Alternativa Antimilitarista-MOC prevé un aumento de la participación en la campaña de Objeción Fiscal al Gasto Militar
Cientos de personas desobedecen al militarismo y destinan sus impuestos a proyectos de paz y la justicia social
A punto de finalizar la campaña de la declaración de la Renta, Alternativa Antimilitarista-MOC presenta el balance provisional de la campaña de Objeción Fiscal al Gasto Militar 2026 y reivindica la desobediencia civil frente al incremento histórico del gasto militar
Con motivo del cierre de la campaña de la declaración de la Renta este 30 de junio, Alternativa Antimilitarista-MOC hace pública una primera valoración de la campaña de Objeción Fiscal al Gasto Militar, una iniciativa que vuelve a poner de manifiesto el rechazo a un modelo que prioriza el gasto militar frente a las necesidades sociales y ambientales.
La Objeción Fiscal al Gasto Militar es una forma de desobediencia civil mediante la cual las personas objetoras se niegan a colaborar con la financiación de la preparación de las guerras y del militarismo a través de sus impuestos. Para ello, a la hora de hacer su declaración de la renta, en vez de contribuir al gasto militar, desvían la cantidad que estiman conveniente hacia organizaciones, colectivos y proyectos que trabajan por una sociedad más justa, solidaria y pacífica.
Tal y como viene sucediendo en los últimos años, esta edición de la campaña se ha desarrollado en un contexto marcado por el crecimiento del militarismo a escala global. Mientras continúan las guerras y graves vulneraciones de derechos humanos en lugares como Gaza, Sudán, Ucrania, gran parte de Oriente Medio y otros muchos conflictos invisibilizados, los gobiernos justifican nuevos incrementos del gasto militar bajo el argumento de que más armas y más preparación bélica son necesarias para garantizar la paz y la seguridad.
En el Estado español esta apuesta se traduce en un aumento sostenido de los recursos destinados al ámbito militar. El gasto militar superó en 2025 los 66.000 millones de euros, y está previsto que alcance los 80.000 millones este 2026, una cifra que supone un importante desvío de recursos públicos que podrían utilizarse para dar respuesta a necesidades urgentes en ámbitos como la sanidad, la educación, la vivienda, los servicios sociales o la lucha contra la crisis climática.
Por su parte, a nivel europeo, el programa ReArmar Europa prevé movilizar 800.000 millones de euros adicionales para reforzar las capacidades militares, en un proceso de rearme impulsado en el marco de la OTAN que contribuye a normalizar la lógica de la confrontación y la preparación de nuevas guerras.
Frente a esta deriva, la Objeción Fiscal al Gasto Militar plantea una respuesta colectiva basada en la desobediencia y en la construcción de alternativas. No se trata únicamente de una decisión individual, sino de una herramienta de movilización que permite denunciar el uso de los recursos públicos para fines militares a la vez que se fortalecen iniciativas sociales que trabajan por la paz, el feminismo, el ecologismo, la justicia social, la cooperación internacional, los derechos laborales y la defensa de los bienes comunes.
A falta de terminar de recabar los datos de este 2026, que se publicarán en otoño, se prevé que se superen ampliamente los datos del ejercicio anterior, en el que más de 500 personas informaron de que habían realizado Objeción Fiscal al Gasto Militar y en el que se desviaron más de 45.000 euros a cerca de 130 proyectos alternativos. Con esta acción colectiva, las personas participantes expresaron su convicción de que la seguridad no se construye preparando la guerra, sino garantizando unas condiciones de vida dignas y protegiendo los derechos de todas las personas.


