Actualidad 24 Noticias

Noticias Nacionales & Comunidades Autónomas

ApuestasCulturacuriosidades

Dónde y cómo nació el primer casino de España: un viaje a 1814

Luces, mesas de juego, filas de máquinas tragaperras… Cuando pensamos en un casino, la primera imagen que nos suele venir a la cabeza cuenta con alguno de estos elementos. Pero la historia nacional de estos espacios es bastante más antigua —y muy distinta— a la de los casinos contemporáneos. De hecho, el primer casino documentado en el país no nació como lugar de apuestas, más bien como punto de encuentro para la élite cultural y política de su época. Su origen se remonta a 1814, en Castellón, y su impulsor fue Francisco Giner y Feliu, Barón de Benicàssim.

Un origen más social que lúdico

A diferencia de lo que hoy entendemos por casino, el Real Casino Antiguo de Castellón, entonces simplemente Casino de Castellón, nació como un club privado para la vida social, intelectual y política de la ciudad. En aquella España de principios del siglo XIX —todavía marcada por la posguerra napoleónica y las tensiones entre absolutistas y liberales— comenzaron a proliferar espacios donde la burguesía y la nobleza podían reunirse, conversar y debatir en un entorno reservado.

Por aquel entonces, los casinos europeos ya funcionaban desde el siglo XVII como centros sociales de referencia, por lo que el Barón de Benicàssim decidió crear un espacio similar en Castellón. Las primeras reuniones no se celebraban aún en un edificio oficial: se realizaban en la propia casa del barón, que actuó como sede fundacional del club.

Solo más tarde, ya con la entidad consolidada, el Casino se trasladó al Palacio de Francisco Tirado, un edificio histórico que sería remodelado en 1923 para adaptarse a las necesidades sociales y culturales de la época. Este palacio, en pleno centro de Castellón, se convirtió en la sede definitiva, dando forma al espacio que hoy conocemos como Real Casino Antiguo.

Qué actividades ofrecía aquel primer casino

Aunque en su nombre figuraba la palabra casino, estamos lejos del concepto actual. Los juegos de azar estaban regulados y prohibidos en gran parte del país durante aquel periodo. Por esta razón, las actividades que acogía eran las habituales en los clubes ilustrados europeos: ajedrez, billar, naipes y tertulias. Es decir, nada de tragaperras —su creacion se remonta a finales del siglo XIX—. La esencia del lugar pasaba menos por el juego y más por la conversación, la política municipal, los bailes y las veladas culturales.

El hecho de que no ofreciera apuestas tal como las entendemos hoy no ha impedido que el de Castellón sea considerado el primer casino de España, puesto que fue el primer espacio organizado bajo ese modelo social y con esa denominación. Su carácter pionero queda aún más claro cuando se compara con las fechas de otros casinos históricos: el Casino de Madrid no se fundó hasta 1836 y el Casino de Murcia llegaría en 1847.

Del club ilustrado al nacimiento del casino actual

Para encontrar el primer casino legal de apuestas en España —ya con ruletas, mesas reguladas y un modelo de juego contemporáneo— hay que avanzar mucho más en el tiempo. No será hasta 1981 cuando se inaugure el Casino Gran Madrid, la primera sala de juego moderna autorizada bajo la nueva legislación posterior a la Constitución de 1978.

Más de doscientos años después de su fundación, el Real Casino Antiguo de Castellóns sigue siendo parte de la vida cultural de la ciudad. Aunque su función ha evolucionado con el tiempo, su historia ayuda a entender cómo surgieron los primeros espacios que, con el paso de los años y los cambios legislativos, darían forma al sector del juego en España.