El mercadillo de Plaza de Barcelona de Elche afronta un nuevo traslado en febrero con El Toscar como principal alternativa
El mercadillo de Carrús, conocido popularmente como el mercadillo de Plaza de Barcelona, volverá a cambiar de ubicación en Elche durante la primera semana del próximo mes de febrero. Las obras previstas en el solar de Jayton, donde actualmente se instala de forma provisional, obligan al Ayuntamiento de Elche a buscar una nueva alternativa para este espacio comercial, considerado uno de los más relevantes de la ciudad por volumen y afluencia.
Este nuevo traslado no es un hecho aislado. En los últimos años, el mercadillo ha pasado por diferentes emplazamientos en un intento de compatibilizar la actividad económica de los vendedores ambulantes con la convivencia vecinal y las exigencias logísticas y de seguridad. Tras abandonar su histórica ubicación en la Plaza de Barcelona y su posterior paso por la avenida Ausiàs March —donde las obras de reurbanización forzaron su salida—, el traslado al solar de Jayton se concibió desde el inicio como una solución temporal.
Ahora, el inicio de los trabajos para transformar este espacio en un futuro centro cultural obliga de nuevo al Consistorio a definir un emplazamiento alternativo que, en esta ocasión, pueda ofrecer una mayor estabilidad a medio y largo plazo.
En este contexto, el parking situado frente a la avenida de las Cortes Valencianas, junto al polideportivo de El Toscar, se ha posicionado en los últimos días como la opción con más posibilidades. Este mismo jueves, técnicos municipales comenzaron a señalizar la zona y a realizar mediciones sobre el terreno para estudiar la viabilidad del espacio y diseñar una posible distribución del mercadillo. Durante estas tareas se prohibió el estacionamiento entre las 7.30 y las 14.00 horas.
Sin embargo, las labores se paralizaron pocas horas después al detectarse sobre el terreno posibles dificultades derivadas de la propia configuración del solar. Desde el gobierno municipal, formado por PP y Vox, se ha señalado que, aunque el enclave presenta numerosos aspectos positivos, los técnicos continúan analizando si reúne las condiciones óptimas para acoger el mercadillo con todas las garantías necesarias.
Entre los puntos favorables del parking de El Toscar destaca el informe positivo de la Policía Local, que valora especialmente el fácil acceso, la buena conexión mediante transporte público y la existencia de zonas de estacionamiento cercanas que facilitan las tareas de carga y descarga de los vendedores. A pesar de ello, el Ayuntamiento mantiene abiertas otras alternativas que ya se estudiaron en meses anteriores, aunque por el momento no se han concretado públicamente los inconvenientes detectados en este solar.
Lo que sí está definido es el calendario. Desde el área de Mercados confirman que el traslado se llevará a cabo durante la primera semana de febrero, si bien todavía no se ha determinado si se efectuará un lunes o un sábado, los días habituales de instalación de este mercadillo, el segundo más grande de Elche tras el que se celebra en el entorno del estadio Martínez Valero.
La concejala de Mercados, Loli Serna, ha explicado que el Ayuntamiento lleva meses trabajando en una solución consensuada con los propios vendedores ambulantes. En noviembre se celebró una reunión con representantes del colectivo, junto al concejal de distrito, Samuel Ruiz, y el técnico municipal Jesús Andreu, responsable de validar el proyecto desde el punto de vista técnico y de seguridad. En ese encuentro se analizaron distintas alternativas tanto en Carrús como en El Toscar, valorando los puntos fuertes y débiles de cada ubicación.
Una de las propuestas planteadas inicialmente por los vendedores fue regresar a la avenida Ausiàs March, emplazamiento histórico del mercadillo. No obstante, el Ayuntamiento descartó esta opción por varios motivos. Por un lado, por las dificultades logísticas tras la reciente reurbanización, que ha supuesto una inversión superior a los 400.000 euros en alumbrado, arbolado y pavimentación. Por otro, por el elevado número de quejas vecinales acumuladas durante años, principalmente por los ruidos generados durante el montaje en calles muy próximas a las viviendas, denuncias que llegaron incluso al Síndic de Greuges.
Además, la Policía Local advirtió de la necesidad de actualizar el plan de seguridad en esa zona, una tarea compleja debido a los incumplimientos detectados durante años por parte de algunos puestos respecto a la ordenanza municipal.
Tras descartar esta alternativa, el espacio de El Toscar fue el que mayor consenso generó. Se trata de un solar integrado en el barrio, rodeado de actividad comercial y con buenas conexiones de transporte público. Según defiende el Ayuntamiento, su impacto sobre los vecinos sería considerablemente menor.
La previsión municipal es que el solar continúe funcionando como aparcamiento durante toda la semana, excepto los lunes y sábados por la mañana, manteniendo los horarios habituales del mercadillo. Según Serna, esta ubicación permitiría incluso ampliar el número de puestos, que actualmente ronda los 130, con la posibilidad de sumar una decena más y reducir así la lista de espera existente desde hace años.
No obstante, los técnicos continúan estudiando la distribución definitiva del recinto, ya que la irregularidad del solar y la presencia de farolas y otros elementos fijos podrían condicionar el encaje final de los puestos y el número viable.
Estas circunstancias explican que el Ayuntamiento no dé aún por cerrada la decisión definitiva, aunque el parking de El Toscar siga siendo, a día de hoy, la opción con más posibilidades. Ya el pasado mes de julio, el alcalde de Elche, Pablo Ruz, avanzó que Carrús seguiría contando con mercadillo y que el objetivo sería encontrar “el mejor sitio posible, con las menores molestias para los vecinos”, un equilibrio que sigue marcando este nuevo proceso.


