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La Gran Charanga vuelve a llenar de humor y color las calles de Elche

La Gran Charanga volvió a convertirse este martes 11 de agosto en uno de los grandes encuentros populares de las Fiestas de Agosto de Elche. Cerca de 3.000 personas participaron en un desfile organizado por la Federación Gestora de Festejos Populares que llevó hasta las calles del centro de la ciudad disfraces, música, baile, imaginación y, sobre todo, mucho humor.

A las 20:30 horas comenzó el recorrido, que discurrió por la calle Antonio Pascual Quiles, Reina Victoria, Plaça de Baix, Corredora y avenida Juan Carlos I, donde finalizó junto al colegio Santa María-Jesuitinas.

Durante el recorrido, las 19 comisiones integradas en la Federación Gestora mostraron sus propuestas ante un público que volvió a ocupar las aceras y las sillas instaladas para seguir de cerca uno de los actos más desenfadados de las fiestas.

La Gran Charanga tiene una característica que la hace especialmente reconocible. No se trata únicamente de un desfile de disfraces. La crítica, la sátira y el humor forman parte esencial de las propuestas que presentan las comisiones, que utilizan sus trajes, escenificaciones, carteles y coreografías para ofrecer su particular visión de distintos asuntos de actualidad.

Las 19 comisiones, protagonistas

Cada una de las comisiones participantes aportó su propia propuesta. El resultado fue un desfile muy variado, en el que pudieron verse grupos infantiles, jóvenes y adultos compartiendo protagonismo y participando en coreografías y representaciones preparadas específicamente para la ocasión.

Las fotografías realizadas durante el recorrido permiten comprobar la variedad de propuestas y, especialmente, el trabajo que existe detrás de cada grupo. Muchos de los disfraces requieren semanas de preparación y coordinación para conseguir que el conjunto funcione cuando llega el momento de salir a la calle.

La Federación Gestora señala que la Gran Charanga reúne a sus 19 comisiones y que el acto combina humor, crítica, música, color e ingenio. En su información oficial cifra en más de 3.500 los participantes habituales del desfile y destaca también el importante componente de participación del público.

En esta edición, sin embargo, el balance ofrecido después del desfile sitúa la participación en cerca de 3.000 personas, con una media aproximada de 150 participantes por comisión.

La crítica también forma parte de la fiesta

Uno de los elementos que diferencia a la Gran Charanga de otros desfiles festivos es precisamente su capacidad para convertir la actualidad en humor.

Entre las propuestas de este año pudieron verse mensajes relacionados con cuestiones sociales y de ciudad. La sátira estuvo presente en los disfraces y carteles, utilizando el lenguaje propio de la fiesta para plantear críticas que provocaron comentarios y sonrisas entre el público.

Los premios concedidos después del desfile reconocieron precisamente diferentes aspectos de estas propuestas. El jurado valoró el vestuario, la originalidad y la crítica.

El primer premio fue para la Comisión de Fiestas Altabix, con la propuesta titulada “La calle sin comercio es puro silencio”.

El segundo premio correspondió a ABP Avenida de Novelda, con la crítica “La Residencia de Altabix se está apagando y los políticos pasando”.

El tercer premio fue para Jardines Toscar, con la propuesta “Elche necesita un TRAM, pero nunca llega”.

Los tres reconocimientos muestran además la variedad de asuntos que pueden convertirse en protagonistas de la sátira festera: desde el comercio y los servicios sociales hasta las infraestructuras y las reivindicaciones relacionadas con el transporte.

Pelotas, peluches y mucha participación

La Gran Charanga no se vive solamente desde quienes desfilan. El público también forma parte de la celebración.

Durante el recorrido se repartieron alrededor de 13.000 pelotas y 2.000 peluches, además de bebida y montaditos ofrecidos por las propias comisiones.

Estos elementos contribuyeron a crear ese ambiente participativo que caracteriza al desfile, especialmente entre los más pequeños.

La organización había anunciado previamente la incorporación de los peluches como una de las novedades de esta edición, junto a los tradicionales balones y montaditos. La cita volvía así a apostar por una participación directa del público y por un desfile pensado para ser vivido desde ambos lados de la calle.

Una tradición que continúa

La Gran Charanga forma parte desde hace décadas de la programación festiva de Elche y se ha consolidado como una de las citas más populares de las fiestas.

Su estructura apenas necesita explicación: las comisiones salen a la calle, muestran sus disfraces y sus críticas, bailan, interactúan con el público y recorren el centro de la ciudad en un desfile que convierte durante unas horas las calles en un gran escenario.

La documentación municipal de anteriores ediciones mantiene el mismo esquema de recorrido y horario, con la salida a las 20:30 horas y el paso por Reina Victoria, Plaça de Baix, Corredora y avenida Juan Carlos I.

La edición de 2026 volvió a demostrar que la fórmula continúa funcionando.

La fiesta continúa después del desfile

Cuando la última comisión terminó su recorrido en la avenida Juan Carlos I, la noche festiva no terminó.

El programa de la Federación Gestora contemplaba la continuidad de la celebración con baile y actuaciones en los recintos festeros de las diferentes comisiones.

De esta manera, la Gran Charanga sirve también como punto de encuentro para prolongar la jornada y trasladar el ambiente de la calle a los recintos festeros.

Ayer, las calles del centro volvieron a ser el escenario de una de esas tardes en las que resulta difícil permanecer ajeno a la fiesta. Los disfraces llamaban la atención, los grupos infantiles aportaban buena parte de la energía del desfile y los adultos demostraban que el humor no tiene edad.

Desde el objetivo de una cámara, además, la Charanga ofrece una sucesión continua de pequeños momentos. Un gesto, una coreografía, una mirada, un cartel o un grupo que se detiene ante el público pueden desaparecer en apenas unos segundos.

La fotografía permite conservarlos.

Las imágenes de esta edición dejan constancia de una parte de lo ocurrido ayer y, al mismo tiempo, de una manera de vivir las fiestas que se mantiene año tras año: participativa, cercana y profundamente vinculada al trabajo de las comisiones festeras.

La Gran Charanga volvió a demostrar así que las Fiestas de Agosto no solo se contemplan. También se preparan, se representan y, sobre todo, se viven en la calle.

 

Paco Ciclón / Testigo de nuestras historias cotidianas / AFPRESS