Santander ofrece a 20.000 prejubilados cobrar de una sola vez su renta vitalicia

Los ingresos podrán diferirse hasta en cinco ejercicios fiscales

Nuevo planteamiento en el sector financiero en el ámbito de las prejubilaciones. Banco Santander ofertará a un colectivo de 20.000 ex empleados la posibilidad de capitalización de la renta vitalicia que reciben cada mes por parte del grupo que preside Ana Botín. Esta cantidad se suma a la pensión que ya perciben por su anterior etapa de cotización a la Seguridad Social.

La iniciativa cuenta con el respaldo de los sindicatos CCOO, UGT, FITC, CGT, STS y CIG, según un pacto firmado el pasado 17 de diciembre en Madrid.  Cada uno de esos 20.000 antiguos trabajadores reciben por tanto doce mensualidades de la entidad, como un complemento a la pensión y según los ingresos que negociaron en su día, antes de la salida de la plantilla del grupo.

La cantidad de esa renta vitalicia difiere en cada caso, según las condiciones pactadas en el momento de la prejubilación, la categoría profesional del empleado y su antigüedad en la plantilla de la corporación financiera.  Banco Santander cuenta con un fondo propio para realizar la cobertura de estos pagos, y la adhesión de ese colectivo al pago único aligeraría la carga de esa dotación en el balance de la entidad

La capitalización se podrá fraccionar, a voluntad de cada interesado, en vez de un pago único durante cinco anualidades, cada una de ellas por la misma cantidad hasta completar la liquidación.
De esta manera, quedaría atenuado el impacto fiscal que supondría el cobro en un único ejercicio. Banco Santander, según el acuerdo alcanzado con los sindicatos, quiere que al menos el 40% de esos 20.000 ex empleados se adhieran a esta propuesta.

De no alcanzar ese mínimo, la entidad retiraría la oferta en su totalidad. El pacto con los sindicatos garantiza, por tanto, que la suscripción de esta fórmula es totalmente voluntaria. Los que quieran seguir con el modelo de renta vitalicia podrán continuar ingresando las cantidades mensuales por ese complemento. Las centrales constituirán una comisión del seguimiento para el cumplimiento de las condiciones del acuerdo.

Durante el primer semestre de este año la entidad financiera realizará una campaña de información con todos los interesados. La intención es cerrar la ronda de contactos el próximo 1 de julio.
Todos los cálculos del pago único estarán actualizados y referenciados a la próxima fecha del 30 de junio del ejercicio en curso. En las próximas entrevistas con los antiguos trabajadores, los responsables del banco les informarán del capital que les correspondería y de sus obligaciones fiscales en cada caso.

Tras el semestre

En el caso de optar por el pago único en el mismo ejercicio fiscal, el abono se realizaría durante el mes de julio de 2020.  Cada jubilado recibirá un dosier informativo que detallará “de forma clara y comprensible” todos los aspectos de la capitalización. Todos los cálculos están basados en la actual esperanza de vida de la sociedad española.

Desde Banco Santander estiman que las adhesiones a esta oferta serán numerosas. La edad media de estos ex empleados ronda los 77 años.  El modelo de pago único incluye otros aspectos. En caso de fallecimiento del jubilado del banco, y si hay cantidades pendientes de cobro, las ingresarán aquellos que hayan sido designados por el beneficiario. Si no ha dejado testamento, el banco optará por retribuir, en este orden, al cónyuge, a los hijos, a los padres del antiguo empleado y, finalmente, a los herederos legales.

Una vez que el antiguo empleado haya ingresado el pago único, dejará de cobrar “de forma irrevocable”, la renta vitalicia, según los términos del acuerdo entre Banco Santander y los sindicatos. Lo mismo ocurrirá con los descendientes y herederos, una vez concluida la citada capitalización. Para los que opten por la fórmula de la renta vitalicia y fallezcan, sí podrán contar en la familia con que sus viudos seguirán ingresando cada mes el 50% de ese pago, hasta la desaparición del cónyuge.

DESDE LOS ‘MUTUALISTAS’ DE LA DÉCADA DE LOS 80

Los primeros. En la trayectoria de un grupo que ha absorbido a varias entidades del sector, los primeros prejubilados, conocidos históricamente en la entidad como “los mutualistas”, datan de la década de los ochenta e incluyen a trabajadores del antiguo Central Hispano, la mayoría con altas categorías profesionales. En su salida de la corporación, los empleados pactaban, o asumían, unos ingresos mensuales a los que se añadía la citada renta vitalicia. Banco Santander seguía cotizando por todos ellos a la Seguridad Social, hasta dos años antes de la edad de jubilación, según las condiciones de aquella etapa.

Externalización. La mayoría de las corporaciones españolas, de casi todos los sectores, tienen externalizadas este tipo de prestaciones. En el caso del Banco Santander, la entidad cuenta con un fondo que garantiza la cobertura de los pagos a ese colectivo de prejubilados cuya edad media ronda los 77 años. Los reguladores comunitarios han endurecido las condiciones en el ámbito de las provisiones, por lo que la fórmula puede beneficiar a ambas partes. Los prejubilados capitalizan sus derechos y Banco Santander puede rebajar sus coberturas por este concepto.

Fuente.: cincodias.elpais.com

JAVIER VADILLO