COVID-19 | Un análisis de sangre permite seguir la evolución de la infección por coronavirus

  • Un estudio del Instituto de Neurociencias UMH-CSIC, en colaboración con ISABIAL, sugiere el hallazgo de un nuevo biomarcador de la enfermedad
  • En la fase aguda de la infección por coronavirus, se encuentran niveles anómalos de las proteínas ACE2 y la ACE2 truncada
  • El siguiente paso será investigar qué ocurre con estas proteínas en las personas asintomáticas con PCR positiva y en personas vacunadas

Alicante (12.07.21). Un simple análisis de sangre podría ser un método sencillo y eficaz para llevar a cabo el seguimiento de la infección por SARS CoV-2, según un estudio liderado por Javier Sáez Valero, del Instituto de Neurociencias UMH-CSIC en Alicante, en el que también han participado un grupo de investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL) del Departamento de Salud Alicante-Hospital General (HGUA).

Este estudio, que se ha publicado en FASEB Journal, se llevó a cabo durante la primera ola de la pandemia y comprobó que los pacientes con COVID-19 en fase aguda de la infección tienen niveles significativamente reducidos en la sangre de una proteína conocida como ACE2, que permite la entrada del SARS-CoV-2 en las células, en comparación con los pacientes sanos. Además, se detectó que están aumentados en sangre los niveles de esta proteína en su forma truncada, lo que se produce como resultado de la interacción con el virus.

Asimismo, se observó cómo estos niveles anómalos de ambas proteínas, la ACE2 y la ACE2 truncada, vuelven a la normalidad después de la recuperación de los pacientes, en un periodo que oscila entre los 58 y 70 días. Además, los niveles de la ACE2 truncada sirvieron para discriminar entre los pacientes infectados por el SARS-CoV-2 y los infectados por el virus de la gripe A.

“En este trabajo hemos estudiado los niveles del receptor del coronavirus en nuestro organismo, la proteína ACE2. Y hemos podido determinar que existen diferentes formas de la proteína en el plasma, fragmentos del receptor ACE2 y la proteína completa, lo que da información de cómo están de afectados los tejidos durante la infección. Todo ello sugiere el hallazgo de un nuevo biomarcador que podría utilizarse para seguir la evolución de la infección por coronavirus”, aclara Javier Sáez Valero, que ha liderado el estudio.

Aunque la línea habitual de trabajo del grupo de Sáez Valero es el Alzheimer, el “parecido” de la ACE2 con proteínas características de la enfermedad de Alzheimer, como la proteína precursora de la beta amiloide (APP), ambas atraviesan la membrana celular, hizo pensar a este experto que quizá la ACE2 podría estar presente en el plasma, proporcionando información de su interacción con el coronavirus.

Participantes en el ensayo

Las muestras y los datos de los pacientes incluidos en este estudio fueron proporcionados por el Biobanco ISABIAL, integrado en la Red Nacional de Biobancos de España y en la Red Valenciana de Biobancos. Se incluyeron 59 pacientes con una PCR positiva para el SARS-CoV-2, de los cuales 24 eran mujeres y 35 hombres, con una edad media de 64 años. Todos fueron hospitalizados entre 7 y 9 días después de la aparición de los síntomas. De ellos, 48 pacientes sufrieron una presentación moderada de COVID-19 y 11 se consideraron graves.

También se analizaron dos grupos adicionales, uno de 17 participantes (9 mujeres y 8 hombres) con neumonía por el virus de la gripe A y otro formado por 26 personas sin enfermedad (14 mujeres y 12 hombres), ambos grupos con edades entre los 34 y 85 años.

Las alteraciones de las formas de ACE2 presentes en el plasma tras la infección por el SARS-CoV-2 observadas en este estudio justifican, según los investigadores, que se siga investigando su utilidad como biomarcadores del proceso de la enfermedad y es probable que también para evaluar la eficacia de la vacunación. El siguiente paso será investigar qué ocurre con estas proteínas en las personas asintomáticas con PCR positiva y en personas vacunadas.

En este estudio multicéntrico liderado por Javier Sáez Valero, y cuyos primeros autores son María Salud García Ayllón, del Instituto de Neurociencias UMH-CSIC, y Óscar Moreno Pérez, del Hospital General Universitario de Alicante (HGUA) y del Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL), han participado también, por parte del HGUA e ISABIAL, Esperanza Merino, José Manuel Ramos Rincón, Mariano Andrés, José Manuel León Ramírez, Vicente Boix y Joan Gil; y María Ángeles Cortés Gómez del Instituto de Neurociencias UMH-CSIC. El estudio cuenta con la colaboración de prestigiosos grupos nacionales, Mariano Esteban y Juan García Arriaza del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC; e internacionales, Henrik Zetterberg y Gunnar Brinkmalm del Hospital Universitario de Sahlgrenska, en Suecia.

Los investigadores Javier Sáez Valero, María Salud García Ayllón y María Ángeles Cortés Gómez pertenecen también al Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED).