Actualidad 24 Noticias

Noticias Nacionales & Comunidades Autónomas

Comunidad ValencianaProvincia de AlicanteRoboSucesosVillena

El robo del Tesoro de Villena deja un vacío irreparable en el patrimonio de la provincia de Alicante

La mayor parte del histórico conjunto de la Edad del Bronce fue sustraída esta madrugada del Museo de Villena en un asalto ejecutado en apenas unos minutos mientras la Guardia Civil investiga la participación de varias personas y varios vehículos

Hay noticias que cuesta escribir porque, detrás de los datos, hay algo que va mucho más allá de una simple sucesión de hechos. Lo ocurrido esta madrugada en Villena es una de ellas. Una de las grandes joyas arqueológicas de la provincia de Alicante, el Tesoro de Villena, ha sido objeto de un robo en el Museo de Villena (MUVI), dejando tras de sí un enorme vacío y una sensación de incredulidad ante la pérdida de una parte esencial de la historia.

El asalto se produjo durante la madrugada de este jueves, 27 de agosto, y fue extremadamente rápido. La alarma del museo se activó alrededor de las 5:20 horas y la central receptora comunicó el aviso al Centro Operativo de Servicios de la Comandancia de Alicante a las 5:23 horas. Cuando las fuerzas de seguridad llegaron al museo, los autores ya habían abandonado el lugar.

Las primeras investigaciones apuntan a que participaron varias personas que utilizaron varios vehículos. La Guardia Civil y la Policía Judicial están trabajando con las imágenes obtenidas de los sistemas de seguridad y con los indicios recogidos en el entorno del museo para intentar reconstruir con precisión cómo se produjo el asalto y cuál fue la ruta seguida por los autores.

Un golpe ejecutado en cuestión de minutos

La rapidez con la que se desarrolló el robo es uno de los elementos que más ha llamado la atención de los investigadores.

Los autores accedieron al edificio por uno de sus laterales y consiguieron entrar en el museo para hacerse con una parte muy importante del Tesoro. Las primeras informaciones apuntaron a la utilización de uno de los ventanales laterales, aunque las circunstancias exactas del acceso forman parte todavía de la investigación y existen distintas informaciones sobre el modo concreto en que se produjo la entrada.

Lo que sí está confirmado es que todo sucedió con una rapidez extraordinaria. El alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, explicó que los autores permanecieron muy poco tiempo en el interior y que el robo se produjo prácticamente de inmediato después de activarse la alarma.

El subdelegado del Gobierno en Alicante, Manuel Pineda, confirmó que el aviso de la empresa de seguridad permitió activar rápidamente el dispositivo de la Guardia Civil. Sin embargo, cuando los agentes llegaron, el robo ya se había consumado. La Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Alicante asumió la investigación.

Una segunda alarma que ahora está bajo investigación

Hay otro elemento que los investigadores están tratando de esclarecer.

Pocos minutos antes del robo del museo se produjo una alarma en el Polideportivo Municipal de Villena. Las autoridades estudian si ambos hechos pueden estar relacionados y si aquella primera incidencia pudo haber servido para desviar la atención de los servicios de seguridad.

De momento, esta posibilidad debe considerarse únicamente una hipótesis de investigación. No existe confirmación de que la alarma del polideportivo fuera provocada deliberadamente por los autores del robo.

La secuencia temporal, sin embargo, ha hecho que los investigadores tengan en cuenta esa posibilidad dentro de las diferentes líneas abiertas.

La mayor parte del Tesoro ha desaparecido

El alcance exacto de la sustracción se está determinando todavía, pero las primeras comprobaciones indican que los ladrones se llevaron la mayor parte del Tesoro de Villena.

El conjunto arqueológico está formado por 66 piezas que corresponden a 59 objetos catalogados, elaborados principalmente en oro y, en menor medida, en plata, hierro y ámbar. Esta diferencia entre piezas y objetos explica por qué algunas informaciones hablan de 59 elementos y otras de 66 piezas.

Entre los elementos más conocidos se encuentran 28 brazaletes de oro y 11 cuencos, además de botellas, elementos de hierro y piezas en las que se combinan distintos materiales. El conjunto alcanza aproximadamente los diez kilogramos de oro, además de la plata y otros materiales que forman parte del ajuar.

Tras el robo permanecieron en el museo algunas piezas que los autores no llegaron a llevarse. Entre ellas figuran varias vasijas de plata, un brazalete y parte de otros elementos. También una de las coronas de plata que se encontraban en el recinto habría quedado atrás durante la huida.

Además del Tesoro, las informaciones difundidas tras las primeras inspecciones señalan que los autores se llevaron también varias piezas de orfebrería religiosa, entre ellas coronas vinculadas a la Virgen de las Virtudes.

Mucho más que oro

Reducir lo ocurrido a un robo de oro sería quedarse en la superficie de lo sucedido.

El Tesoro de Villena no es simplemente un conjunto de objetos fabricados con un metal precioso. Es un documento arqueológico excepcional que permite conocer la capacidad técnica, las relaciones sociales y la cultura material de las comunidades de la Edad del Bronce.

Su importancia es tal que el propio Museo de Villena lo considera uno de los grandes conjuntos de orfebrería prehistórica de Europa. Su singularidad reside tanto en la cantidad de piezas como en la calidad de su elaboración, su antigüedad y la información histórica que proporciona el conjunto considerado en su totalidad.

Por eso, aunque el alcalde de Villena haya situado el valor económico del oro en más de 1,5 millones de euros y hasta aproximadamente 1,7 millones, esa cantidad no refleja ni remotamente el verdadero significado de las piezas.

Una pieza de estas características no puede valorarse únicamente como oro. Su contexto arqueológico, su antigüedad y el hecho de formar parte de un conjunto único hacen que su valor histórico y científico sea, en términos prácticos, irreemplazable.

Un hallazgo que cambió la historia de Villena

Para comprender el impacto del robo hay que retroceder más de seis décadas.

El Tesoro de Villena fue descubierto en 1963, durante unos trabajos realizados en el término municipal. El arqueólogo José María Soler y sus colaboradores participaron posteriormente en la investigación y recuperación del conjunto, localizado en el interior de una vasija de cerámica.

A partir de aquel descubrimiento, Villena pasó a ocupar un lugar destacado dentro de la arqueología europea de la Edad del Bronce.

Desde entonces, el Tesoro se convirtió en uno de los símbolos culturales de la ciudad. Durante décadas ha sido contemplado por generaciones de vecinos, investigadores, estudiantes y visitantes. No era solamente una colección expuesta detrás de una vitrina: era una parte de la memoria de Villena.

Por eso la noticia ha provocado una profunda conmoción en la localidad.

Una investigación que acaba de comenzar

La Guardia Civil mantiene abierta la investigación y todas las hipótesis permanecen sobre la mesa.

Los agentes trabajan con las grabaciones de las cámaras de seguridad y con las imágenes obtenidas en el entorno del museo. La participación de varias personas y varios vehículos forma parte de las primeras conclusiones comunicadas por los responsables de la investigación.

Por el momento, las autoridades no han confirmado la identidad de los autores ni han informado de detenciones.

Tampoco se ha establecido oficialmente si el robo guarda relación con otros asaltos recientes a espacios museísticos. El subdelegado del Gobierno en Alicante ha señalado que las investigaciones deben centrarse inicialmente en esclarecer el caso de Villena, sin cerrar otras posibilidades.

El objetivo prioritario es ahora localizar las piezas y evitar que puedan desaparecer, ser ocultadas o terminar fuera del circuito legal.

Una pérdida que afecta a todos

El robo del Tesoro de Villena no afecta únicamente a una ciudad.

El propio subdelegado del Gobierno en Alicante ha subrayado que el daño tiene una dimensión provincial, nacional e internacional, precisamente por la importancia histórica y arqueológica del conjunto.

Y quizá ahí esté la verdadera dimensión de lo ocurrido esta madrugada.

El oro podrá tener una cotización. Las piezas pueden tener un peso determinado y una valoración económica aproximada. Pero lo que se ha perdido no se puede comprar de nuevo. Si las piezas no son recuperadas, desaparecerá durante un tiempo indeterminado una parte de la historia material que durante más de tres mil años permaneció unida y que, desde 1963, había podido ser estudiada y contemplada.

Villena ha despertado hoy con un museo acordonado, investigadores trabajando y una de sus mayores señas de identidad desaparecida de las vitrinas.

Ahora queda esperar que la investigación permita reconstruir lo ocurrido, identificar a quienes participaron en el asalto y, sobre todo, recuperar el Tesoro.

Porque en este caso recuperar el oro no significa recuperar únicamente oro. Significa intentar devolver a Villena, a Alicante y al patrimonio histórico de España una parte de su propia historia.