El Gobierno Libanés dimite tras la explosión en el puerto de Beirut de hace una semana

Hasan Diab, primer ministro del Líbano, renuncia de su puesto tras intentar adelantar las elecciones generales

Está a punto de cumplirse una semana desde la explosión apocalíptica del puerto de Beirut, una de las más devastadoras que se recuerdan desde la guerra civil de tres lustros. El primer ministro, Hasan Diab, renuncian en el Gobierno tras intentar avanzar en las elecciones.

No solo han sido las numerosas protestas y manifestaciones populares en el centro histórico de la ciudad lo que lo han llevado a dimitir, sino la caótica explosión que ha acabado por destruirlo todo. Incluso a su propio gobierno. La corrupción parece tener más peso y fuerza que la del Estado. En su anuncio de dimisión, declaró que temía que surgieran otros escándalos productos de la corrupción que actualmente asolaba al país y acusó directamente a la élite de utilizar “todas sus armas contra nosotros”.

Cuando se formó el Gobierno en el que Hizbulah ejerce su influencia, la población no quedó muy satisfecha, ni tampoco aliviada y por ello, también surgieron diferentes altercados en las revueltas de octubre del año pasado. La sociedad pedía el fin del régimen, la eliminación de la élite del poder y la supresión de la corrupción que tan arraigada está en el país.

El Gobierno no pudo resolver durante su mandato los problemas existentes y acumulados en el Líbano como la devaluación de su moneda, el hundimiento de la economía, la crisis bancaria o pandemia del covid-19. El acabose final ha venido con la devastación de numerosos barrios cristianos del puerto, ante la que se puso más en evidencia todavía su incompetencia y ha acabado arrastrando al Gobierno al fracaso más absoluto.

Varios de sus ministros, entre ellos el de Exteriores, dimitió apenas unas horas antes de la explosión en el puerto de Beirut y también varios diputados del Parlamento, entre ellos el político e intelectual, Maruan Hamade. El ministro de Salud, también daba la cara anunciando que la decisión tomada se trataba de una “responsabilidad”. “Renunciamos como responsabilidad y no como escape”, recalcaba Haman Hassan. A medida que el barco se hundía por momentos, el Gobierno de Hasan Diab ya había propuesto avanzar las elecciones generales tras conseguir el tan esperado apoyo de la Asamblea Nacional.

Tras la presión de los últimos días, manifestaciones y revueltas en toda la ciudad pidiendo explicaciones por la gran explosión, el primer ministro afirmaba lo siguiente: “Anuncio hoy la renuncia de este Gobierno”, en un breve mensaje a la nación de manera televisiva.

Diab asegura que su decisión de renunciar es un paso atrás sí, pero para poder luchar la batalla por el cambio y apoyar al pueblo en esta encrucijada. “Declaro hoy la renuncia de este gobierno. Que Dios proteja al Líbano”, ha dicho repitiendo tres veces esta última frase. Esta medida corre el riesgo de abrir el camino hacia negociaciones prolongadas sobre un nuevo gabinete llamados a la reforma en medio de una situación de caos insostenible.

Artículo: María Vecina / AFPRESS

Fotografías: Ali Alawieh, Ayat Basma y gfycat.com