LITERATURA | TIEMPO DE CEREZAS

Una mirada crítica a la España tardofranquista

LA  AUTORA  Y  SU OBRA

Montserrat Roig Fransitorra (Barcelona 1946, Barcelona 1991) fue una escritora y periodista española en lengua catalana. Hizo incursiones en la creación literaria, el ensayo y la prensa. Se implicó en el feminismo y en la lucha contra el franquismo, militando en diversas organizaciones como el PSUC, en la defensa de la cultura catalana y en la reivindicación de los derechos de la mujer.

“Tiempo de cerezas”, una de sus obras más conocidas, obtuvo el Premio Sant Jordi de 1976.  

ARGUMENTO

Esta obra trata de Natàlia, una mujer catalana de mediana edad, que tras haber vivido 12 años en Francia y en Inglaterra, regresa a Barcelona, donde se reencuentra con su pasado, un pasado sin libertad, especialmente para una mujer, del que ha intentado huir.

PERSONAJES

El retorno de Natàlia a la Barcelona de los años setenta, se convierte en pretexto para mostrarnos toda clase de personajes, más o menos representativos, de la burguesía catalana como Natàlia, misma, una mujer de extracción burguesa que ha huido de España de un padre, Joan Miralpeix, que no la comprende, de una madre enferma y ausente, de un desengaño amoroso, de un aborto traumático y de un régimen político represor para forjar su propia trayectoria vital.

Natàlia, que participó en la oposición estudiantil al régimen franquista, constituye un personaje inadaptado, una mujer que todavía no ha encontrado su lugar en el mundo. No se ha convertido ni en una mujer tradicional dependiente del marido como Silvia, ni en una mujer libertaria y feminista como Harmonía y así ha defraudado las expectativas sociales respecto al papel de la mujer de la época, una época de transición y de cambios. Natàlia, cuya mirada oscila entre el pasado y el presente, evalúa el escaso cambio experimentado por España durante los años que median entre su partida y su regreso. Natàlia, mujer moderna, liberada y europeizada, bien podría representar a la Europa democrática, libre y abierta, enfrentada al contacto con una España tardofranquista con escasa libertad y machista.

Joan Miralpeix es el padre de Natàlia, antiguo republicano que luchó en el frente, combatiendo a las tropas fascistas y que al acabar la guerra civil cambió para no tener problemas con el régimen, se enriqueció e intentó encontrar consuelo en la religión, sin conseguirlo, porque añoraba la vida que había tenido con Judit, su esposa. Amaba tanto a su mujer, que después de la muerte de ésta, enloqueció, sumergiéndose en un mundo propio e irreal, habitado por su mujer, Judit Fléchier.

La hermana de Joan Miralpeix es la anciana tía Patricia, una burguesa venida a menos, que no ha conseguido adaptarse a los nuevos tiempos y que se ha refugiado en la bebida, mientras que el arribista, listo, racionalista, pragmático, egoísta y triunfador, luchador y trabajador arquitecto Lluis, hermano de Natàlia, es el símbolo de la pujante burguesía catalana, adaptada a la nueva situación. Lluis tan solo busca su beneficio personal y de hecho incapacitó a su padre para quedarse con el dinero de éste y lo encerró en el manicomio.

Silvia es la esposa de Lluis y representa a la mujer tradicional de la época, sometida al hombre, educada solo para casarse, tener hijos y aguantar que el marido tenga amantes. Silvia, mujer anticuada, oprimida y resignada, en nombre del matrimonio, ha renunciado a su pasión por la danza .Al final se arrepiente de no haber vivido de verdad.

En cambio, Harmonía es la libertaria, moderna, feminista e idealista, aunque dogmática y maniquea profesora de Arte de Natàlia, que, como Natàlia ha huido de una España hundida en la dictadura y ha vivido en el extranjero.

MARCO HISTÓRICO

Tras la guerra civil, cuyo desarrollo fue cruento, con asesinatos y fusilamientos de civiles, eclesiásticos y prisioneros por nacionales y republicanos, se instauró la dictadura franquista, durante la que se represalió o encarceló a miles de republicanos. Muchos no tuvieron otra alternativa que abandonar el país.
Durante los últimos años del régimen franquista se asistió a cierta liberalización económica y política, incluyendo el surgimiento del turismo. Sin embargo este periodo también se caracterizó por los últimos coletazos de la represión de dicho gobierno, materializados en el proceso de Burgos, el ajusticiamiento por garrote vil en 1974 del anarquista y miembro del Movimiento Ibérico de Liberación Salvador Puig Antich y los fusilamientos en 1975 de 3 miembros del FRAP(Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico):José Humberto Baena, José Luis Sánchez Bravo y Ramón García Sanz y de 2 miembros de ETA Político Militar: Ángel Otaegi y Juan Paredes Manot .

SINOPSIS

Montserrat Roig refleja en esta novela la situación de la mujer española durante los últimos años de la dictadura franquista, proyectando una mirada crítica sobre la burguesía catalana y lanzando alguna andanada contra cierto tipo de izquierda, la “progresía de salón”, que juega a hacer la oposición al régimen, representada por el estudiante Emilio, novio de Natàlia.Juan Marsé en su novela “Últimas tardes con Teresa” también arremete contra este colectivo.La narrativa de esta escritora catalana está sacudida por los temas recurrentes de la ubicación de la mujer en un mundo de coordenadas masculinas, el choque generacional, la crítica social, el transcurso del tiempo, las expectativas fallidas, la soledad…A lo largo de esta obra  se radiografía la evolución de la sociedad catalana durante el lapso de tiempo comprendido entre el final de la Guerra Civil y la ejecución de Puig Antich.  

Paralelamente a los personajes se describe un lugar o espacio, la Cataluña y por extensión la España tardofranquista: una España que luchaba por salir del aislamiento al que había sido sometida por el régimen.

En definitiva, el relato muestra una época convulsa en España, los años setenta, marcada tanto por los aires progresistas auspiciados por el desarrollo económico, como por los estertores de un régimen agonizante. No ha llegado aún el anhelado verano del “Tiempo de cerezas”, pero se presienten los efluvios de la primavera.

Crónica : Beatriz Recio Inés