Trabajadores de Analco reclaman en Elche salarios pendientes y un empleo digno
La crisis de Analco moviliza a trabajadores y sindicatos en defensa de sus derechos
Familias afectadas por el ERE de Analco reclaman soluciones urgentes
La situación que atraviesa el Grupo Analco volvió a salir a la calle este miércoles 14 de enero al mediodía. A las puertas de la sede de la empresa en Elche, alrededor de 150 personas —entre trabajadores despedidos, familiares y compañeros— se concentraron para reclamar el cobro de salarios e indemnizaciones pendientes y exigir soluciones ante un proceso laboral que mantiene en vilo a numerosas familias de la provincia de Alicante.
La protesta fue convocada por CCOO Industria del País Valenciano y se desarrolló en un ambiente de firmeza y reivindicación pacífica. Analco, empresa histórica del sector de componentes para el calzado con instalaciones en Elche y Catral, presentó un Expediente de Regulación de Empleo que afecta a entre 240 y 250 trabajadores, una cifra que da dimensión al impacto social del conflicto.
Uno de los principales motivos de la concentración es que, a día de hoy, los empleados afectados no han cobrado ni las indemnizaciones ni los salarios pendientes tras el ERE. A ello se suma, según denuncian los sindicatos, que la empresa no habría presentado en tiempo y forma el concurso de acreedores, un paso fundamental para que los trabajadores puedan acceder a las prestaciones por desempleo y al Fondo de Garantía Salarial (FOGASA).
Durante la movilización se corearon consignas como “Queremos cobrar, no somos números”, un mensaje directo que resume la preocupación de quienes, en muchos casos tras décadas de trabajo, se han visto de un día para otro sin ingresos ni certezas sobre su futuro inmediato.
Los representantes sindicales también denunciaron otros incumplimientos, como la falta de pago de los 15 días de preaviso que marca la legislación laboral, así como presiones por parte de la dirección a parte de la plantilla para frenar las movilizaciones, hechos que —según apuntan— podrían vulnerar el derecho constitucional a la protesta.
Las reivindicaciones planteadas durante la concentración se concretan en cuatro exigencias claras: la presentación inmediata del concurso de acreedores si aún no se ha formalizado, el cumplimiento íntegro de los acuerdos alcanzados durante la negociación del ERE, el cese de cualquier tipo de presión sobre los trabajadores y el abono urgente de salarios e indemnizaciones adeudadas.
Más allá de cifras y procedimientos legales, la protesta pone el foco en la dimensión humana del conflicto. Detrás de cada expediente hay personas, familias y economías domésticas que dependen de que se cumpla la ley y de que las soluciones lleguen a tiempo. Lo ocurrido en Elche refleja una realidad laboral que trasciende el ámbito local y que afecta de lleno al tejido social e industrial de la provincia de Alicante.



