Chopo ilicitano, importante especie alóctona

El chopo ilicitano (Populus euphratica = Populus illicitana) es una especie de la familia de los chopos endémica del este de Asia, pero introducida en la estas latitudes y fuertemente arraigada en Elche en particular. De hecho, su nombre científico así lo indica: Euphratica, alude ala región del río Éufrates, en el SO de Asia.

Es una especie alóctona, ecológicamente hablando, es decir, originaria de una zona muy diferente a la que se ha establecido finalmente, se piensa que introducido por los musulmanes en el norte de África y el sur de España.

Pertenece a la familia de las Salicáceas, familia de árboles y arbustos, generalmente de ribera, que comprende alrededor de las 300 especies.

Las características principales de este chopo son su resistencia a suelos secos y a condiciones de halinidad, como buena especie halófila. Si bien, también habita y se desarrolla en perfectas condiciones en suelos que se encharcan alguna vez al año. Resumiendo, es ideal para ramblas o cauces de ríos propios del sur de la provincia, secos durante la mayoría del año, e incluso salinos, y ocasionalmente encharcados en época de lluvias. En Asia Central habita en lugares con precipitaciones que oscilan entro los 70 y los 200 milímetros de lluvia al año, muy parecido a las condiciones que se encuentra en Elche.

Es un árbol especialmente resistente, de luz y de temperamente muy robusto, tanto que llega a ser difícil que crezcan otros árboles allí donde no crecen estos chopos.

En Elche se encuentra una hilera de pies, muy cerca de la acequia del Vinalopó, en los alrededores de Elche, en terrenos salinos y húmedos, aunque se están realizando trabajos y estudios para conservar y expandir esta población. Estos pies femeninos aislados en su momento se creyó que eran autóctonos, y se llegó a catalogar la especie por Dode como Populus ilicitana.

Botánicamente hablando es un árbol que puede alcanzar de 10 a 15 metros de altura (raramente alcanza los 20), aunque aquí no suele pasar de los 8 metros; de corteza lisa al principio y bastante agrietada después, de color gris, con un tronco que tiende a ramificarse desde la base, dando lugar a arbustos de grandes dimensiones.

Las hojas suelen ser lampiñas, raramente pubescentescoriaceas glaucas. El peciolo es largo, aplanado en el extremo y cilíndrico en el resto. El limbo es muy polimórfico, variando mucho según la edad, las condiciones de la vegetación y la parte del árbol de la que se trate. Los pies jóvenes presentan hojas lanceoladas, estrechas y enteras, de color verde claro algo glauco, de forma y color similar a las de los eucaliptos adultos. Las hojas de los brotes largos en árboles adultos son del mismo tipo.

Las hojas de la copa y de los árboles adultos son romboidales, enteras en la parte inferior y ligeramente dentadas y/o aserradas en la parte superior, condientes agudos. Las hojas de pies adultos son glaucas y lampiñas en ambas caras, con 2 pequeñas glandulas en el extremo del peciolo.

En un mismo ramillo pueden verse en la parte de abajo hojas lanceoladas, en la zona intermedia elípticas y dentadas, y al final de la rama, romboidales, dentadas y hasta lobuladas.

Las hojas aparecen en febrero o marzo y caen  en diciembre o enero.

Los amentos son en racimos nutridos. Los masculinos son alargados, con flores de pedicelo corto y de 12 a 24 estambres de filamentos muy finos. Los amentos femeninos son bastante cortos, con bracteas muy laciniadas y lampiñas; las flores son largamente pediceladas. En España la floración se produce entre marzo y abril.

El fruto es en cápsula ovoide o alargada, sobre pedicelos largos. Dehiscentes por 2 ó 3  valvas.

Un dato muy extraño y sin respuesta conocida, es que todos los ejemplares existentes en Elche son hembras, hecho que hace que sólo se pueda realizar reproducción asexual de estos ejemplares, ya que, el ser especies dióicas, de sexos separados, no se realiza reproducción sexual por no existir ejemplares macho en la zona.

La reproducción se realiza mediante sierpes (brotes de raíz), al ser bastante complicado hacerlo mediante estaquillas o brotes de cepa.

Estas complicaciones a la hora de reproducirse puede suponer un problema a largo plazo, ya que, si bien la planta no va a desaparecer a corto plazo mientras se pueda reproducir asexualmente, si que puede tener problemas de falta de adaptación, sobre todo a plagas o cambios en el clima o las precipitaciones, o incluso en las condiciones del suelo; todas los brotes que se ejecuten son clones auténticos del progenitores, heredando todas sus características, incluyendo carencias o defectos, de ahí los posibles problemas.

En jardinería se suele usar poco, por desconocimiento muchas veces, aunque es un ejemplar bastante característico, por su aspecto entre sauce, eucalipto y chopo. Además es una especie altamente recomendable para terrenos complicados, y para jardines extremadamente xerófitos o de un mantenimiento más que mínimo. Sin duda alguna es muy recomendable como árbol de alineación en jardines públicos, ya que, si bien con unos cuidados mínimos es un árbol precioso, se puede «abandonar» como suele pasar en este tipo de ajardinamientos.

 

Ya para finalizar, y por si alguien quiere ampliar sus conocimientos sobre la genética del Populus euphratica, y su relación con la resistencia a las sales, aquí (http://genomebiology.com/2005/6/12/R101) hay un estudio sobre el tema, eso sí, en inglés.

 

 

.

 

Fuentes.: alicanteforestal.es