Oriente Próximo al borde de una guerra total | la ofensiva de Israel y Estados Unidos sacude Irán y dispara la tensión mundial
Un conflicto que entra en su segunda semana con ataques masivos
La guerra abierta entre Israel, Estados Unidos e Irán ha entrado en su segunda semana con una escalada militar que ya se extiende por gran parte de Oriente Próximo. La ofensiva comenzó el 28 de febrero con una operación coordinada de ataques aéreos contra objetivos estratégicos iraníes, denominada Operation Lion’s Roar, dirigida contra infraestructuras militares, bases de misiles y centros de mando del régimen iraní.
Desde entonces, cientos de bombardeos han alcanzado más de veinte provincias iraníes, con especial intensidad en Teherán y en instalaciones vinculadas al programa balístico y nuclear del país. Los ataques, en los que participan aviones estadounidenses y de la aviación israelí, han logrado neutralizar numerosos sistemas de defensa aérea y han permitido a las fuerzas occidentales dominar amplias zonas del espacio aéreo iraní.
Las autoridades iraníes cifran en más de 1.200 los muertos y en decenas de miles los heridos desde el inicio de los bombardeos, mientras que en Israel los ataques de represalia han causado al menos una decena de fallecidos y centenares de heridos.
La muerte de Ali Jamenei y el ascenso de su hijo sacuden el poder iraní
Uno de los episodios más determinantes del conflicto fue el ataque aéreo que acabó con la vida del líder supremo iraní, Ali Jamenei, en Teherán el 28 de febrero. La operación, dirigida contra varios dirigentes del régimen, fue realizada con inteligencia compartida entre Estados Unidos e Israel.
Tras su muerte, las autoridades iraníes nombraron como nuevo líder supremo a su hijo, Mojtaba Jamenei, un movimiento que ha reforzado la línea dura dentro del régimen y que ha sido acompañado por grandes concentraciones de apoyo en la capital iraní.
La nueva dirección política iraní ha prometido continuar la guerra y responder a los ataques con todas sus capacidades militares, incluidas nuevas oleadas de misiles y drones contra territorio israelí y contra instalaciones militares estadounidenses en la región.
Misiles iraníes y expansión del conflicto por Oriente Próximo
En respuesta a los bombardeos, Irán ha lanzado múltiples ataques con misiles balísticos y drones contra Israel y contra objetivos vinculados a Estados Unidos en Oriente Próximo. Algunos de estos proyectiles han impactado en zonas urbanas cercanas a Tel Aviv y Jerusalén, mientras otros han sido interceptados por sistemas antimisiles.
El conflicto también se ha extendido a otros frentes. Milicias aliadas de Irán, como Hezbolá en Líbano, han abierto un nuevo frente contra Israel en el norte, lo que ha provocado combates y bombardeos en territorio libanés y un elevado número de desplazados.
Además, varios países del Golfo —entre ellos Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Kuwait— han denunciado ataques con misiles o drones contra instalaciones energéticas e infraestructuras críticas, lo que ha incrementado el temor a una guerra regional de gran escala.
El impacto global: petróleo, economía y temor a nuevos atentados
La escalada militar ha tenido efectos inmediatos en la economía mundial. El precio del petróleo ha superado los 100 dólares por barril ante el riesgo de interrupciones en el transporte marítimo por el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del planeta.
Estados Unidos ha advertido además sobre la posible activación de células durmientes iraníes en el extranjero tras la muerte de Jamenei, lo que ha llevado a reforzar la vigilancia antiterrorista en varios países occidentales.
Al mismo tiempo, potencias occidentales como Francia han anunciado el despliegue de fuerzas navales para proteger el tráfico petrolero, mientras el G7 prepara reuniones de emergencia para abordar el impacto energético y financiero del conflicto.
Pronunciamientos políticos y diplomacia en tensión
En el plano político, el presidente estadounidense Donald Trump ha subrayado que cualquier decisión sobre el final de la guerra se tomará en coordinación con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, reflejando la estrecha alianza estratégica entre ambos países en la conducción del conflicto.
Mientras tanto, numerosos gobiernos europeos han pedido una desescalada inmediata, advirtiendo de que el conflicto podría desembocar en una guerra regional de consecuencias imprevisibles.
Sin embargo, sobre el terreno las operaciones militares continúan intensificándose y ninguna de las partes parece dispuesta a detener la ofensiva, lo que mantiene al mundo en alerta ante la posibilidad de un enfrentamiento aún más amplio en Oriente Próximo.
Crónica: AFPRESS
Infografía: Al Jazeera



