La Fe logra en València el primer trasplante renal de donante vivo con cirugía robótica en la Comunitat
La sanidad pública valenciana ha sumado un nuevo avance en el campo de los trasplantes. El Hospital Universitari i Politècnic La Fe ha realizado el primer trasplante renal de donante vivo con cirugía robótica en la Comunitat Valenciana, una intervención pionera que se llevó a cabo el pasado mes de noviembre con el sistema quirúrgico Da Vinci y que ha permitido una recuperación especialmente favorable de la paciente.
Con este procedimiento, La Fe se sitúa entre los pocos hospitales de España que emplean esta tecnología en el trasplante renal de donante vivo, un ámbito en el que la precisión quirúrgica y la reducción del impacto sobre el cuerpo del paciente resultan fundamentales. Dos meses después de la operación, la mujer intervenida, de 37 años, evoluciona de forma positiva.
La historia clínica de la paciente refleja una larga lucha contra la enfermedad renal. Con solo 17 años recibió un primer trasplante procedente de donante fallecido, un injerto que funcionó durante cerca de veinte años. Sin embargo, el riñón trasplantado comenzó a deteriorarse progresivamente y el pasado verano tuvo que iniciar diálisis como tratamiento puente mientras esperaba una nueva oportunidad. Esa oportunidad llegó gracias a su madre, que decidió donarle un riñón.
Uno de los aspectos más destacados de la intervención fue el abordaje quirúrgico. El equipo médico pudo aprovechar la cicatriz de la cesárea que se le había practicado a la paciente cuatro años antes, en el nacimiento de su hija, para implantar el nuevo riñón. Este planteamiento, unido al uso de la cirugía robótica, permitió minimizar la agresión quirúrgica. La receptora permaneció ingresada seis días y no necesitó analgésicos para el dolor, mientras que su madre, la donante, fue dada de alta apenas un día y medio después de la operación, con molestias leves.
El jefe del Servicio de Urología de La Fe, Alberto Budía, ha explicado que este tipo de intervenciones “disminuyen la probabilidad de infecciones y hernias en la pared abdominal y favorecen una recuperación más rápida y un alta hospitalaria más precoz del paciente trasplantado”. En el caso de esta paciente, además, la función del injerto fue inmediata, un dato clave para la buena evolución tras la cirugía.
El acompañamiento médico continuado también ha sido determinante. La nefróloga María Ramos ha seguido de cerca a la paciente desde que comenzó a fallar el injerto anterior, pasando por la etapa de diálisis, hasta el control actual de la función renal y el ajuste del tratamiento inmunosupresor tras el trasplante. Esta continuidad asistencial ha permitido adaptar cada fase del proceso a sus necesidades clínicas.
Tal y como ha destacado la propia María Ramos, esta intervención pionera en la Comunitat Valenciana ha sido posible gracias al trabajo coordinado de un amplio equipo de profesionales. En el procedimiento han participado especialistas de Urología, Nefrología, Coordinación de Trasplantes, Anestesia y Enfermería especializada, además de contar con la colaboración del doctor Francisco Vigués, del Hospital de Bellvitge, referente internacional en esta técnica.
Con este trasplante, el Hospital La Fe ha alcanzado ya los 106 implantes renales de donante vivo, una cifra que refleja la experiencia acumulada del centro en este tipo de intervenciones y su apuesta por incorporar técnicas innovadoras que mejoren la seguridad, la recuperación y la calidad de vida de los pacientes.

