La mayor mascletá vertical de España convierte La Crida en un gran escaparate de las fiestas ilicitanas
La Crida a la Festa volvió a demostrar este viernes que se ha consolidado como uno de los grandes espectáculos pirotécnicos del verano español. Miles de personas se dieron cita en las inmediaciones del estadio Martínez Valero para asistir al acto que marca el inicio de las Fiestas Patronales de Elche, una celebración que cada año gana repercusión dentro y fuera de la provincia de Alicante.
Este 2026 la organización apostó por un montaje todavía más ambicioso. La mascletá vertical nocturna alcanzó una superficie de 1.350 metros cuadrados, distribuida en una estructura de 45 metros de longitud por 30 metros de altura, superando las dimensiones del pasado año y consolidándose como la mayor mascletá vertical de España.
La evolución de este espectáculo ha sido constante desde su creación. Lo que comenzó como un acto simbólico para anunciar el inicio de las fiestas se ha transformado en una cita capaz de atraer a miles de personas, convirtiéndose en uno de los principales reclamos del calendario festivo de la Comunitat Valenciana.
El espectáculo, diseñado para combinar pólvora, música, iluminación y efectos de láser, ofreció alrededor de doce minutos de una cuidada sincronización visual que fue seguida con entusiasmo por un público entregado desde mucho antes del comienzo.
La ceremonia comenzó con el tradicional llamamiento realizado por las Reinas y Damas de las Fiestas, invitando a vecinos y visitantes a participar en unas celebraciones declaradas de Interés Turístico Internacional, cuya programación se desarrollará durante las próximas semanas con algunos de los actos más emblemáticos del calendario festero español.
Desde primera hora de la noche comenzaron a llenarse los accesos al recinto. Familias, aficionados a la fotografía y numerosos visitantes llegados desde distintos municipios de la provincia buscaron un lugar desde el que contemplar el espectáculo.
La mejora del montaje fue evidente. El incremento de la superficie respecto a 2025 permitió ampliar los efectos visuales, ofreciendo una mayor presencia de fuego terrestre, grandes abanicos luminosos, explosiones aéreas y una cuidada combinación de colores que convirtió el cielo en un enorme escenario.
La organización había previsto una asistencia muy similar a la del pasado año, estimando la presencia de unas 45.000 personas, una cifra que confirma el creciente atractivo que ha adquirido este acto como antesala de las fiestas ilicitanas.
Más allá del componente festivo, La Crida se ha convertido también en un importante elemento de promoción turística. Cada verano son numerosos los visitantes que aprovechan estas fechas para conocer las tradiciones de la ciudad, atraídos por actos tan singulares como la Nit de l’Albà, el Misteri d’Elx, las mascletaes diurnas o las Entradas Mora y Cristiana.
Como fotógrafo, resulta difícil no dejarse sorprender por un espectáculo que cambia constantemente de forma y color. Cada disparo de la cámara ofrece una imagen distinta y cada secuencia transmite una emoción diferente. Es precisamente esa capacidad para sorprender edición tras edición la que explica por qué La Crida ha dejado de ser únicamente un acto de apertura para convertirse en uno de los grandes eventos pirotécnicos del verano en España.
Crónica y fotos.: Paco Ciclón / Testigo de nuestras historias cotidianas/ AFPRESS
Video.: Alberto Carrillo / AFPRESS

