San Antón avanza con la licitación de un nuevo edificio de 45 viviendas y la reactivación de los derribos
La Junta de Gobierno Local ha aprobado el proyecto del nuevo edificio de 45 viviendas que se construirá en el barrio de San Antón y ha encargado a la empresa municipal Pimesa que inicie el proceso de licitación de las obras en el próximo Consejo de Administración. La actuación supone un nuevo paso dentro del proceso de regeneración urbana de esta zona de la ciudad, uno de los ámbitos más sensibles en materia de vivienda pública.
El alcalde de la ciudad, Pablo Ruz, ha informado de que la obra saldrá a concurso por un importe aproximado de 4,6 millones de euros. De esa cantidad, la Generalitat Valenciana aportará 2,5 millones gracias al convenio firmado entre la administración autonómica y el Ayuntamiento. El resto de la financiación será asumido por el propio consistorio y por los vecinos del barrio, tal y como se viene realizando en fases anteriores del proyecto.
Durante su intervención, el alcalde ha subrayado que tanto el Ayuntamiento como la Generalitat no pueden afrontar en solitario las siguientes fases de construcción del barrio, del que aún queda pendiente cerca de dos tercios de su desarrollo. En este sentido, ha insistido en la necesidad de que el Gobierno de España se implique económicamente para poder continuar con la actuación prevista en San Antón.
El edificio aprobado contará con 45 viviendas, con superficies que oscilarán entre los 45 y los 60 metros cuadrados. Además, incluirá dos sótanos con un total de 44 plazas de aparcamiento y un local comercial. El plazo de ejecución de las obras está fijado en 24 meses. Según ha recordado el alcalde, los primeros destinatarios de estas viviendas serán los vecinos del bloque 8, que tuvieron que ser realojados el pasado mes de abril por motivos de seguridad.
En la misma sesión de la Junta de Gobierno Local, también se ha aprobado encargar a Pimesa la redacción del proyecto de derribo del bloque número 8 del barrio de San Antón. Este edificio fue desalojado el pasado mes de abril tras detectarse riesgo de derrumbe, lo que obligó al realojo de sus residentes.
El vicealcalde y concejal de Estrategia Municipal, Francisco Soler, ha explicado que se ha solicitado a Pimesa que contemple dentro de esta adjudicación la posibilidad de que los vecinos desalojados puedan acceder a sus viviendas para recoger efectos personales y enseres, siempre priorizando la seguridad. Soler ha añadido que el objetivo es que el proyecto esté redactado en el menor plazo posible para poder dar respuesta a esta petición dentro de los tiempos administrativos.
En cuanto a los bloques 11 y 14 del barrio, el vicealcalde ha señalado que los trabajos de derribo se han reanudado esta misma semana tras obtener los permisos necesarios para la retirada del amianto, lo que permitirá acelerar las demoliciones en los próximos meses.
Por último, Soler ha recordado que el próximo lunes 19 de enero comenzarán los trabajos de retirada de amianto del techo del Mercado Central, una actuación que tendrá una duración aproximada de tres semanas y que forma parte de las intervenciones previstas por el Ayuntamiento.

