España, decimosexto país del mundo en abrir las puertas a la autodeterminación de género

La ley trans llega al Consejo de Ministros tras un duro pulso entre los socios del Gobierno en medio del Orgullo y permitirá el cambio de sexo y nombre en el DNI desde los 14 años en un plazo de tres meses

En plena semana del Orgullo, la ley trans llega este martes al Consejo de Ministros para iniciar la tramitación de su proceso. Tras casi seis meses de negociaciones entre los socios del Gobierno, el Anteproyecto de ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI+ comienza su recorrido legislativo con su aprobación. Dicho texto, incluye que una persona pueda cambiar el nombre y el sexo en su DNI solo con su voluntad para que, de esta manera, disfruten de la libre autodeterminación de su género. Asimismo, España se convertiría en el decimosexto país del mundo que aprueba esta ley tras seguir el ejemplo de Noruega, Argentina, Dinamarca, Portugal o Malta, entre otros.

El anteproyecto tiene como objetivo eliminar la necesidad de presentar informes médicos o de años de hormonación para cambiar el DNI. Este último varía por un sistema de doble comparecencia: la persona deberá pedir el cambio en el Registro Civil y regresar tres meses después para ratificarlo y que se haga efectivo, sin tutelas ni testigos.

La ministra de Igualdad, Irene Montero (Unidas Podemos), proclamaba en el acto institucional del Gobierno por el Día Internacional del Orgullo LGTBI+ que: “Por fin las personas trans dejarán de ser consideradas enfermas en España”. Asimismo, también señalaba que: “Esta ley es un perdón sincero a todas aquellas personas a las que este país les ha dicho que sus vidas valían menos. Vuestras vidas importan”.

El problema que frenaba la iniciación en el Consejo de dicha ley, era la libre autodeterminación de género, que finalmente se ha conseguido en términos similares a los previstos por los que tanto UP como los colectivos habían luchado. Las personas mayores de 16 años podrán requerirlo por sí mismas y aquellos a partir de los 14 de les permitirá la asistencia de progenitores o tutores, no desde los 12 como indicaba el anterior borrador que el Ministerio de Igualdad propuso en febrero.

Urge Sangril, presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Trans y Bisexuales (FELGTB), afirmó que, aunque la ley aún no esté aprobada, “este es el primer paso para conseguir derechos y acabar con la despatologización”. La labor de esta asociación, así como la de la fundación Triángulo o Chrysallis, que reúne a familias con menores trans, han sido decisivas para conseguir resultados en el desbloqueo de la negociación del Gobierno.

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo rechazaba la propuesta de la determinación de género a través de un argumentario del PSOE en verano de 2020 “contra las teorías que niegan la realidad de las mujeres”. Éste recogía que “si se niega el sexo, se niega la desigualdad que se mide y se construye en base a este hecho biológico”. La postura de la vicepresidenta coindice con las ideas del movimiento feminista, que ve peligrar sus derechos con esta normativa: consideran que el sexo no es algo que puede elegirse, pues entonces todas las leyes que específicamente evitan la discriminación de las mujeres estarían amenazadas.

Tras la aprobación del texto en el Consejo de Ministros, aún quedaría la revisión de los órganos consultivos y toda la tramitación parlamentaria en las Cortes, con las aportaciones y enmiendas del resto de grupos, antes de su aprobación definitiva. “Analizaremos el borrador con calma, nos queda un reto por delante para enriquecer el texto”, señalaba Uge Sangil.

 

Artículo: María Vecina / AFPRESS

Fotografías: Nurphoto, Alejandro Martínez Vélez y EFE