La educación de calidad exige diversidad

Educar en diversidad es algo fundamental. Es por ello que, desde el mes de septiembre, las escuelas de Inglaterra ya estaban obligadas a impartir materia LGTBI en las aulas. A principios de 2020, Escocia tomó la delantera convirtiéndose en el primer país del mundo, anunciando que añadiría material LGTBI en el plan de estudios. 

¿Por qué esto en España no es así? El pin parental tiene mucho que ver con esta pregunta. Este es un veto a una política educativa, actualmente establecido en la región de Murcia, que permite que los padres puedan decidir si sus hijos acceden o no a ciertos contenidos educativos tales como la identidad de género, la diversidad sexual o el feminismo.

¿Realmente necesitan las aulas de España un cambio para que las nuevas generaciones crezcan en la tolerancia y el respeto por la diversidad? Miembros del colectivo LGTBI afirman haberse sentido en algunos momentos discriminados en su etapa escolar: “Lo cierto es, que por lo menos en mi instituto no se daban muchas de las charlas relacionadas con la educación sexual o la diversidad y, si se hacía, siempre era ligado a la heterosexualidad. Nunca me sentí realmente integrado porque no hubo nadie que me diera respuestas o me explicara el amplio abanico de posibilidades que existen”.

Aunque en materia de educación se ha avanzado mucho, aún existen conductas lgtbfóbicas que no permiten avanzar a la sociedad. Los planes de estudio se centran principalmente en enseñar asignaturas parcialmente o totalmente teóricas, dejando a un lado la parte más humana de la educación. ¿O acaso el respeto y la tolerancia no son valores que se deben inculcar en las escuelas? Desde hace varias décadas, el sistema educativo español sigue manteniéndose igual a pesar de haber reorganizado algunos principios y de haber pasado por numerosas leyes educativas, no ha habido como tal una reforma íntegra de los contenidos educativos.

Siempre se han impartido las mismas asignaturas año tras año, pero nunca se le ha dado un espacio propio a la enseñanza de nuevos valores como la diversidad de género, educación en igualdad, la solidaridad, la empatía o la no discriminación por raza.

 Educar en diversidad es fundamental. Construir una sociedad basada en la tolerancia, el respeto y la inclusión hará que las nuevas generaciones crezcan sin prejuicios y al mismo tiempo, acabar con diferentes lacras sociales como el machismo, el racismo o la homofobia. De esta manera, se podrá fomentar un proceso de enseñanza que inevitablemente, transmita valores reales.

INCLUSIÓN DE NUEVOS VALORES

Tanto los medios audiovisuales como los libros, son un buen escaparate para dar luz a los ámbitos más invisibilizados de la sociedad. No hace tanto tiempo que se hacen series y películas que muestran otro tipo de realidades que no se habían visto antes en las grandes pantallas o en bestsellers.

Estas son buenas herramientas para ayudar en la enseñanza educativa de los más pequeños. Este tipo de series, películas o libros envían mensajes para hacer reflexionar a la sociedad y conocer nuevas realidades que siempre han estado ahí, aunque de manera silenciada.

Este es el caso de la serie catalana Merlí, en la que un profesor de filosofía imparte a sus alumnos de secundaria nuevos valores como el respeto, el compañerismo, la reflexión y la igualdad. En una de sus clases, Merlí expresa una de sus frases más célebres por un caso de homofobia en el aula. “Si el sistema educativo fomentara el respeto a la diversidad sexual desde pequeños, esto no pasaría. El problema como siempre es la homofobia de los adultos, que se vayan a la mierda”.

Como ejemplo, también podemos encontrar series norteamericanas como es la gran apuesta de Netflix, Sex Education (Educación Sexual). Esta serie está enfocada en la educación sexual en la etapa adolescente de los alumnos y muestra un claro ejemplo sobre el desconocimiento y la falta de educación sexual que viven los jóvenes hoy en día, pues muchos se enfrentan a problemas de este ámbito que nunca nos han explicado. Sin duda, es una serie que muestra a la perfección la falta de conocimiento sexual que todo el mundo debería de conocer.

Por otra parte, el libro “Mala Mujer, la revolución que te hará libre” de la periodista catalana Noemí Casquet, habla sobre la liberación de la mujer en el ámbito sexual, el feminismo, los tabúes que tiene la sociedad en cuanto a la sexualidad no binaria, entre otros aspectos. Casquet hace alusión a los contenidos del libro en el programa de RTVE ¿Quién educa a quién? ¿Es necesaria la asignatura de educación sexual en las escuelas?

Más ejemplos de ello serían Pose (serie dedicada a visibilizar el colectivo transexual), Love, Simon, el documental La Educación Prohibida, o el libro La Inclusión en Secundaria, propuestas educativas innovadoras para el aula.  Y así, un sin fin de contenido audiovisual o libros que ayudan a fomentar la libertad y el respeto por quienes un día dijeron que eran diferentes y no entraban en los roles establecidos por la sociedad.

 

Artículo: María Vecina / AFPRESS

Fotografías: Tima Miroshnickenko, RODNAE Productions, TV3, Netflix y Max Fischer