Rusia invade Ucrania. Putin da luz verde para iniciar una “operación militar” en nombre de la “desnazificación” de Ucrania

La madrugada del 24 de febrero ha marcado un antes y un después tras el ataque de Rusia contra Ucrania, tras la solicitud por parte de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk de repeler la “agresión” de las Fuerzas Armadas ucranianas. Además, se ha producido en medio del Consejo de Seguridad de emergencia que se celebra en Nueva York.

Son varias las explosiones que han asustado a diversas ciudades de Ucrania con misiles en Kiev, Jarkov, Mariúpol y Kramatorsk. Los tanques rusos han penetrado a través de Bielorrusia y Crimea al territorio vecino y hasta el momento, según informan varias fuentes, se han registrado un total de ocho muertos entre sus militares, mientras que sus fuerzas han acabado con la vida de 50 soldados ucranianos y destruido seis de sus aviones. Asimismo, Rusia está atacando de nuevo poniendo el punto de mira en infraestructuras estratégicas del país.

Las tropas rusas han desembarcado en Odessa y se han producido bombardeos de artillería cerca de la frontera tras el discurso público del presidente ruso, Vladimir Putin, de dar bandera verde a una operación militar en la región de Donbás. “He tomado la decisión de una operación militar especial”, declaraba el presidente ante la televisión rusa y pedía a las fuerzas ucranianas deponer las armas para “defender y proteger” a la ciudadanía.

Putin justifica la invasión al país ucraniano alegando que: “Nos vamos a esforzar por desmilitarizar y desnazificar Ucrania. Y también para llevar ante la justicia a quienes han cometido numerosos y sangrientos crímenes contra la población civil, incluidos los ciudadanos de la Federación de Rusia”. Por otro lado, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, declaraba públicamente la ley marcial tras el ataque de Rusia. Advertía en un comunicado que: “El ejército está trabajando. Sin pánico. Somos fuertes. Estamos listos para todo. Derrotaremos a todos”.

En el caso de Joe Biden, el presidente de Estados Unidos, ha condenado directamente las acciones de ataque de Rusia a Ucrania: “Solo Rusia es responsable de la muerte y destrucción que traerá este ataque, y Estados Unidos y sus aliados y socios responderán de manera unida y decisiva. El mundo exigirá responsabilidades a Rusia”.

A media mañana Rusia ha comenzado a trasladar toda su artillería pesada a la frontera y entre uno de sus vehículos enviados para combatir las fuerzas ucranianas, está uno de sus tanques más poderosos denominado, “Terminator”. Un apodo acuñado por la gran cantidad de munición y armas que porta en su interior, además de por la capacidad de adaptación al terreno de guerra.

China señala que no dará más armas a Rusia en el conflicto y que cuenta con la solvencia suficiente para hacer frente a la situación en Ucrania por sí sola y que no necesita el apoyo militar de China, según aseguraba la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores del país, Hua Chunying. “Rusia es una gran potencia con poder. No necesita el apoyo de China ni de otros países”, dijo en una sesión informativa respondiendo a si Pekín estaba ofreciendo actualmente ayuda militar a Moscú en el contexto ucraniano. La portavoz era muy clara en sus afirmaciones y repetía que China difiere por completo de las opiniones del resto de líderes como es en este caso, estadounidenses. “No actuaremos como Estados Unidos, que suministra a Ucrania una gran cantidad de armas”.

La OTAN ya ha confirmado que se queda fuera del conflicto. El primer ministro portugués, Antonio Costa, ya lo hizo público tras reunirse con los ministros de Exteriores y Defensa para analizar la situación creada por el ataque ruso: “La OTAN no intervendrá en Ucrania”. Asimismo, desempeñará un papel “disuasorio” en países vecinos socios de la coalición.

 

Artículo: María Vecina / AFPRESS

Fotografías: Reuters, CNN y EFE