Medio Ambiente intensifica el control de las aguas en las playas valencianas

València, 23 ago (EFE).- La Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural ha vuelto a intensificar el control y la vigilancia de la calidad de la aguas de las playas de la Comunitat Valenciana durante la temporada estival, en la que está previsto que se realicen más de 4.000 muestreos.

En un comunicado, la Generalitat ha asegurado que, aunque la legislación vigente «obliga a realizar controles con una periodicidad quincenal o incluso superior», se elaboran análisis «mucho más estrictos», ya que se llevan a cabo controles semanales «de cada una de las 216 playas marítimas de la Comunitat», sobre todo, en las zonas de mayor afluencia de bañistas.

En los laboratorios acreditados se analizan los parámetros del agua regulados por el Real Decreto 1341/2007, del 11 de octubre, «sobre la gestión de la calidad de las aguas de baño con la presencia de Enterococos intestinalis y Escherichia coli«, añade la nota.

Según ha explicado la Conselleria, es habitual que tras episodios de precipitaciones intensas se vea afectada la calidad de las aguas de baño.

Por ello, para la valoración final de la calidad de las aguas al finalizar la temporada de baño, la normativa prevé «la excepción de resultados en casos de contaminación de corta duración».

Esta valoración se realiza en base a los criterios establecidos por la legislación vigente, mediante un tratamiento estadístico de los resultados obtenidos de los análisis microbiológicos realizados en las playas durante la temporada de baño y clasificándolas con calidad insuficiente, suficiente, buena y excelente.

En concreto, según ha detallado Medio Ambiente, el 94,32 % de los puntos de muestreo de las playas de la Comunitat tienen una calidad excelente, un 4,47 % calidad buena, un 0,81 % calidad suficiente y un 0,40 % tienen calidad insuficiente.

También se realiza un control analítico de las 11 playas continentales de la Comunitat, así como de los cauces que vierten al mar y que pueden causar un posible impacto en la calidad de las aguas de baño.

Las zonas de baño se inspeccionan de manera visual para valorar el aspecto y temperatura del agua, la limpieza de la arena, el mantenimiento de los accesos a la playa y a la información a disposición de los usuarios.

La Conselleria difunde semanalmente los resultados de los análisis realizados, con el objetivo de «informar a la población» y «a los ayuntamientos y medios de comunicación» del estado de las playas.

Para ello publica cada viernes un informe en su página web y en redes sociales y al que se puede acceder a través del enlace agroambient.gva.es.

Según ha constatado la Generalitat, cada ayuntamiento comunica al inicio del verano sus datos de contacto para recibir los informes que envía la Conselleria y, además, debe mantenerlos «actualizados».

De esta forma, cada consistorio «tiene la potestad de designar a la persona o departamento que desee para la correcta recepción de estos informes», así como «de nombrar una sustitución durante el periodo estival», subraya el comunicado.

Los análisis en los que se detectan anomalías importantes se remiten al alcalde de cada municipio para que el responsable «tome las acciones oportunas con la máxima celeridad» como, por ejemplo, poner la bandera roja, prohibir el baño o exponer la información legal en las zonas de playa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Miles de bañistas en la playa de la Malva-rosa de València. EFE/Archivo