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“No son muertes, son asesinatos” corean los manifestantes en la marcha por las residencias

Marea de Residencias reclama investigación sobre 7.291 fallecidos y un nuevo modelo de atención a mayores

La Marea de Residencias sacude Madrid para reclamar memoria, justicia y fin de la impunidad

Este sábado, las calles del centro de Madrid se llenaron nuevamente de voces de protesta y reivindicación: Marea de Residencias convocó una manifestación para exigir justicia por los miles de mayores fallecidos en residencias durante la pandemia y reclamar un modelo asistencial más transparente y humano. Según la Delegación del Gobierno, alrededor de un millar de personas participaron en una marcha que partió de la Plaza de Cibeles y culminó en la Puerta del Sol.

Entre el dolor y la indignación

Bajo el lema “Justicia para las víctimas en las residencias. Para los vivos: dignidad y derechos humanos”, familiares de fallecidos, trabajadores de residencias, activistas y ciudadanos comunes se unieron para denunciar lo que la plataforma considera un trato inaceptable durante la crisis del COVID-19. Muchas de las personas asistentes llevaban pancartas con el número 7.291, cifra que Marea de Residencias vincula con las muertes sin hospitalización durante la primera ola en la Comunidad de Madrid.

manifestación Marea de Residencias Madrid

Durante el recorrido se escucharon consignas duras como “No son muertes, son asesinatos”, que reflejan el dolor profundo y la indignación de las familias que han perdido a sus mayores en condiciones que consideran evitables.

Reivindicaciones clave: memoria y cambio

La movilización se centró en cuatro principales demandas:

  1. Justicia y responsabilidades políticas: Según la plataforma, 7.291 personas mayores murieron en residencias madrileñas sin recibir la atención hospitalaria adecuada durante los peores meses de la pandemia.

  2. Aprobación de una ley estatal de residencias que garantice derechos plenos a los mayores residentes y mejore las condiciones laborales de quienes trabajan en esos centros.

  3. Impulso de un modelo público de residencias: Marea de Residencias denuncia que las residencias privadas o con gestión público-privada han tenido un impacto desproporcionado en la mortalidad, y reclama una red pública con estándares de calidad.

  4. Compromiso institucional para evitar que esto vuelva a pasar: Piden que todas las administraciones —locales, regionales y estatales— se involucren seriamente para que tragedias como esta no se repitan en futuras crisis sanitarias.

El debate sobre la cifra: 7.291 vs 4.100

La cifra de 7.291 fallecidos ha sido un símbolo central en las exigencias de la plataforma, pero no está exenta de controversia. Según Marea de Residencias y las asociaciones que agrupa, ese número corresponde a personas que no fueron derivadas a hospitales durante la primera ola. Sin embargo, la Comunidad de Madrid ha declarado en un comunicado oficial que la cifra real es de 4.100, califica los 7.291 como “un invento” y atribuye su origen al exconsejero Alberto Reyero. Verdad en las Residencias de Madrid, constituida por familiares y expertos, investigó las circunstancias de esas muertes. Entre sus hallazgos, señala que muchas personas murieron sin recibir la atención adecuada y recoge testimonios de familiares, residentes y trabajadores sobre las limitaciones para derivar a los hospitales.

Apoyo político y social

La manifestación contó con la presencia y respaldo de figuras políticas y sociales. Durante el acto, la diputada de Más Madrid Diana Paredes denunció lo que llamó “silencio institucional” por parte del Gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso y exigió que los responsables de los protocolos sean llevados ante la justicia.

Por su parte, partidos como PSOE y Más Madrid han acompañado a la Marea de Residencias en su lucha, insistiendo en la necesidad de una ley estatal.

manifestación Marea de Residencias Madrid

Un símbolo en la cultura de la memoria

La cifra “7.291” ha transcendido más allá del activismo y ha entrado también en el mundo del arte y la memoria colectiva. En la feria ARCO 2025, por ejemplo, se presentó una obra titulada “7.291” del artista Ramón Mateos, reforzando cómo ese número se ha convertido en un símbolo del reclamo por la verdad y la reparación.

Hacia un futuro más digno

Cinco años después de la primera ola del COVID-19, la Marea de Residencias apuesta por mantener viva la presión social y política. Su ambición no es solo honrar la memoria de los fallecidos, sino transformar el modelo de atención a mayores. Su petición es clara: que residir en una residencia no sea una condena, sino una etapa digna, segura y respetada.

Sin justicia, denuncian los organizadores, no se puede construir un futuro diferente. Es por eso que seguirán movilizándose, exigiendo transparencia y reformas. No se trata solo de recordar a los muertos, sino de proteger a los vivos.

Madrid vuelve a movilizarse por las 7.291 víctimas en residencias: exigen justicia, dignidad y una nueva ley estatal