Un meteotsunami sorprende a Santa Pola y hace avanzar el mar sobre Playa Lisa y Gran Playa
El episodio provocó una subida y posterior retirada del nivel del mar y obligó a establecer cortes preventivos de tráfico en algunas zonas
Santa Pola vivió este lunes 24 de agosto un episodio poco habitual en su litoral. Una rissaga o meteotsunami provocó una notable oscilación del nivel del mar que se hizo especialmente visible en Playa Lisa y Gran Playa, donde el agua avanzó más de lo habitual y llegó a ocupar zonas próximas al paseo marítimo y al viario.
El fenómeno llamó rápidamente la atención de vecinos, bañistas y visitantes, que pudieron comprobar cómo la línea de costa cambiaba en cuestión de poco tiempo. El episodio estuvo marcado tanto por la subida del nivel del mar como por una retirada previa del agua.
Las primeras informaciones apuntan a un fenómeno de origen atmosférico. A diferencia de un tsunami convencional, provocado habitualmente por un terremoto submarino, un meteotsunami está relacionado con determinadas variaciones de presión y perturbaciones atmosféricas que pueden generar oscilaciones rápidas del nivel del mar.
El agua llegó hasta el entorno de la avenida Blasco Ibáñez
Uno de los puntos donde la situación resultó más llamativa fue Playa Lisa. El avance del agua llegó a afectar al entorno de la avenida Blasco Ibáñez, lo que llevó a adoptar medidas preventivas para garantizar la seguridad.
La Policía Local intervino en la zona y se establecieron cortes temporales de tráfico mientras se mantenía la situación. Una vez que las condiciones permitieron recuperar la normalidad, la circulación pudo restablecerse.
En Gran Playa también se pudo apreciar claramente la oscilación del nivel del mar, aunque la incidencia fue menor que en Playa Lisa.
Las imágenes captadas durante el episodio muestran cómo el agua fue ganando terreno de forma progresiva, ocupando espacios que habitualmente permanecen secos.
No se trata de un tsunami provocado por un terremoto
La palabra «meteotsunami» puede generar cierta alarma, pero el fenómeno tiene un origen diferente al de un tsunami sísmico.
En las rissagas, determinadas perturbaciones atmosféricas pueden producir ondas que se transmiten al mar. Cuando coinciden con unas condiciones concretas de la costa, estas oscilaciones pueden amplificarse y provocar cambios visibles en el nivel del agua.
El Mediterráneo es una de las zonas donde se pueden producir este tipo de episodios, especialmente en determinadas áreas costeras y bahías.
Un antecedente muy presente en la memoria de Santa Pola
Lo ocurrido este lunes recuerda inevitablemente al episodio registrado en Santa Pola en agosto de 2021.
Aquella rissaga fue mucho más intensa y provocó una importante subida y posterior retirada del nivel del mar. El agua alcanzó zonas urbanas y causó daños en embarcaciones pesqueras en el puerto de Santa Pola.
El episodio de 2021 fue estudiado como un ejemplo de meteotsunami generado por una perturbación atmosférica capaz de producir una oscilación considerable del nivel del mar.
La situación vivida ahora presenta, al menos por el momento, unas consecuencias mucho menores.
La prevención permitió controlar la situación
La intervención de los servicios de seguridad permitió mantener controladas las zonas donde el agua había alcanzado el viario.
Los cortes de tráfico se realizaron con carácter preventivo para evitar riesgos mientras se producía la oscilación del nivel del mar. No constan, según las informaciones disponibles hasta el momento, daños materiales de relevancia relacionados con este nuevo episodio.
El fenómeno fue seguido con atención por numerosos vecinos y visitantes, que rápidamente compartieron fotografías y vídeos en redes sociales.
Una nueva demostración de la fuerza del Mediterráneo
La costa mediterránea ha vuelto a mostrar durante las últimas horas su comportamiento más imprevisible. Aunque la jornada no estuvo marcada por una gran ola ni por un tsunami convencional, la variación del nivel del mar fue suficiente para modificar temporalmente la línea de costa en varios puntos de Santa Pola.
La situación recuerda además la importancia de atender a los avisos de los servicios de emergencia cuando se producen cambios repentinos en las condiciones marítimas.
Por ahora, todo apunta a que Santa Pola ha vivido un nuevo episodio de rissaga o meteotsunami, un fenómeno conocido por la comunidad científica pero siempre llamativo cuando se observa directamente desde la costa.
La principal diferencia respecto al episodio de 2021 es que, en esta ocasión, las consecuencias conocidas hasta el momento han sido mucho menores. El mar dejó imágenes sorprendentes en Playa Lisa y Gran Playa, obligó a adoptar medidas preventivas y alteró temporalmente el tráfico, pero sin que se hayan comunicado daños materiales de relevancia.
El Mediterráneo, una vez más, recordó que incluso en pleno verano y con una jornada aparentemente tranquila, el nivel del mar puede experimentar cambios rápidos que conviene observar con precaución.




