CINE | SOY NEVENKA
FICHA TÉCNICA
Película española dramática de 2024, de 110 minutos de duración, basada en la novela “Hay algo que no es como me dicen :El caso de Nevenka Fernández contra la realidad” de Juan José Millás, inspirada a su vez en hechos reales, dirigida por Icíar Bollaín, con guion de la misma Icíar Bollaín y de Isa Campo, música de Xavier Font, montaje de Nacho Ruiz Capillas, fotografía de Gris Jordana, coproducida entre España e Italia por Kowalski Films, Feelgood Media, Movistar Plus+ y Garbo Produzioni, interpretada por Mireia Oriol, Urko Olazabal, Ricardo Gómez, Carlos Serrano, Lucía Veiga, Font García, Mabel del Pozo, Pepo Suevos, Mercedes del Castillo, Javier Gálego y Luis Moreno entre otros actores. Ha logrado los siguientes premios: el Premio a Actriz revelación para Lucía Veiga en la 80ª edición de las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos y el Premio Agenda 2030 Euskadi en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián en 2024.
El rodaje tuvo lugar en Zamora, alternativa criticada por el PSOE de Ponferrada, que pidió explicaciones al alcalde de dicha localidad, dado que Bollaín había visitado la localidad leonesa en 2023, buscando localizaciones para el rodaje y la productora de la película justificó la elección de Zamora por las facilidades que les dieron para el rodaje, contrastando con el poco apoyo recibido por parte de Ponferrada, cuyo ayuntamiento denegó el permiso municipal para rodar en la localidad leonesa. La película también se rodó en Bilbao y en North Shields (Inglaterra).
ARGUMENTO
La película trata de Nevenka Fernández, edil en el Ayuntamiento de Ponferrada, que sufre acoso sexual y laboral por parte del alcalde.

Nevenka y el alcalde
LOS PERSONAJES
La película orbita en torno a Nevenka Fernández, joven de 24 años, concejala de Hacienda en el Ayuntamiento de Ponferrada. En el año 2000 es hostigada sexual y laboralmente por el alcalde del citado municipio, Ismael Álvarez. Nevenka se debate entre su dignidad o conservar lo que ha conseguido a nivel profesional además de la seguridad de su familia y amigos.
Nevenka opta por denunciar al regidor, enfrentándose a las consecuencias de su valiente decisión: ausencia de apoyo de su entorno y de la sociedad de Ponferrada, además del juicio público mediático.
El alcalde de Ponferrada, Ismael Álvarez, perteneciente a la pequeña burguesía local y la persona más influyente de esta ciudad, es un hombre inflexible, acostumbrado a manejarse a su antojo, tanto en el ámbito político, como en el personal.
HECHOS EN QUE SE BASA LA PELÍCULA
Nevenka Fernández, economista, recién licenciada, establecida en Madrid, decidió regresar a su ciudad natal, Ponferrada, en 1999, poco antes de las elecciones municipales.
Carlos López Riesco, perteneciente al PP en el Ayuntamiento de Ponferrada, le ofreció el lugar número tres de la lista del PP local, encabezada por Ismael Álvarez, que había sido alcalde entre 1995 y 1999. Nevenka se adaptaba perfectamente a la voluntad del partido de aumentar la presencia femenina en sus filas y actualizar su imagen.
Tras el triunfo electoral de Ismael Álvarez ella fue nombrada concejala de Hacienda. Al poco tiempo, Nevenka, presionada por el alcalde, inicia una relación sentimental con el regidor, que había enviudado recientemente.

Nevenka jurando el cargo
Las cosas se complicaron cuando ella, incómoda, decidió acabar con la relación y él no lo aceptó, desencadenándose una dinámica de manipulaciones y presión, como llamadas y mensajes insistentes, desplantes en el pleno, encerronas e insultos, por parte del alcalde, es decir, en un acoso sexual y laboral en toda regla.

Nevenka en un pleno
Sintiéndose sola, por la ausencia de apoyos y como el hostigamiento por parte del alcalde no cambiaba, Nevenka, regresa a Madrid, refugiándose en la amistad de Lucas, un amigo de la Universidad, con el que inicia una relación.
Nevenka, en septiembre de 2000, solicitó la baja en el Ayuntamiento por depresión. En Madrid contactó con Adolfo Barreda, un abogado que preparó su querella. La joven sabía que contaría con pocas personas para testificar a su favor, por la gran influencia y popularidad del alcalde de Ponferrada.
En marzo de 2001 denunció al alcalde, convocando una rueda de prensa para comunicar que abandonaba su cargo y que había interpuesto la citada denuncia. Ni el partido Popular, ni los compañeros del consistorio le prestaron su apoyo.
Nevenka no se amilanó a pesar de la reacción en contra de su gente y de su partido, continuando su lucha particular, hasta conseguir la sentencia, ratificando en abril de 2001 la querella por acoso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
Se sucedieron manifestaciones de apoyo a Ismael Álvarez, en las que incluso mujeres, de las que podría haberse esperado mayor comprensión hacia Nevenka, por mínima solidaridad de género, se compadecían de “Este pobre hombre”.
Durante el juicio, en el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, como el fiscal José Luis García Ancos arremetió contra ella varias veces, le tuvieron que recordar que Nevenka no era la acusada. El fiscal le dirigió a Nevenka la recordada frase “Usted no tenía por qué aguantar eso. Usted no es la empleada de Hipercor que le tocan el trasero y se tiene que aguantar porque es el pan de sus hijos.”

Nevenka durante el juicio
El 30 de mayo de 2002 el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León condenó a Ismael Álvarez a 9 meses de cárcel y una multa, además de indemnizar a la víctima. La sentencia fue ratificada por el Tribunal Supremo. Por primera vez un político español fue perseguido judicialmente por acoso. Ismael Álvarez dimitió.
La victoria judicial de Nevenka fue pírrica, porque, aunque fue la primera española en conseguir la condena de un cargo político por acoso sexual, aunque la sentencia le dio la razón a Nevenka, no evitó el desgaste y la incomprensión sociales, el saldo arrojado por el desenlace judicial fue el descrédito público de Nevenka.
El proceso judicial transformó un episodio local en el punto de mira de toda España, con la atención pública focalizada en la “atrevida” mujer que osó señalar a un superior como delincuente, en un momento en que la sociedad española entera no estaba preparada ni concienciada para procesar estos hechos. En definitiva, el país, en general y Ponferrada, en particular, respaldaron al regidor.
El exalcalde continuó residiendo en la ciudad e incluso volvió a la esfera política, presentándose en las elecciones municipales en 2011 con un partido independiente, Agrupados de Ponferrada IAP.
Mientras el alcalde tenía apoyos, Nevenka, tras la denuncia por acoso sexual, tuvo muchas dificultades para encontrar trabajo en España, decidiendo emigrar a Chester (Inglaterra) y después establecerse en Irlanda, donde ha rehecho su vida y formado una familia. En 2017, según cuenta ella misma, consiguió un trabajo, sin tener que ocultar su pasado.
Con el éxito del movimiento metoo, Nevenka pensó que era el momento adecuado para ofrecer su visión de los hechos, primero en 2021, en la miniserie documental de Netflix, titulada “Nevenka”. Serie en la que ella y otros testigos contaron lo sucedido en primera persona.
En 2025 Nevenka publicó un libro, escrito de su puño y letra, “El poder de la verdad”, donde relató su versión de los hechos y habló sobre el poder sanador del dolor, reflexionando que “en el dolor está la oportunidad de conocernos a nosotros mismos”.
Posteriormente la película de Bollaín contó con el asesoramiento de la propia Nevenka, aplaudida calurosamente, tras la proyección del film, en el Festival de San Sebastián.
SINOPSIS
El caso de Nevenka da inicio en España al movimiento metoo, antes de la invención del término. Nevenka es una pionera al conducir a los tribunales a un poderoso político por acoso sexual y laboral por primera vez en España.
Esta obra constituye un drama, de calado social, dirigido por una realizadora, como Icíar Bollaín, conocida por su visión feminista y su apuesta por historias reales, como “Te doy mis ojos” o “El olivo”.
Icíar aprovecha el caso de Nevenka Fernández, caso que impulsó un debate en nuestro país sobre machismo, abuso de poder y justicia, para criticar la doble victimización de Nevenka, primero por acoso sexual y laboral, más adelante por escarnio público o incredulidad.
Bollaín plenamente consciente de que la película es un testimonio audiovisual de un evento crucial, no recurre a golpes de efecto ni adornos, ciñéndose a la psicología de los personajes y apoyándose en la fuerza de los hechos desnudos, en lo íntimo y personal, para reflejar las dinámicas del acoso, el abuso de poder, la indefensión personal y la insensibilidad social. Siempre en beneficio de la historia, excepcionalmente juega con la imagen y el sonido.
Sin abandonar el estilo documental, la cinta de Bollaín testifica unos hechos, que soliviantaron a un país, aún no preparado para entender a una víctima de acoso sexual y laboral, un país en el que la democracia, plenamente instalada, no había acabado del todo con las huellas de un pasado, marcado por la dictadura franquista, en el que la mujer estaba supeditada al varón.
Mireia Oriol se mete en la piel de la protagonista, aportando el tono justo de fragilidad y firmeza, para dar verosimilitud a su interpretación, al eludir el maniqueísmo y humanizar al personaje, iluminando su lucha interna.
Un suceso similar ocurrido en el Ayuntamiento de Móstoles (Madrid), en el que una exconcejala ha denunciado al alcalde, Manuel Bautista, por acoso sexual y laboral, ha reavivado el caso de Nevenka, que retumba en nuestra conciencia colectiva más que nunca.
Fotografías: CineCiutat, El Confidencial, El Bierzo Diario, Decine21
Videos: Buenavistacine
Crónica: Beatriz Recio Inés
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