ESPAÑA FRENTE AL FUEGO: LA TEMPORADA MÁS CRÍTICA EN AÑOS DESTAPA FALLOS CRÓNICOS EN PREVENCIÓN Y DESIGUALDAD EN LA RESPUESTA
Un verano que está poniendo a prueba a todo el país
La campaña de incendios de 2025 se está convirtiendo en una de las más duras de los últimos años. El calor extremo, los vientos cambiantes y la sequedad acumulada del terreno han favorecido la propagación de decenas de fuegos que, en varios casos, han arrasado zonas protegidas y patrimonios históricos. Pero más allá de la emergencia actual, esta crisis está revelando un problema de fondo: la prevención es insuficiente, los medios de extinción desiguales y la coordinación, mejorable.
El desastre más reciente: Las Médulas arden
El episodio más grave de los últimos días ha sido el incendio declarado en Las Médulas (León), paisaje cultural Patrimonio de la Humanidad. En cuestión de horas, las llamas devoraron más de 2.000 hectáreas, obligaron a evacuar a cerca de 800 personas y destruyeron cinco viviendas. El arqueólogo Javier Sánchez-Palencia, referente en el estudio del yacimiento, ha denunciado la falta de medios y protocolos de actuación, señalando que la UNESCO llevaba más de dos décadas alertando sobre la necesidad de un plan de protección específico.
Para su control se han desplegado brigadas de la Junta de Castilla y León, retenes locales, la Unidad Militar de Emergencias (UME), helicópteros de descarga y hidroaviones coordinados desde el Ministerio para la Transición Ecológica. A pesar de ello, el fuego avanzó con rapidez debido a la gran cantidad de combustible vegetal acumulado y a la topografía escarpada del terreno.
Tarifa: evacuaciones masivas junto al Parque Natural del Estrecho
En Tarifa (Cádiz), un incendio iniciado en la zona de La Peña obligó a desalojar más de 1.500 personas, incluidos turistas alojados en campings y hoteles. El Plan Infoca activó de inmediato 17 medios aéreos, 200 bomberos forestales, retenes terrestres y apoyo logístico del Consorcio Provincial. La cercanía del fuego al Parque Natural del Estrecho puso en riesgo especies únicas y valiosos ecosistemas litorales.
Galicia: Ponteceso y Ourense, bajo presión
En Ponteceso (A Coruña), un incendio de propagación rápida obligó a evacuar la aldea de Corme. Se utilizaron seis brigadas, motobombas y varios helicópteros, además del refuerzo de la UME, que tuvo que desplazarse desde León. En Ourense, los focos de Chandrexa de Queixa y Padrenda suman ya más de 1.000 hectáreas quemadas.
Els Ports: un tercio del parque natural arrasado
En Cataluña, el Parque Natural de Els Ports ha perdido cerca de 3.137 hectáreas, un tercio de su superficie, tras un incendio alimentado por vientos de tramontana. Más de 300 efectivos, 13 medios aéreos y el despliegue de bomberos de diversas provincias lucharon durante días contra un fuego de sexta generación, que llegó a crear su propio microclima.
Carencias en prevención: un problema estructural
El caso catalán ha puesto de relieve un problema que se repite en todo el país: los planes de prevención están incompletos o caducados. Solo la mitad de los municipios catalanes tienen actualizado el Plan Infocat; algunos llevan décadas sin revisarlo. En zonas rurales despobladas, el abandono de cultivos ha generado masas forestales densas y continuas, actuando como “autopistas” para el fuego.
En contraste, comunidades como Madrid han invertido en medidas preventivas como pastoreo controlado, cortafuegos, siegas y vigilancia con drones. Este año, el Plan INFOMA cuenta con 6.000 efectivos, 10 helicópteros y una inversión de 51 millones de euros, con más de 6.500 hectáreas tratadas antes del verano.
Medios y estrategias nacionales
El Gobierno adelantó la campaña contra incendios al 1 de junio, movilizando la UME, Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF), hidroaviones del Ejército del Aire, Guardia Civil y Policía Nacional. Se han invertido 115,8 millones de euros, incluyendo 70,3 millones para limpieza de márgenes de carreteras y 45,5 para vías ferroviarias.
El dispositivo estatal mantiene 14 aviones anfibios, 63 aeronaves adicionales, 1.400 efectivos de respuesta rápida y uso de drones para localización de focos. Además, la AEMET emite diariamente mapas de riesgo extremo, y el SEPRONA intensifica la vigilancia.
Incendios de sexta generación: un reto fuera de manual
Organizaciones como WWF advierten que la combinación de cambio climático, abandono rural y falta de ordenación del territorio está favoreciendo incendios cada vez más intensos, rápidos y difíciles de controlar. Estos fuegos, capaces de generar pirocúmulos y alterar su propio comportamiento meteorológico, superan en ocasiones la capacidad de los medios tradicionales de extinción.
Conclusión: lecciones que no se pueden aplazar
La actual crisis evidencia que España necesita una política de prevención mucho más sólida, con planes actualizados, gestión activa del territorio y coordinación real entre administraciones. Los medios de extinción son esenciales, pero no pueden compensar décadas de abandono rural ni paliar por sí solos los efectos de olas de calor cada vez más extremas.
El fuego de 2025 pasará a la historia no solo por lo que ha destruido, sino por dejar claro que sin prevención, la lucha contra los incendios se libra siempre en desventaja.
Cronica: Alberto Carrillo / AFPRESS





