La selección española prepara en Málaga el exigente reto de la Copa del Mundo de aguas abiertas en Ibiza
La selección española de natación en aguas abiertas ya está en plena cuenta atrás para una de las citas más exigentes del calendario internacional. Los próximos 24 y 25 de abril, Ibiza acogerá una nueva etapa de la Copa del Mundo, y el equipo nacional ha decidido afinar su preparación en Málaga, donde ha llevado a cabo una concentración clave en los días previos a la competición.
Lejos del foco mediático de la competición, el trabajo en Málaga ha permitido a los nadadores centrarse en aspectos técnicos y físicos fundamentales. Las sesiones en piscina han estado orientadas a mejorar detalles que, en pruebas de este nivel, pueden resultar decisivos. En la natación en aguas abiertas, factores como el ritmo, la estrategia o la adaptación a las condiciones del entorno marcan la diferencia en carreras que se resuelven, en muchas ocasiones, por márgenes mínimos.
El combinado español llega a esta cita con un grupo que mezcla experiencia contrastada y talento emergente. Entre los nombres más destacados figura Ángela Martínez, vigente ganadora de la prueba de Ibiza, un resultado que la sitúa como una de las grandes referencias del equipo. Junto a ella estará María de Valdés, subcampeona del mundo, cuya trayectoria reciente la consolida como una de las deportistas más competitivas en el panorama internacional.
El equipo se completa con la gallega Paula Otero, que continúa afianzándose en la élite de la especialidad, y con Mateo García, que sigue progresando dentro del circuito mundial con paso firme. También estará presente el vigués Mario Méndez, integrante del Club Natación Santa Olaya, reconocido como uno de los especialistas nacionales en larga distancia.
A este grupo se suma Candela Sánchez Lora, una de las nadadoras con mayor proyección del equipo español, que continúa acumulando experiencia en competiciones de máximo nivel, consolidando así su crecimiento dentro de la disciplina.
La prueba de Ibiza volverá a reunir a la élite internacional en un recorrido que destaca por su exigencia. Las condiciones del mar, la gestión del esfuerzo y la capacidad de lectura de carrera serán determinantes para aspirar a los puestos de cabeza. No se trata solo de nadar rápido, sino de saber competir en un entorno cambiante donde la estrategia juega un papel clave.
España afronta esta nueva etapa tras el arranque de la temporada internacional, que tuvo su primera parada en Soma Bay, en Egipto. Ese primer contacto con la competición ha servido para medir el nivel del equipo y ajustar la preparación de cara a las siguientes citas del circuito.
Con este contexto, el objetivo del combinado nacional pasa por seguir consolidando su presencia entre las selecciones más competitivas del mundo. La concentración en Málaga no ha sido solo una fase más de entrenamiento, sino una pieza fundamental en la preparación de un equipo que busca rendir al máximo nivel en Ibiza.


