La Universidad Internacional de Valencia ficha a Salomé Pradas semanas después de su imputación judicial
VIU contrata a la exconsellera Salomé Pradas mientras sigue imputada por la gestión de la DANA
La Universidad Internacional de Valencia (VIU), impulsada originalmente por el Gobierno autonómico de Francisco Camps y privatizada en 2013 por Alberto Fabra, ha vuelto a ser foco de polémica al incorporar como colaboradora académica a Salomé Pradas, exconsellera de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio. El contrato, suscrito el 9 de mayo de 2025, llega apenas semanas después de que Pradas dejara su puesto tras ser llamada a declarar como principal imputada en la causa que investiga la gestión de la DANA de 29 de octubre de 2024, episodio que causó 228 muertos y graves destrozos en la Vega Baja.
La investigación judicial, dirigida por el Juzgado de Instrucción nº 3 de Orihuela, examina si durante la emergencia no se activaron a tiempo las alertas ni se cumplieron los protocolos de prevención, lo que agravó el impacto de las lluvias torrenciales. Pradas es señalada por la acusación como responsable de no haber garantizado las inversiones comprometidas y de posibles deficiencias en la coordinación entre administraciones.
El fichaje ha despertado críticas desde la oposición. Compromís acusa al PP de “comprar el silencio” de la principal imputada, mientras PSPV reclama al Consell información detallada sobre el contrato y exige transparencia en la contratación de cargos públicos en instituciones privadas que reciben ayudas indirectas. El portavoz Joan Baldoví anunció que solicitará toda la documentación de la operación para aclarar si existe algún compromiso adicional de cesión de responsabilidades políticas a cambio de este puesto académico.
VIU, perteneciente al Grupo Planeta, es conocida por su amplia oferta de formación online y por haber integrado en su claustro a destacados exdirigentes del PP valenciano, caso de la exconsellera María José Catalá.
Queda por determinar el área en la que Pradas prestará asesoría; fuentes internas apuntan a su incorporación al departamento de Derecho, aunque ni la universidad ni la interesada han ofrecido confirmación oficial.
El debate se enmarca en la controversia sobre la “puerta giratoria” entre Administración y sector privado, un fenómeno que, según los críticos, puede minar la confianza ciudadana y comprometer la independencia académica. A pesar de ello, VIU mantiene su estrategia de atraer perfiles con experiencia política, defendida por la institución como un valor añadido para sus estudiantes.


