La subida de la luz alcanza su máxima en el mes de agosto con un 3,3%

El índice de precios al consumo encadena seis meses de alza impulsado por el encarecimiento de la energía eléctrica

La creciente subida de los precios de la luz en los hogares españoles no solo está repercutiendo en las facturas que pagan, sino también en al alza de la inflación y, por tanto, afectando gravemente al desarrollo del resto de la economía nacional en un momento en que busca recuperarse de la crisis.

España es un país en el que una gran parte de los usuarios (40%) están acogidos a la tarifa que marca el Gobierno, sujeta a la inestabilidad de los precios mayoristas, que están en alza desde abril. El aumento del precio de la luz, ha provocado que, además de que los españoles paguen más en sus facturas, ha afectado también en forma de subida al índice de precios al consumo (IPC), que mide cuánto pagan cada mes los ciudadanos por sus gastos y consigue que suban los precios de todo tipo de productos.

La inflación creció en agosto por sexto mes consecutivo y ha impulsado la demanda que durante el 2020 había estado adormecida por la pandemia del covid-19. Eso explica, que el índice de precios al consumo avanzó este mes hasta el 3,3% de variación anual, alcanzando su máximo desde 2012, según señalan los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

“En este comportamiento destaca la subida de los precios de electricidad, mayor este mes que en agosto del año pasado”, afirma el organismo en una nota. Asimismo, todo apunta a que la tendencia continuará los próximos meses. El mercado mayorista de la luz volverá a marcar este lunes un nuevo récord, con 124,45€ por megavatio hora.

Las previsiones llevaban tiempo apuntando a un aumento generalizado de la inflación, que está siendo más intenso de lo previsto. Ya a finales del año pasado, ante la relajación de las medias restrictivas del covid-19 y la aprobación de las vacunas, la cotización de del petróleo empezó a repuntar. El alza, finalmente, se ha trasladado a los carburantes, pues en el mes de julio llenar un depósito ya sea de gasolina como de diésel, costaba en julio cerca de 10€ más que en enero.

El incremento del IPC también mete presión sobre las finanzas públicas. El Gobierno ya ha aprobado la primera parte de la reforma de las pensiones que le exige Bruselas para desembolsar los fondos europeos, que al mismo tiempo liga la revalorización de las prestaciones a la evolución del índice de precios al consumo.

Asimismo, el Ejecutivo también está cerrando los últimos retoques para aplicar en septiembre la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), que llevaba congelado desde el mes de diciembre causando encontronazos entre los socios de Gobierno. A la espera de conocer los nuevos avances, todo apunta a que este se revalorizará entre 12 y 19 euros, de acuerdo con la recomendación de los expertos de Trabajo, para que al final de la legislatura alcance el 60% del salario medio.

 

Artículo: María Vecina / AFPRESS

Fotografías: Markus Spiske