La economía circular busca respuestas en Alicante ante el reto de los residuos textiles y la financiación sostenible
La provincia de Alicante ha vuelto a poner el foco en la sostenibilidad y la innovación con la celebración del V Congreso de Economía Circular CONECOO, un encuentro que reunió este miércoles en Elche a representantes empresariales, expertos, entidades e instituciones para analizar algunos de los principales desafíos que plantea la transición hacia modelos productivos más sostenibles.
El congreso, celebrado en el Edificio Quorum de la Universidad Miguel Hernández, estuvo organizado por CEDELCO, Greene, el Parque Científico de la UMH (PCUMH) y Elche Parque Empresarial. A lo largo de la jornada se abordaron cuestiones estratégicas relacionadas con la financiación de proyectos circulares, la valorización de residuos orgánicos y el futuro de la gestión de los residuos textiles, uno de los sectores que actualmente concentra una mayor preocupación tanto a nivel nacional como europeo.
Durante la sesión matinal, los expertos analizaron las dificultades que encuentran muchas iniciativas vinculadas a la economía circular para acceder a financiación. Los participantes coincidieron en señalar que el actual modelo económico continúa generando una elevada cantidad de residuos en un corto espacio de tiempo y que resulta necesario avanzar hacia un sistema más eficiente en el uso de los recursos.
En este sentido, se destacó la importancia de adaptar las ayudas públicas a las necesidades reales de las empresas. No obstante, también se insistió en que las subvenciones deben complementarse con inversión privada y proyectos sólidos capaces de garantizar su viabilidad a largo plazo.
Otro de los temas destacados fue la valorización de residuos orgánicos. Los especialistas subrayaron el potencial del compostaje industrial y de las nuevas soluciones biotecnológicas para mejorar la gestión de residuos, reducir emisiones y generar productos con mayor valor agronómico. Durante el debate también se recordó que España sigue teniendo margen de mejora para alcanzar los objetivos europeos de reciclaje, especialmente en lo que respecta a la fracción orgánica de los residuos.
El sector textil protagonizó igualmente uno de los debates más relevantes del congreso. Los participantes analizaron la complejidad que supone gestionar más de 922.000 toneladas de residuos textiles cada año, una cifra que evidencia la magnitud del reto. La limitada recogida selectiva y la mezcla de materiales presentes en muchas prendas continúan dificultando los procesos de reciclaje.
Ante esta situación, los expertos defendieron la necesidad de impulsar el ecodiseño, fomentar la innovación tecnológica y desarrollar herramientas como el pasaporte digital de producto, además de promover hábitos de consumo más responsables frente al impacto ambiental asociado al modelo de fast fashion.
La jornada también permitió conocer casos prácticos de economía circular aplicada. Entre ellos destacó el proyecto Kai Clothes, que reutiliza antiguas cometas de kitesurf para transformarlas en nuevos productos textiles, demostrando las posibilidades que ofrece la reutilización de materiales.
El programa incluyó además una visita a las instalaciones de Retextil, en el Parque Empresarial de Elche, donde los asistentes conocieron el proceso de recogida, clasificación y preparación de prendas para su reutilización o reciclaje. Integrada en Moda re-, esta iniciativa combina sostenibilidad ambiental y generación de empleo para personas en situación de vulnerabilidad social.
El cierre del congreso tuvo lugar en el Patio de los Naranjos de Las Clarisas, donde se abordaron los retos de la economía circular desde una perspectiva local. Durante el encuentro se destacó la importancia de la colaboración entre administraciones, empresas y ciudadanía para avanzar hacia modelos más sostenibles y resilientes.
Entre las iniciativas presentadas por el Ayuntamiento de Elche figuran la recogida de plásticos agrícolas para favorecer su reutilización y el desarrollo de plantas de compostaje para residuos de poda, actuaciones que buscan mejorar la gestión de recursos y reforzar la sostenibilidad del territorio.
La conclusión compartida por los participantes fue clara: la economía circular representa una oportunidad estratégica para mejorar la competitividad empresarial, reducir el impacto ambiental y construir un modelo económico más eficiente y sostenible de cara a los próximos años.


