CINE | LINGUI. LAZOS SAGRADOS
FICHA TÉCNICA
Película del Chad dramática de 2021, de 97 minutos de duración, cuyo título original es Lingui aka, dirigida por Mahamat-Saleh Haroun, con guion del mismo Mahamat-Saleh Haroun, música de Wasis Diop, montaje de Marie-Hélène Dozo, fotografía de Mathieu Giombini, coproducida entre Chad, Francia, Alemania y Bélgica por, Beluga Tree, Made in Germany, Pili Films, Goï Goï Productions, Canal + International y Proximus e interpretada por Achouackh Abakar Souleymane, Rihane Khalil Alio, Youssouf Djaoro, Briya Gomdigue, Saleh Sambo, Hadje Fatime N’Goua, Hamid Khayar, Aïssa Mbogo, Hawa Abdelhakim y Darassalam Tahir entre otros actores.

Amina y su hija María
ARGUMENTO
La película trata de Amina y de su hija, María. La situación de ambas, muy vulnerable, empeora cuando Amina se entera de que su hija adolescente está embarazada.

Amina y su hija María
LOS PERSONAJES
La película orbita en torno a una madre Amina y a su única hija, María.
Amina es una madre soltera musulmana, que convive con María, su hija, de 15 años, a las afueras de N’djamena, la capital de Chad. Se ha implicado seriamente en la crianza y educación de su hija, vendiendo objetos artesanales, elaborados con material reciclado de neumáticos. Un hombre, mucho más mayor que Amina, se ha ofrecido a casarse con ella, pese a su condición de madre soltera, muy desaprobada en la comunidad religiosa a la que ambos pertenecen.

Amina
Madre e hija atraviesan dificultades económicas, como la mayor parte de la gente de Chad, país azotado por la precariedad, en el que un 80% de la población vive por debajo del umbral de pobreza.
Amina se preocupa, al enterarse que María está esperando un bebé, que por esta razón la han expulsado del instituto y que quiere abortar. Pese a las reticencias iniciales por motivos religiosos, Amina decide apoyar a su hija, para que tenga un futuro mejor, no marcado por la exclusión social, negro porvenir al que Amina se vio abocada.
En un país como Chad, en el que el aborto está condenado por la religión y prohibido por la ley, Amina debe enfrentarse a poderosos enemigos: la comunidad religiosa y la jurisprudencia.
Por lo que respecta a María, ésta quiere interrumpir el embarazo, porque no quiere verse expuesta a la misma dramática situación que Amina, madre soltera, forzada a abandonar sus estudios y además castigada con el rechazo de su propia familia y con la marginación.

María
SITUACIÓN DE LA MUJER EN EL CHAD
La situación de las mujeres en Chad está definida por una severa desigualdad de género, altos índices de violencia y una crisis humanitaria crónica. Pese a la implicación del gobierno y de las organizaciones internacionales en la mejora de sus derechos, las prácticas tradicionales constituyen una amenaza para su desarrollo y seguridad.
La poligamia, regulada por la ley, es común. Aunque está prohibida la violencia contra la mujer, es habitual en la esfera doméstica. También está vedada legalmente la mutilación genital femenina, pero se sigue practicando por la fuerza de la tradición. De hecho, el 45% de las mujeres del Chad se someten a esta costumbre. Otra lacerante realidad es el matrimonio infantil, según estadísticas, alrededor de un 67% de las mujeres se casan antes de cumplir 18 años y un 30% antes de los 15.
Hay altos índices de analfabetismo femenino. Como las mujeres tienen problemas para acceder a la educación, no pueden competir en las mismas condiciones que los hombres por los escasos puestos de trabajo formal del sector.
Por lo que se refiere al tema sanitario, son comunes los embarazos precoces y la falta de servicios básicos.
Las leyes de propiedad y herencia, inspiradas en el código francés, que no discriminan a la mujer, no se aplican, porque los líderes locales, con gran peso en cuestiones decisorias, siguen la tradición, juzgando en su inmensa mayoría los casos de herencias a favor de los varones.

Amina, su hermana y su sobrina
En el Chad la religión predominante es el islam, cuyos creyentes se localizan generalmente en la parte septentrional y oriental de Chad. Chad constituye un estado laico con libertad religiosa, según la Constitución, lo que permite la coexistencia de las diferentes comunidades religiosas. Las disputas étnicas son el origen de los numerosos conflictos internos, tras la independencia del país.
Chad está afectado por los conflictos en los países vecinos, como Sudán. Miles de mujeres y niños se refugian en campamentos en el este de Chad, donde son víctimas de explotación y violencia sexual.
La inestabilidad política, unida a la crisis climática, han causado que sobre 7 millones de personas precisen urgentemente asistencia humanitaria, especialmente las mujeres a cuyo cargo está el cuidado familiar.
Dentro de todas estas preocupantes circunstancias existen algunos atisbos de esperanza como la Tribu Woodabe, comunidad caracterizada por la autonomía de las mujeres. Además, organizaciones como la UNESCO, desarrollan programas de alfabetización y formación profesional para mujeres. Incluso muchas mujeres en campamentos de refugiados lideran iniciativas agrícolas y otros proyectos de reconstrucción de vida.
SINOPSIS
Se trata de una película valiente, sobre las condiciones de vida de las mujeres en Chad, que pone sobre la mesa temas cruciales como: el trauma, los derechos sexuales y reproductivos, la violación, el aborto y la ablación.
La película se erige en un canto a la solidaridad femenina, como forma de lucha frente al sistema patriarcal. A la sororidad alude la palabra “lingui”, cuyo significado es “vínculo”, referido, en este sentido, al apoyo mutuo entre mujeres, necesario para sobrevivir en un mundo controlado por los hombres. Frente a una religión, dominada por la óptica patriarcal, “los lazos sagrados” unen fraternalmente a las mujeres, para encarar retos como interrumpir un embarazo no deseado o evitar una ablación. En las sociedades africanas rigen sistemas relacionales tradicionales como la empatía, la solidaridad, el respeto y el altruismo, que, prácticamente, se han abandonado en la egoísta e individualista sociedad occidental.

Amina y su hija María
«Lingui.Lazos sagrados», encuadrada dentro del cine social de denuncia, critica la discriminación sufrida por las mujeres en el Chad, especialmente en el seno de sus comunidades religiosas. Haroun culpa a la hipocresía de una sociedad, que reserva el ostracismo social a María, por estar embarazada, siendo soltera, pero le prohíbe el aborto. La película, contraria a la penalización del aborto y a las leyes y tradiciones patriarcales, que se adueñan del cuerpo femenino, muestra como esta represión social y cultural, se integra en un sistema patriarcal, que anula los derechos de la mitad de la población, formada por mujeres.
La película, de factura sólida y eficiente, está dotada de una sencillez narrativa de carácter lineal, que no destaca en los aspectos formales, ni estéticos, al estar enfocada en la denuncia. Sin embargo, el realizador explota la riqueza cromática de los paisajes y la vistosidad de las ropas de los personajes y logra, en definitiva, una cinta hermosa y emotiva, rotunda y notable, memorable por su mensaje y por su posicionamiento a favor del feminismo.
Fotografías: ABC, BadalNovas, El Periódico, Girls at Films, eCartelera, SensaCine, Cinemagavia
Videos: StyleFeelFree SFF
Crónica: Beatriz Recio Inés
TRAILER


