesión del alejamiento, mientras que el Juzgado de Guardia denegó la orden.

Al día siguiente, la decisión fue revisada por el Juzgado de Violencia Sobre la Mujer de Castellón, competente en la materia. Tras esta nueva comparecencia y de conformidad con el criterio del fiscal, se volvió a denegar la orden de alejamiento.

La denunciante recurrió esa decisión judicial, pero mientras se tramitaba su recurso desistió de seguir adelante y el auto denegatorio de la orden de alejamiento cobró firmeza.

El procedimiento por las supuestas amenazas siguió tramitándose aunque tras la práctica de las diligencias solicitadas por las partes, el fiscal solicitó el sobreseimiento y la víctima, personada como acusación particular, también pidió el archivo.

Al no existir ninguna parte que ejerciera la acusación, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer sobreseyó el procedimiento.

El fallecimiento del presunto autor del doble crimen extingue la responsabilidad penal, señala el Tribunal Superior de Justicia valenciano.

 

 

 

Photograph : Vista de la calle peatonal de Castellón donde se ubica el edificio desde el que un hombre se ha suicidado al arrojarse desde un sexto piso, quedando tendido junto a la puerta de una guardería, tras supuestamente asesinar a sus dos hijas de 3 y 6 años. EFE