Compromís lleva al Congreso la demanda de más medidas contra el ruido del aeropuerto de Alicante-Elche
La lucha de los vecinos de las pedanías más próximas al Aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández ha llegado al Congreso de los Diputados. Compromís per Elx ha anunciado la presentación de una Proposición No de Ley (PNL) con la que reclama nuevas medidas para reducir la contaminación acústica y medioambiental generada por la actividad aeroportuaria, además de pedir que se descarte definitivamente la construcción de una segunda pista.
El anuncio se produjo ayer miércoles, durante un encuentro entre la portavoz de Compromís per Elx, Esther Díez, el diputado de Compromís-Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, y representantes vecinales de Torrellano y l’Altet. La reunión sirvió para volver a poner sobre la mesa una problemática que, según recuerdan desde la formación, afecta desde hace años a cientos de familias que conviven a diario con el intenso tráfico aéreo.
Esther Díez explicó que esta iniciativa parlamentaria pretende dar continuidad a las reivindicaciones vecinales después de que la moción presentada por Compromís en el Pleno del Ayuntamiento de Elche el pasado mes de abril no obtuviera el respaldo del resto de grupos municipales. La portavoz también lamentó que el alcalde, Pablo Ruz, siga sin convocar la comisión de seguimiento medioambiental del aeropuerto, un órgano que considera fundamental para avanzar en soluciones que mitiguen el impacto del ruido sobre las pedanías afectadas.
Desde Compromís insisten en que una de las prioridades pasa por exigir el cumplimiento del Plan de Acción contra el Ruido aprobado por Aena y garantizar que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible desarrolle todas las actuaciones comprometidas para reducir las molestias acústicas. La formación sostiene que estas medidas permitirían mejorar la calidad de vida de los vecinos de l’Altet, Torrellano y otras zonas próximas al aeropuerto.
Por su parte, el diputado Alberto Ibáñez defendió que la PNL no solo busca mejorar la situación acústica del aeropuerto, sino también impedir la construcción de una segunda pista prevista en el plan Amelia II. A su juicio, esta ampliación no resulta necesaria y supondría un incremento de la presión turística, un mayor impacto ambiental sobre espacios protegidos y un aumento de las molestias para los residentes del entorno, además de otros problemas asociados como la proliferación de campas ilegales.
Entre las principales propuestas recogidas en la iniciativa figura la elaboración de un reglamento específico sobre ruido aeroportuario, el rediseño de las trayectorias de entrada y salida de las aeronaves para minimizar el sobrevuelo de zonas habitadas y la creación de barreras vegetales en colaboración con el Ayuntamiento de Elche para reducir la contaminación acústica que soportan Torrellano, l’Altet, Arenales del Sol y el resto de pedanías afectadas.
La propuesta registrada en el Congreso también plantea ampliar la huella acústica del aeropuerto para que más núcleos urbanos puedan acceder a medidas de protección, redactar un reglamento de ruido aeroportuario, hacer públicos los informes de seguimiento del Plan de Acción contra el Ruido y desarrollar nuevos accesos ciclopeatonales que conecten el aeropuerto con Torrellano y l’Altet, fomentando además el uso del transporte público entre los trabajadores del aeródromo.
Otro de los compromisos anunciados por Alberto Ibáñez pasa por reclamar que los próximos Presupuestos Generales del Estado incluyan la financiación necesaria para ejecutar la variante ferroviaria de Torrellano. El diputado recordó que la declaración de impacto ambiental ya ha sido aprobada y defendió que uno de los principales aeropuertos del país debe contar con una conexión ferroviaria adecuada para mejorar la movilidad y reducir el uso del vehículo privado.
La exposición de motivos de la PNL recuerda que el Aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández registró cerca de 20 millones de pasajeros y más de 126.000 operaciones durante 2025, consolidándose como el quinto aeropuerto de España por volumen de pasajeros. Compromís considera que este crecimiento hace imprescindible revisar las actuales medidas contra el ruido, ya que muchas de ellas se basan en mediciones realizadas en 2021, cuando el tráfico aéreo todavía estaba condicionado por la pandemia de la COVID-19.
Con esta iniciativa, la formación pretende trasladar al Congreso una reivindicación histórica de los vecinos del entorno aeroportuario y abrir un debate sobre la necesidad de compatibilizar el crecimiento de una infraestructura estratégica para la provincia con la protección de la salud, el descanso y la calidad de vida de quienes residen bajo las rutas de vuelo.




