Los EQUIPOS de rescate ENCUENTRAN a JULEN

A las 1.25 de la madrugada de este viernes, los equipos de de rescate han accedido al punto del pozo de Totalán donde se buscaba a Julen y han localizado el cuerpo sin vida del pequeño, según han confirmado fuentes de la Subdelegación del Gobierno de Málaga. 

El hallazgo se produce tras más de 32 horas de excavación a mano del último túnel a cargo de la Brigada de Salvamento Minero, que ha encontrado muchas dificultades para acceder a donde estaba el cuerpo de Julen, llegando incluso a realizar cuatro microvoladuras, ante la extrema dureza del terreno.

Agentes del servicio de Montaña de la Guardia Civil fueron los encargado de acceder a donde estaba el cuerpo del pequeño, después de que los mineros excavaran los algo menos de cuatro metros que faltaban hasta llegar a él. Una vez localizado, los servicios de emergencia activaron la comisión judicial para el levantamiento del cadáver, después de avisar a la familia.

Una vez que la familia conoció la triste noticia, y tras casi dos semanas de tensión acumulada, se han vivido algunos momentos de tensiónfruto del cansancio y del impacto que produjo conocer el trágico final de Julen.

De esta forma se pone fin a 13 días de enorme expectación y búsqueda del cuerpo de Julen, de dos años y medio, que cayó a un pozo de 107 metros de profundidad el pasado 13 de enero,cuando estaba con sus padres pasando el día en la finca de un familiar, en el Cerro de la Corona, en Totalán.

Las reacciones de pésame no se han hecho esperar a través de las redes sociales,consecuencia de la enorme expectación y seguimiento que ha provocado todo el operativo de rescate desplegado en estos días. De hecho, han sido más de un centenar las empresas que se han ofrecido para colaborar voluntariamente en el rescate de Julen y unas 300 personas las que han participado en este dispositivo, dirigido por el ingeniero Ángel García Vidal. Los mensajes de apoyo y de tristeza por el fallecimiento de Julen han inundado desde el primer momento redes como Twitter, escritos desde distintas partes del mundo y como muestra del seguimiento que tenía su rescate.

 

 

 

Fuente.: La Opinión de Málaga