MEDIDAS ANTI-COVID: Posibles restricciones ante un toque de queda en España

Ha sido la propia Comunidad de Madrid quién ha pedido al Gobierno central que estudie la posibilidad como una alternativa

A pesar de las medidas que las comunidades autónomas están tomando para revertir la cadena de contagios por covid-19, la segunda ola de pandemia sigue expandiéndose por múltiples territorios del país. Si bien, hay comunidades con mayor incidencia que otras como puede ser el caso de Madrid y Barcelona.

A pesar del empeoramiento de la situación y la proximidad a provocar nuevos colapsos en los centros sanitarios, aún hay ciudadanos que se niegan a respetar y cumplir las normas, restricciones y recomendaciones sanitarias. Botellones en la calle, encuentros multitudinarios en casa, fiestas universitarias en residencias o comidas familiares son algunos de los malos hábitos más comunes estos días. La mayoría de todos estos casos se producen en horario nocturno, y es por ello, que se ha planteado la posibilidad de un toque de queda que restrinja el horario en una determinada franja.

Ha sido la propia Comunidad de Madrid quien ha propuesto esta alternativa al Gobierno central para que estudie la posibilidad y pueda contenerse la curva de nuevos contagios que se está produciendo. Esta idea se ha planteado como una opción alternativa al cierre total de bares y restaurantes, medidas que ya se han aplicado a Catalunya y que hoy establece también la Comunidad Foral de Navarra.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha desvelado que debatirá está cuestión con las Comunidades Autónomas, aunque descartando por el momento, un toque de queda a nivel nacional ya que, tal y como ha afirmado Salvador Illa, requeriría necesariamente la declaración de un estado de alarma.

El objetivo principal del toque de queda es reducir las interacciones sociales entre la población y movilidad entre unas horas determinadas del día. Durante ese periodo de tiempo, la ciudadanía debería permanecer en casa durante un tiempo determinado y solo podrá salir por una causa debidamente justificada.

España no sería el primer país en aplicar esta nueva medida, ya ha sido Francia quien el pasado 16 de octubre comenzó a hacerlo en ciudades como París, Lyon, Toulouse, Lille, Grenoble, Rouen, Montpellier, Aixen-Provence-Marsella y Saint-Etinne. La población de estas áreas metropolitanas deberá quedarse en su domicilio entre las nueve de la noche y las seis de la mañana. Esta restricción horaria no solo es aplicable a los establecimientos que, obviamente, deberán estar cerrados, sino que las personas que circulen por calles en horas no autorizadas serán sancionadas con una multa de 130€ que puede alcanzar los 1.500€ en el caso de los reincidentes. Únicamente aquellos ciudadanos que vuelvan del trabajo, regresen a casa después de un viaje o ir de urgencias al hospital quedarán exentos.

También países como Bélgica y Eslovenia han optado por esta solución para detener el avance de la pandemia decretando el cierre de bares y restaurantes, así como el toque de queda. Asimismo, las regiones italianas de Lombardía y Campania, donde se han disparado los casos los últimos también han aplicado esta medida en la que restricción horaria va desde las 23.00 hasta las 5.00 horas.

A pesar de que el Gobierno se está planteando está medida, también hay muchas dudas encima de la mesa que les surgen a muchos presidentes de otras comunidades. “¿Toque de queda es impedir que la gente pueda estar en la calle? ¿Es cerrar los establecimientos de todo tipo entre una hora y otra hora en la madrugada? ¿Son las dos cosas a la vez? ¿Hacer eso en los lugares donde la incidencia supere los 500 casos en los últimos 14 días? ¿O por el contrario también es hacerlo en aquellos lugares en los que supere los 250 en los últimos 14 días?”, comentaba el propio presidente de la Xunta, Alberto Núñez.

Por su parte, Castilla y León es partidaria de introducir el toque de queda como una medida “conjunta y para toda España”, algo de lo que discrepan otras regiones del país. Por el momento todo son suposiciones y conjeturas sobre cómo se aplicaría esta nueva medida, hasta que finalmente el Gobierno central tome una decisión firme.

Artículo: María Vecina / AFPRESS

Fotografías: Marta Fernández Jara y Eduardo Sanz