CINE Y LITERATURA | ¡QUÉ VERDE ERA MI VALLE!

Película de 1941, basada en la novela homónima de Richard LLewellyn, dirigida por John Ford, con guión de Philip Dunne, banda sonora de Alfred Newman, protagonizada por Walter Pidgeon, Maureen O’hara y Roddy Mc Dowall entre otros actores. Logró 5 premios Óscars en la convocatoria de 1941: mejor película, mejor director para John Ford, mejor actor de reparto para Donald Crisp, mejor fotografía en blanco y negro para Arthur Miller y mejor decoración en blanco y negro para Richard Day, Nathan Juran y Thomas Little.

La película  trata de una familia minera de Gales, los Morgan: Angharad, Gwilym, Huw, Beth, Ivor, Ianto, Davy y Owen, inicialmente respetuosos con las tradiciones y con la unidad familiar. Sin embargo la bajada de salarios amenaza la estabilidad familiar, provocando disensiones en el seno de esta familia. Los hijos piensan que la unión de los trabajadores es lo único que puede hacer presión sobre los patronos y deciden fundar un sindicato, desafiando la autoridad del padre, que sigue conforme con la sumisión al patrón. Finalmente los hijos optan por la emigración a América, buscando mejorar sus condiciones de vida en  otro lugar.

 

La película es un retrato coral: el padre afectuoso pero firme, la madre, cuyo objetivo es el bienestar de los suyos, la hija, enamorada del sacerdote Mr. Gruffydd, pero que se casa con el hijo del patrón para ayudar a su familia, el hijo menor que abandona sus estudios para contribuir al sustento familiar, el sacerdote progresista involucrado en las reivindicaciones de los mineros…Todos los personajes, con la excepción de los patronos, están impelidos por un sentido de servicio a la familia y a la comunidad  y por el respeto al trabajo.

 

“¡Qué verde era mi valle!”, constituye una película costumbrista, que  formula una revisión del pasado en la que los tonos nostálgicos prevalecen sobre las notas críticas. De hecho en esta visión se amortigua el peso de la lucha de clases. Por ejemplo el hijo del patrón se casa con la hija del minero Morgan, algo impensable en un momento histórico como aquel, en el que los límites entre las clases sociales estaban muy definidos. Además están algo dulcificadas las duras condiciones de vida del proletariado de aquel tiempo. Resulta muy connotativo a este respecto el hecho de que el padre de la familia Morgan comiera carne diariamente, algo nada habitual en la vida cotidiana de los trabajadores de aquella época, que en realidad apenas probaban la carne.

En definitiva, esta obra dominada por un tono evocador, muestra un amor incondicional por la familia y por la tierra natal.

TRAILER

Crónica: Beatriz Recio Inés