LA DENSA NIEBLA INFERNAL DE VENUS

¿Por qué se ve así el cielo en Venus?

En todas las fotos de la superficie del mundo más cercano a las nuestras tomadas por las sondas Venera, el cielo se ve de un color amarillo liso, no se ven nubes y hasta parece irónico dado que el planeta está amurallado por nubes venenosas.

La razón de esto es porque la estructura atmosférica de Venus es la más masiva de todos los planetas rocosos de nuestro sistema solar, hasta 92 veces más pesada que la de nuestro planeta. De lo poco que se sabe sobre el gemelo infernal de La Tierra, por ejemplo, se detectó que en los polos venusinos la atmósfera es un 60% menos densa pero aun así la temperatura en la superficie no varía notablemente, con un permanente calor de 480°C en todo el globo.

Para que se den una referencia, las capas de nubes más altas de La Tierra pueden llegar hasta 6 – 12km de altura en el ecuador y 7km en los polos, pero en Venus es imposible ver nubes desde la superficie porque entre éstas y el suelo hay una gruesa capa de 40km de altura de una niebla supercaliente de CO2, mientras que las capas de nubes más altas pueden llegar hasta una increíble altura de 70 kilómetros.

Otro fenómeno es que las lluvias producidas por las violentas tormentas que se desatan en las capas más altas de la tropósfera nunca llegan a tocar la superficie porque las gotas de ácido sulfúrico altamente corrosivo se evaporan mucho antes de llegar al suelo, mientras que en las capas más altas de nubes, en la mesósfera, cae nieve de dióxido de carbono que se termina evaporando en la tropósfera.

A la altura de la superficie, en cambio, el aire es tan espeso que si existiera un traje especial que resista temporalmente esas condiciones extremas, podrías literalmente nadar por el aire como si fuera un líquido y, es tan asqueroso que si pudieras recoger una muestra de ese aire tóxico, traerla de regreso y olerla, sentirías un fuerte olor a huevos podridos debido a la altísima concentración de dióxido de carbono.

[Imágen y audio real de la superficie de Venus captado por la sonda soviética Venera 14 en 1982. Ésta duró solo 57min antes de que sus componentes se frieran por el intenso calor]