CINE Y LITERATURA | EYES WIDE SHUT

Película de 1999, basada en la novela Relato soñado de Arthur Schnitzler, dirigida por Stanley Kubrick, con guión de Kubrick y Frederic Raphael, interpretada por Tom Cruise, Nicole Kidman, Sydney Pollack, Todd Field,, Sky du Mont, Julienne Davis, Vinessa Shaw, Leelee sobieski y Leon Vitali entre otros actores. Constituye el testamento cinematográfico de Kubrick, puesto que el director falleció pocos días antes de mostrar el montaje definitivo a Warner Bros.

La película trata de una pareja, el doctor Bill y su esposa Alice, que forman un matrimonio burgués, adocenado y prisionero de la rutina, que ha perdido la llama del interés sexual.Tras las impactantes revelaciones de la esposa, el marido, decide experimentar por su cuenta y riesgo.

La película explora las diferentes ramificaciones de la sexualidad humana, pero criminalizando las opciones sexuales diferentes de la relación heterosexual dentro de la institución matrimonial. En este sentido todas las alternativas y parafilias distintas de la sexualidad matrimonial se presentan como peligrosas. Es indiscutible que Kubrick domina las claves de cualquier género cinematográfico pero, en el presente caso, al abordar el cine erótico, no se entiende, dada su trayectoria progresista, esta defensa, tan acendrada del matrimonio más convencional, eludiendo, el hecho incontrovertible de que, en ocasiones el matrimonio se convierte en escenario del maltrato físico y/o psicológico. Aunque nadie discuta, por otro lado, que el matrimonio pueda constituir no solo un marco idóneo para la crianza y educación de las jóvenes generaciones, sino también una forma de ayuda mutua.

Esta obra también expone a la luz los entresijos del “deep state” o estado profundo, compuesto por élites económicas, sociales y políticas, que son las que realmente manejan los hilos del poder, y que algunos identifican como los “illuminati”, una especie de secta, a la que se ha acusado de estar detrás del asesinato de Kennedy, y que, según algunas interpretaciones, realiza reuniones secretas con sexo ritualizado .

En esta película adquiere protagonismo el manejo del color que efectúa el director, utilizando los rojos para aludir al sexo, los azules cuando los personajes tienen un momento de sinceridad y los verdes, cuando se refieren a la muerte.

En definitiva esta película que transita entre la realidad y la fantasía, entre lo que tenemos y lo que perseguimos, reflexiona sobre el apagamiento de la pasión amorosa, debido a la convivencia diaria, e incide en el esfuerzo que deben realizar ambos cónyuges para revitalizarla. ¿O quizá la alternativa sea tomarse unas vacaciones, pactadas, para regresar con nuevos bríos a la convivencia marital? Ya se sabe según Alejandro Dumas (hijo) “El matrimonio es una cadena tan pesada que para llevarla hace falta ser dos y, a menudo, tres”.

TRAILER

Crónica: Beatriz Recio Inés