Movilización frente a Les Corts exige prisión para Carlos Mazón
Hoy domingo 9 de noviembre de 2025, a las 18:00 horas, se ha celebrado una concentración frente a la sede del parlamento autonómico Les Corts Valencianes, en València, bajo el lema “Mazón a presó / Mazón a prisión”. Convocada por diversas entidades sociales, cívicas y asociaciones de víctimas de la catástrofe provocada por la DANA de 29 de octubre de 2024 —que dejó al menos 229 muertes reconocidas en la provincia de Valencia—, la movilización ha sido un acto cargado de memoria, indignación contenida y exigencia de responsabilidades.
Quienes se han concentrado no han venido solo a protestar: han venido a que se reconozca que detrás de cada cifra está una madre, un padre, un hijo o una hija que no volvió. Las pancartas mostraban la imagen del expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón, boca abajo, ataviado con simbólicos trajes de preso, eslogan por eslogan: “Mazón a prisión”.
En esta ocasión, la convocatoria no buscaba únicamente su dimisión, sino que se le reclamen consecuencias penales porque, según las asociaciones de víctimas, “la dimisión de Mazón no es suficiente: la dignidad, la justicia y la reparación aún no se han conseguido”.
El acto adquiere un matiz especial por su sincronización con la actualidad institucional: se produce pocos días después del anuncio de la renuncia de Carlos Mazón como presidente de la Generalitat Valenciana —el 3 de noviembre de 2025— y en plena negociación entre Partido Popular (PP) y Vox para designar a su sucesor.
Durante la concentración, se han leído manifiestos emotivos: la presidenta de la Asociación de Víctimas Mortales de la DANA, Rosa Álvarez, ha afirmado que no permitirán que desde Madrid se imponga un Gobierno en la Comunitat Valenciana y que “la dimisión de Mazón no es suficiente, porque aún no se han asumido responsabilidades”. Por su parte, la presidenta de la Associació de Víctimes DANA 29 d’Octubre 2024, Mariló Gradolí, ha pedido “la dimisión de todo el Consell” al considerarlo “indigno de representar al pueblo valenciano” tras la catástrofe.
Uno de los momentos más simbólicos ha sido la ofrenda floral: se han depositado 231 flores blancas ante la puerta de Les Corts —una por cada víctima, según los convocantes— culminando un acto que plantó cara al olvido.
Desde Elche y la provincia de Alicante, esta convocatoria trasciende lo local para gritar que la responsabilidad política no puede eludir lo humano. No basta con ruedas de prensa ni comunicados oficiales; lo que se reclama es que las instituciones vean a las personas y sepan que no se trata de números, sino de vidas, heridos, hogares perdidos.
No es un final: es una señal de que la memoria colectiva sigue viva y que la exigencia pública no se rinde. Porque para quienes sufrieron la DANA, la reconstrucción no es solo levantar paredes; es sanar las heridas, dar voz, otorgar dignidad y evitar que vuelva a pasar.




