CINE Y LITERATURA | EL CUENTO DE LA CRIADA

LA AUTORA Y SU OBRA

Margaret Atwood, escritora canadiense nacida en 1939, en Ottawa. De trayectoria versátil ha hecho incursiones en diferentes géneros literarios.  Dentro de su obra, traducida a más de cuarenta idiomas, se pueden citar “Ojo de gato”, “Alias Grace”, “Oryx”, “Crake” y ”El asesino ciego”.  Ha sido distinguida con el Premio Montale, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, el Premio Crystal, el Premio Nelly Sachs y  el Premio Giller, entre otros galardones.  En  su novela “El cuento de la criada” se ha basado una serie  televisiva homónima, estrenada en abril de 2017, dirigida por Bruce Miller (Creador), Reed Morano, Mike Barker, Kate Dennis, Floria Sigismondi, Kari Skogland, Daina Reid, Jeremy Podeswa, Dearbhla Walsh, Amma AsanteDeniz Gamze Ergüven e interpretada por Elisabeth Moss, Joseph Fiennes, Max Minghella, Yvonne Strahovski, Alexis Bledel, Ann Dowd, Jordana Blake, O.T. Fagbenle, Samira Wiley, Nina Kiri, Amanda Brugel, Edie Inksetter, Madeline Brewer, Jim Cummings, Marisa Tomei, Grace Munro, Clea Duvall, Simon Northwood, Gary ‘Si-Jo’ Foo, John Carroll Lynch, Katie Messina, Robert Curtis Brown, Sydney Sweeney, Stephen Kunken, Erin Way, Ever Carradine, Jenessa Grant, Krista Morin, Angela Vint, Tattiawna Jones, Bradley Whitford, Amy Landecker, Kristen Gutoskie, John Ortiz, Christopher Meloni, Julie Dretzin y Ashleigh LaThrop.

ARGUMENTO

La novela trata de un escenario distópico, en el que las mujeres han sido despojadas de todos sus derechos.  La joven Offred, o Defred es enviada, de forma forzada, a vivir a casa del Comandante y su estéril esposa, con el objeto de concebir un hijo para ambos.

LOS PERSONAJES

Offred o Defred, la protagonista, nunca menciona su verdadero nombre. “Defred” es un apodo que denota posesión, ya que ella pertenece al Comandante Fred, es decir es “De Fred”.  Offred o Defred es una mujer de unos 30 años, a la que han arrebatado su hija para dejarla bajo la guarda y tutela de otras personas. Las leyes de la república teocrática de  Gilead convierten a las mujeres fértiles, como Offred, denominadas “Criadas”, en una suerte de vientres de alquiler, haciendo de la gestación subrogada una obligación y no una opción.  Si las mujeres fecundas se niegan a colaborar, pende sobre sus cabezas la amenaza de la ejecución o de la expulsión a  “Las Colonias”, contaminadas de residuos tóxicos y letales. “Las Criadas” no pueden “embellecerse”,  para no suscitar los celos de “Las esposas”, por tanto les está vedado usar cosméticos y cremas hidratantes. “Las Criadas” van vestidas de rojo.   Offred o Defred añora a su hija y a su marido Luke, del que desconoce su paradero e ignora si está vivo (libre o encarcelado) o muerto.  Defred experimenta un amor disociado. Su marido Luke se encarna, inconscientemente para Defred, en la “mente” del culto, pero senil,  Comandante Fred y en el “cuerpo” del apuesto, pero iletrado, Nick. Defred es consciente de las carencias afectivas del Comandante Fred y sabe aprovecharlas en su beneficio. Offred es una superviviente nata que intenta, en todo momento, exprimir el jugo a la existencia.

Otras mujeres, llamadas ”Las Marthas”, como Rita y Cora, realizan el servicio doméstico y visten de verde pálido.

“Las Econoesposas” son las mujeres casadas con hombres procedentes de los estratos inferiores de la escala social. Van vestidas con trajes a rayas.

“Las Esposas”, consortes de hombres influyentes, como “Los Comandantes”, van vestidas de azul.

“Las Tías” son las reeducadoras de “Las Criadas” a las que someten a un lavado de cerebro y adoctrinamiento en “El Centro Rojo”. Algunas “Tías” creen sinceramente que con su labor ayudan verdaderamente a “Las criadas”. Otras “Tías “ son sádicas u oportunistas. “Las Tías” son las únicas mujeres que pueden leer y escribir.

Las monjas mayores son enviadas a “Las Colonias” , para limpiar residuos tóxicos, las jóvenes son convertidas en “Criadas”.

A las mujeres rebeldes e “inadaptadas” como Moira, la amiga de Defred, se les da a elegir o ser confinadas en “Las Colonias” o  ejercer la prostitución.

El Comandante Fred es un hombre cultivado, inteligente . Aferrado a valores tradicionales, cree sinceramente en la “bondad” y “conveniencia” del cambio surgido con el gobierno teocrático.  Ha perdido el vínculo físico y emocional con su propia esposa, porque ha dejado de tener relaciones sexuales con ella, ya que su mujer no es fértil y el sexo que no conduce a la procreación está prohibido en Gilead. Por esta razón ansía tener algún tipo de relación con Defred, a la que quiere cuidar y proteger, para que ésta no acabe suicidándose como “La Criada” anterior.

“Los Guardianes”, como Nick, suelen ser hombres de baja extracción social, muy mayores o muy jóvenes, con taras físicas o psíquicas, que  ejecutan tareas de vigilancia y otras subordinadas, típicas de lacayos. Entre ellos hay espías infiltrados.

“Los Ángeles” constituyen las fuerzas de Seguridad y “Los Ojos” son los espías.

MARCO GEOGRÁFICO E HISTÓRICO

En los años 80 del siglo XX, tras los asesinatos del Presidente de Estados Unidos  y del Congreso en pleno, atribuidos a terroristas islámicos, un grupo cristiano ultraconservador, impregnado de una interpretación ultraortodoxa, literal y rigurosa del mensaje bíblico, usurpa el poder, proclamando la República de Gilead y procediendo a suspender la Constitución y  la libertad de prensa. Esta República de Gilead constituye un régimen de carácter teocrático y totalitario, donde no existe la separación entre iglesia y estado.  El gobierno de Gilead persigue cualquier disidencia política o religiosa(como católicos, jesuitas, baptistas, cuáqueros, testigos de Jehovà, judíos etc) .  El gobierno, con mano férrea, controla, especialmente, al colectivo femenino, prescribiendo normas de alimentación(impidiendo fumar y beber alcohol a las mujeres fértiles), indumentaria(imponiendo ropa extremadamente recatada) y sexualidad(prohibiendo toda orientación sexual distinta de la heterosexual). En la república de Gilead se conforma una civilización en contra del amor (los matrimonios son concertados)y del contacto físico, en la que el sexo, marital, se practica con la ropa puesta.  Este estado ha ilegalizado cualquier tipo de aborto, ha promovido la eliminación de los bebés nacidos con malformaciones y ha suprimido los derechos de las mujeres, que no pueden trabajar fuera de casa, disponer de cuentas bancarias, manejar dinero, poseer propiedades ni, como regla general, leer o escribir.

En un contexto en el que la contaminación ambiental ha provocado un declive de la natalidad, la élite del régimen se apropia de las hembras fértiles a las que denomina “Criadas”.

SINOPSIS

Con “El cuento de la criada” Margaret Atwood nos sumerge en un desasosegante mundo distópico, en el que la mujer ha sido relegada a desempeñar un mero papel doméstico y secundario, retrocediendo siglos de historia. Esta obra se configura como un discurso contra el machismo institucionalizado y contra el fanatismo religioso.   Lejos del maniqueísmo, se exponen  las motivaciones y los puntos de vista de todos los actores en conflicto.

Margaret Atwood compone un escalofriante relato que pone los pelos de punta, mezclando acontecimientos ocurridos en el curso del tiempo o que se están produciendo en la actualidad (quema de libros y censura de prensa en Alemania durante el periodo nazi, separación de hijos de sus padres durante la dictadura argentina, expulsión o conversión forzosa de judíos en la España de los Reyes Católicos, prohibición a los esclavos negros de leer, escribir, manejar dinero o tener propiedades en EEUU en la época de la esclavitud, durísimas condiciones de vida en los campos de exterminio nazis, persecución  de homosexuales, disidentes políticos o religiosos en diferentes países actualmente, matrimonios concertados en diferentes países actualmente, gestación subrogada legal actualmente en algunos países, prohibición de manifestaciones en muchos países en los tiempos presentes….)

En esta era del “Me too” y  de la incidencia del populismo, en la que la ultraderecha está afilando los cuchillos contra las mujeres, el colectivo LGTB (lesbianas, homosexuales, bisexuales y transgénero) y los migrantes, las mujeres no podemos dar nada por ganado ni conquistado.

Conviene estar alerta a las nuevas relaciones de poder, propias de la era digital, que supondrán un nivel de control cada vez mayor sobre la población mundial.

TRAILER

Crónica: Beatriz  Recio  Inés