Un paseo que explica más de un siglo de transformación urbana en la provincia
La historia del Paseo de la Estación de Elche es también la historia de cómo las ciudades de la provincia de Alicante se adaptaron a la llegada del ferrocarril y a los profundos cambios sociales y urbanos del siglo XX. Un espacio nacido a finales del siglo XIX, al calor del tren, que durante décadas fue símbolo de modernidad, encuentro social y proyección urbana.
La puesta en funcionamiento de la antigua estación ferroviaria de Elche en 1884, construida por la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces, supuso un punto de inflexión para la ciudad y su entorno. Como ocurrió en otras localidades alicantinas, la llegada del ferrocarril exigió nuevas conexiones urbanas y dio lugar a grandes ejes viarios que unían las estaciones con los centros históricos. En Elche, ese eje fue el Paseo de la Estación.
El primer gran trazado del paseo se inauguró en 1902 y fue concebido como un bulevar ajardinado de carácter representativo. Palmeras, fuentes, bancos y elementos ornamentales de inspiración neorromántica y modernista definían un espacio pensado no solo para el tránsito, sino para el ocio y la vida social. Algunos de estos elementos fueron proyectados por el arquitecto Pedro Ibarra, una figura clave en la configuración del Elche de comienzos del siglo XX.
Durante las primeras décadas del siglo pasado, el Paseo de la Estación funcionó como un auténtico “paseo salón”, una tipología urbana muy presente en las ciudades españolas de la época. Las imágenes de 1905, cuando todavía era conocido como Paseo Alfonso XIII, muestran un entorno cuidado y monumental que conectaba la estación ferroviaria con el casco urbano y el Palmeral, integrando paisaje y ciudad.
Durante años, este espacio fue uno de los principales escenarios de la vida pública ilicitana. Por él discurrían procesiones, se celebraban ferias, actos oficiales y encuentros cotidianos que marcaron la memoria colectiva. Era un lugar de paso, pero también de permanencia, donde se construían relaciones sociales y se expresaba el pulso diario de la ciudad.
La segunda mitad del siglo XX trajo consigo un cambio profundo. El auge del automóvil y los nuevos criterios urbanísticos transformaron radicalmente muchas ciudades de la provincia, y Elche no fue una excepción. El antiguo paseo ajardinado fue demolido y sustituido por una gran avenida de tráfico. En 1959 se inauguró un nuevo Paseo de la Estación, más funcional y acorde con las necesidades de movilidad de la época, una reforma que fue difundida en la revista local Festa d’Elix.
A estos cambios se sumó el traslado de la estación ferroviaria. En 1971 se abrió el túnel ferroviario que conecta Alicante y Murcia bajo la ciudad, dando paso a la estación subterránea de Elche–Parque, que sustituyó a la histórica estación de 1884. Este proyecto, enmarcado en el urbanismo de los años sesenta y setenta, consolidó un modelo claramente orientado al tráfico rodado.
En las últimas décadas, el Paseo de la Estación ha seguido evolucionando. Hoy presenta, con espacios peatonales y zonas verdes recuperadas, en un intento de devolver protagonismo a las personas. En este entorno se encuentra el Monumento al Maestro, inaugurado en 2018, que subraya el carácter educativo y social del área.
Uno de los elementos más reconocibles asociados a este espacio es la fuente de las copas, históricamente situada en la Glorieta, junto al Parque Municipal. Tras permanecer desmontada durante los procesos de modernización urbana, fue reconstruida e inaugurada en 2016 en el interior del Parque Municipal de Elche por Aigües d’Elx, donde hoy se conserva como símbolo del pasado urbano de la ciudad.
La evolución del Paseo de la Estación refleja, en definitiva, los grandes cambios urbanos vividos en Elche y en muchas ciudades de la provincia de Alicante: del paseo ajardinado al dominio del automóvil y, más recientemente, a la recuperación de espacios públicos más humanos. Una transformación documentada gracias a los fondos del Archivo Municipal de Elche, la Cátedra Pere Ibarra y diversas colecciones fotográficas históricas.



