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LITERATURA | EL PROYECTO DESPERTAR

EL AUTOR Y SU OBRA

Juan Martínez Simón, cuyo seudónimo es J. Simón, nació en Benijófar (Alicante) el 2 de febrero de 1969, pero como su familia se trasladó a Alicante, vivió largos años en esta luminosa ciudad mediterránea. Actualmente reside en Mutxamel(Alicante).

Acabó los estudios de ingeniería informática y tiene la profesión de ingeniero en informática, pero su lado pragmático se une a una vertiente lúdica y por lo que respecta al ámbito creativo, fluctúa entre el teatro, el audiovisual y la escritura.

Juan Martínez Simón es miembro de “Maniquí Teatre” desde hace 4 años, grupo con el que empezó a colaborar en calidad de responsable de luces, sonido y de ayudante de dirección. Esta compañía está representando la obra “El pollito”, galardonada con 25 premios (mejor obra, actor, dirección, escenografía, guion original…).

Como observador metódico y curioso sus intereses giran en torno a la realización de cortos, ver teatro y cine y desarrollar proyectos que combinen técnica y creatividad.

“El proyecto despertar” se publicó por primera vez a mediados de diciembre de 2025.

En este momento está escribiendo otra novela de fantasía para adultos, que probablemente verá la luz este año 2026.

Juan Martínez Simón, autor

ARGUMENTO

A 13 personajes fallecidos en diferentes circunstancias en Nueva York, se les asigna un plazo de 80 días, para descubrir las razones de sus muertes.  Recuperar sus antiguas existencias depende del éxito de sus pesquisas.

LOS PERSONAJES

Marcus Reeves, de origen humilde, es un hombre hecho a sí mismo.  Excelente estratega político, diseña las campañas presidenciales, para alcanzar el éxito en las urnas.

Jonathan Ashford III, heredero de una fortuna petrolera tejana, financiero y político influyente. Jonathan dirige las operaciones del “Proyecto despertar”, coordina las operaciones, enlazando el equipo médico, los sistemas tecnológicos de Nexus, los requisitos gubernamentales…

Danny Ashford,  hijo de Jonathan.  Danny  tiene una problemática relación con su padre.

Victoria Ashford, esposa de Jonathan. Para Victoria, procedente de una familia muy relevante en el ámbito político, el matrimonio con Jonathan es una alianza ventajosa para ambos, porque Jonathan tiene dinero y ambición, mientras ella aporta linaje, conexiones, y formación.

Diego Vásquez, senador californiano, de origen modesto. Hijo y nieto de mejicanos temporeros, se consagra al estudio de Derecho y a hacer carrera en la política, para progresar socialmente y mejorar la vida de los trabajadores migrantes. Se debate entre el amor y la ambición. Acaba traicionando sus sueños de cambiar la sociedad.

Elena Vargas, competente periodista.

Patricia Winters, psicóloga clínica, especializada en trastornos disociativos y trauma.  Dirige el equipo médico del “Proyecto despertar”.

Sarah Chen. doctora reclutada para un Proyecto de investigación sobre trauma y recuperación, llamado “Proyecto despertar”.

Carmen Rodríguez. Ha trabajado para Jonathan Ashford III, como auditora senior, para revisar las finanzas y controlar el cumplimiento de la normativa federal.

Alex, hijo de Carmen Rodriguez. Joven extraordinariamente dotado para la informática.

Ray Morrison, guardaespaldas de Jonathan.

Maya Johnson, cantante, artista internacional y ex amante del Senador Diego Vásquez.

Tommy Russo, contratado para robarle documentos comprometedores a Jonathan.

CONCLUSIÓN

El autor se inspira en Julio Verne, en la película Matrix y en series como Dark, Lost(perdidos) y Black Mirror y elige, como marco, la ciudad de Nueva York, porque, a su juicio, simboliza la culminación de la civilización humana, constituyendo el escenario idóneo, para desarrollar la acción dramática de una historia distópica.

Sobre esta obra sobrevuela igualmente el mito griego del titán Prometeo, que sustrajo el fuego(del conocimiento) de los dioses, para entregárselo a los hombres.

La estructura narrativa explota elementos clave como: el plazo fatal de 80 días y el número 13 de “resucitados”.

Según confiesa el mismo autor, él deseaba que el lector de la novela participara de la presión del plazo fatal, una cuenta atrás que obliga a adoptar decisiones drásticas. La ansiedad generada por el plazo final, agudiza la tensión de la situación de vida o muerte. El autor reconoce que el mundo empresarial se estructura en torno a   plazos de entrega constantes y que el periodo de 80 días es insuficiente, para garantizar la sensación de seguridad.

El número 13, está particularmente asociado a la mala suerte en la cultura occidental, por los participantes en “La última cena”. Además, es un número indivisible y excluyente, que impide forjar alianzas equitativas, lo que desencadena conflictos sociales.

Intrigante novela que juega con la superposición de distintas capas de interpretación, que el lector va descubriendo, al mismo tiempo que los personajes, cada uno de los cuales desarrolla sus propias narrativas.

Este relato dosifica la incertidumbre, mientras especula sobre la existencia de Dios o dioses, representados por suprainteligencias artificiales. No me cabe la menor duda de que en Juan, como en otras personas, de ciertas generaciones, que cabalgamos entre la dictadura  y la estela de la transición, la impronta religiosa del nacionalcatolicismo del régimen franquista, ha dejado una huella, que ha distado de desaparecer. La religión, en la novela que nos ocupa, no ha desaparecido, simplemente se ha actualizado en una versión “New Age”, en la que “Dios” adopta otras formas.

Esta pieza literaria, muestra del gran talento de Juan Martínez Simón, difumina las fronteras entre realidad e ilusión, explotando una simulación de la realidad, al modo de “Matrix”, para explorar la percepción, que las personas tenemos del “mundo real”.

Interesante obra que reflexiona sobre los límites de la tecnología, especulando sobre los eternos  conflictos entre ética y ciencia, determinismo y libertad,  identidad y memoria…

Por lo que atañe a la dualidad entre determinismo y libertad, en un entorno controlado por la IA ¿Es posible ser libre? Para el autor la libertad no consiste en controlar lo que nos pasa, sino elegir cómo reaccionar a lo que nos ocurre. La decisión misma, constituye un acto de rebeldía.

Por lo que se refiere al enfrentamiento entre identidad y memoria, hay que señalar que en el mundo actual de Deepkfakes y Fake News, donde la realidad se puede programar, en un futuro próximo en que la IA pueda copiar la conciencia humana perfectamente, varias dudas se plantean: esa copia ¿Estará dotada de alma? ¿Somos nuestros recuerdos o nuestras acciones?.

El autor no es contrario al progreso, él mismo trabaja en tecnología, pero opina que esta es el medio, no el fin, es la herramienta, no el amo.

Juan Martínez Simón confiesa que su fábula nació en noches de insomnio, en las que se interrogaba a sí mismo, si nuestras decisiones sobrevivirían a la muerte física. Él deseaba investigar lo que queda de las personas, tras la descomposición del cuerpo, meditando si seguiremos siendo humanos, después de sobrevivir a la muerte.

En definitiva, se trata de una obra muy entretenida, que se dirige a la capacidad de raciocinio del lector, debatiéndose entre diferentes enigmas que nos interesan a todos, como: la identidad, lo humano, lo artificial, el determinismo, la predestinación, el libre albedrío, la elección, la libertad…

Como conclusión “El proyecto despertar” es una novela destinada a mentes “despiertas” y concebida para “despertar” las mentes.

Fotografías: Juan Martínez Simón

Crónica: Beatriz Recio Inés