El eclipse solar deja una tarde histórica en España y ofrece en Elche un instante fugaz de casi oscuridad
La Luna ha ocultado casi por completo el Sol en Elche, aunque la localidad ilicitana ha quedado fuera de la franja de totalidad. Las nubes han condicionado la observación y han dado paso a un breve claro precisamente cuando el eclipse alcanzaba su máxima ocultación. En otras zonas de España, desde Galicia hasta la Comunidad Valenciana y Baleares, el fenómeno ha llegado a ser total.
Un eclipse que ha cruzado España de oeste a este
España ha vivido este miércoles 12 de agosto un acontecimiento astronómico extraordinario. El eclipse solar de 2026 ha atravesado la Península de oeste a este y ha alcanzado la fase de totalidad en numerosos territorios, desde Galicia y Asturias hasta Aragón, la Comunidad Valenciana y las Islas Baleares.
La franja de totalidad ha recorrido buena parte del norte y del este peninsular, pasando por ciudades como A Coruña, Oviedo, León, Valladolid, Palencia, Burgos, Soria, Bilbao, Logroño, Zaragoza, Teruel, Lleida, Tarragona, València y Castelló de la Plana, antes de alcanzar las Baleares. El Instituto Geográfico Nacional sitúa el recorrido español de la totalidad entre A Coruña y Palma, con el Sol muy próximo al horizonte durante la fase culminante.
El fenómeno ha tenido además una particularidad que ha condicionado su observación: se ha producido al final de la tarde, cuando el Sol se encontraba muy bajo sobre el horizonte occidental.
En Elche ha sido un 98,9% casi la totalidad pero sin llegar al 100%
En Elche, el espectáculo ha tenido unas características especialmente llamativas. La Luna ha comenzado a introducirse progresivamente delante del Sol alrededor de las 19:39 horas, iniciándose el eclipse parcial.
La ocultación ha ido aumentando de manera gradual mientras el Sol descendía hacia el horizonte. El máximo local se ha producido aproximadamente a las 20:34 horas, momento en el que la magnitud del eclipse ha alcanzado alrededor de 0,993, es decir, aproximadamente el 99,3 % del diámetro solar cubierto por la Luna. El fenómeno ha finalizado en torno a las 20:58 horas.
Esto significa que, aunque desde Elche se ha podido contemplar una imagen en la que la Luna parecía cubrir prácticamente todo el disco solar, técnicamente no se ha producido la totalidad. Elche ha quedado fuera, por muy poco, de la franja en la que la Luna llega a ocultar completamente el Sol.
La diferencia ha sido mínima y visualmente espectacular: durante el máximo, apenas una pequeña fracción del disco solar permanecía descubierta.
Las nubes convierten el eclipse en una sucesión de apariciones y desapariciones
La evolución del cielo ha añadido incertidumbre al espectáculo. Al comienzo del eclipse, desde Elche se ha podido observar cómo la Luna empezaba a avanzar sobre el Sol.
Sin embargo, conforme se aproximaba el momento de máxima ocultación, las nubes han cubierto el cielo y han dificultado la observación. Durante algunos minutos, el fenómeno ha quedado prácticamente oculto tras la nubosidad.
La sorpresa ha llegado alrededor del máximo. Las nubes se han disipado parcialmente y han permitido contemplar de nuevo el Sol eclipsado, precisamente cuando la Luna había ocultado prácticamente toda su superficie visible.
El resultado ha sido una imagen particularmente llamativa: el Sol, muy bajo sobre el horizonte, reducido a una pequeña fracción luminosa mientras la Luna ocupaba casi por completo su disco.
El Sol se introduce por el horizonte
Tras alcanzar el máximo alrededor de las 20:34 horas, el eclipse ha comenzado a perder intensidad mientras el Sol continuaba su descenso hacia el horizonte.
En Elche, el fenómeno ha terminado poco antes de las 21:00 horas, aunque la observación efectiva ha estado condicionada por la baja altura del Sol y por la presencia de nubes. Los datos disponibles para distintos puntos del municipio sitúan la puesta de Sol alrededor de las 20:59-21:00 horas.
La combinación de eclipse y puesta de Sol ha convertido el fenómeno en una experiencia especialmente singular para quienes lo han seguido desde la ciudad.
A Coruña: la totalidad llega al final de la tarde
En el extremo occidental de la franja española, A Coruña ha sido uno de los primeros grandes núcleos urbanos en experimentar la totalidad.
El eclipse ha comenzado allí a las 19:30 horas, la totalidad se ha iniciado alrededor de las 20:27 horas y el máximo se ha producido hacia las 20:28 horas. La totalidad ha durado aproximadamente 1 minuto y 17 segundos, antes de continuar la fase parcial hasta las 21:22 horas.
La proximidad del Sol al horizonte ha obligado a buscar lugares con una visión despejada hacia el oeste para poder disfrutar del espectáculo.
Zaragoza: más de un minuto de oscuridad
En Zaragoza, situada dentro de la franja de totalidad, el eclipse ha comenzado aproximadamente a las 19:34 horas. La totalidad se ha iniciado alrededor de las 20:29 horas, con el máximo prácticamente en ese mismo momento, y ha terminado aproximadamente a las 20:30 horas.
La duración de la totalidad ha rondado 1 minuto y 25 segundos, antes de continuar el eclipse parcial hasta aproximadamente las 21:21 horas.
La capital aragonesa ha sido, por tanto, uno de los puntos privilegiados para contemplar cómo desaparecía por completo el disco solar durante más de un minuto.
En València la totalidad alcanza la costa mediterránea
En València, el eclipse ha comenzado alrededor de las 19:38 horas y ha alcanzado la totalidad aproximadamente a las 20:32 horas. El máximo se ha producido en torno a las 20:33 horas, mientras que el final de la totalidad ha llegado aproximadamente un minuto después.
La fase de totalidad ha tenido una duración cercana a un minuto, aunque el eclipse completo ha continuado hasta después de las 21:00 horas.
La capital valenciana ha vivido así una situación muy diferente a la de Elche, pese a encontrarse relativamente cerca: mientras en València la Luna ha llegado a cubrir completamente el Sol, en Elche ha quedado una diminuta porción solar visible.
Madrid ha sido un eclipse muy intenso, pero sin totalidad
La capital de España ha experimentado también una notable ocultación del Sol, aunque Madrid se encontraba fuera de la franja central de totalidad.
El eclipse ha comenzado alrededor de las 19:35 horas, con el máximo aproximadamente a las 20:31-20:32 horas, antes de finalizar cerca de las 21:19 horas.
Desde Madrid, por tanto, la Luna ha cubierto una parte muy importante del disco solar, pero sin llegar a producir la oscuridad propia de la fase total.
Una España dividida entre la totalidad y la parcialidad
El eclipse ha dejado una geografía astronómica muy particular. Mientras una amplia franja del país ha podido experimentar la totalidad, otras zonas han contemplado un eclipse parcial con porcentajes de ocultación muy elevados.
El Instituto Geográfico Nacional confirma que la franja de totalidad ha cruzado la Península Ibérica de oeste a este y ha alcanzado numerosas capitales, entre ellas A Coruña, Oviedo, León, Valladolid, Palencia, Burgos, Soria, Bilbao, Vitoria-Gasteiz, Logroño, Zaragoza, Teruel, Lleida, Tarragona, València y Castelló de la Plana.
En territorios situados fuera de esa estrecha franja, como Elche, Alicante o Murcia, el eclipse ha sido parcial, aunque con una ocultación extraordinariamente elevada. En Alicante, por ejemplo, el máximo se ha producido alrededor de las 20:34 horas, con una magnitud cercana al 98,9 %.
Un fenómeno histórico para la astronomía española
El eclipse del 12 de agosto de 2026 ha sido uno de los acontecimientos astronómicos más importantes visibles desde España en décadas. La excepcionalidad no ha estado únicamente en la magnitud del fenómeno, sino también en la posibilidad de contemplar la totalidad desde numerosos puntos de la Península.
La diferencia entre unos territorios y otros ha sido cuestión de pocos kilómetros: en algunos lugares, la Luna ha cubierto completamente el Sol durante poco más de un minuto; en otros, como Elche, ha quedado visible apenas una pequeña fracción del disco solar.
En todos los casos, la escena ha tenido un elemento común: el Sol descendiendo hacia el horizonte mientras la Luna avanzaba sobre él, transformando progresivamente la luz de la tarde.
En Elche, las nubes han añadido un último elemento de incertidumbre a un fenómeno que, durante unos minutos, ha permitido contemplar un Sol reducido casi a la nada. La apertura del cielo en torno al máximo ha convertido esos instantes en una oportunidad inesperada para observar uno de los grandes espectáculos astronómicos de 2026.
Importante: durante las fases parciales, la observación directa del Sol debe realizarse únicamente con protección solar adecuada y certificada. Las gafas de sol convencionales, filtros improvisados o la observación directa a través de cámaras, prismáticos o telescopios sin filtros solares específicos pueden causar lesiones oculares graves.
Crónica: AFPRESS
Fotografías: Francisco E.M. Martínez y Javier Gerardo / AFPRESS







