Detenido un repartidor acusado de apropiarse de móviles valorados en casi 7.000 euros y falsificar facturas para revenderlos
Agentes de la Policía Nacional han detenido a un varón de 38 años como presunto responsable de varios delitos de hurto y falsedad documental tras, supuestamente, aprovechar su trabajo como repartidor para apropiarse de paquetes que contenían teléfonos móviles de alta gama. El valor total de los terminales sustraídos se aproxima a los 7.000 euros.
La investigación se inició después de que una empresa de telefonía móvil denunciara irregularidades detectadas en los precintos de algunos paquetes recibidos recientemente. Ese detalle despertó las sospechas y dio pie a las primeras comprobaciones por parte de los agentes.
Las pesquisas permitieron determinar que los envíos afectados habían sido gestionados por la misma empresa de paquetería y, en concreto, por el mismo repartidor. A partir de ese momento, los investigadores centraron su atención en el trabajador, que presuntamente se valía de su posición para hacerse con los paquetes que contenían dispositivos de alta gama.
Según la información policial, el investigado revendía posteriormente los teléfonos a través de una conocida plataforma online de compraventa de objetos de segunda mano. Además, para dotar de apariencia legal a los terminales, entregaba a los compradores facturas que simulaban proceder de una gran superficie especializada en productos electrónicos.
Durante la investigación, los agentes localizaron el perfil del sospechoso en la citada plataforma digital, donde figuraba un historial relevante de ventas de teléfonos móviles de marcas y modelos similares a los que estaban siendo investigados. Asimismo, las gestiones condujeron a otro punto de venta de telefonía móvil que también había detectado irregularidades en la recepción de paquetes con terminales.
Los agentes consiguieron identificar a dos personas que habían adquirido teléfonos al investigado. Ambas manifestaron que realizaron la compra a través de la plataforma online y que recibieron junto al terminal una factura de una conocida superficie de electrónica, lo que les generó confianza sobre la procedencia del producto.
No obstante, tras consultar con el establecimiento que figuraba en dichas facturas, se comprobó que los documentos eran falsos, ya que no habían sido emitidos por la empresa y los terminales reflejados tampoco habían sido comercializados por ella.
Una vez reunidos los indicios necesarios e identificado plenamente el sospechoso, los agentes procedieron a su localización y detención como presunto autor de los delitos de hurto y falsedad documental.
El caso pone de relieve la importancia de extremar las precauciones en las operaciones de compraventa a través de plataformas digitales y de verificar la autenticidad de la documentación que acompaña a productos tecnológicos de alto valor.

