Se fabrican las primeras sandalias veganas hechas con tapones de corcho reciclado.

La marca ilicitana Vesica Piscis crea una planta para sandalias hechas a partir de tapones de corcho reciclado que provienen de botellas de vino y otros, evitando la emisión de miles de gramos de CO2

El descorchar una botella, ahora tiene una doble celebración. Este simple gesto cotidiano puede contribuir a un planeta mejor, y es que reciclando tan solo 20 tapones de corcho pueden fabricarse las plantas de un par de sandalias.

Vesica Piscis Footwear, que forma parte del programa de innovación LIFE REWEART de la Unión Europea, (junto con otras marcas que promueven nuevas estrategias de gestión en cuestión de medio ambiente), es una de las marcas pioneras a nivel internacional en apostar por una economía circular real, empleando por primera vez en su línea de calzado tapones de corcho reciclados. La empresa emergente situada en Elche, ha apostado por este material que encaja dentro de un nuevo paradigma más sostenible que promueve la reutilización de la materia prima, lo que nos lleva a preservar los recursos naturales y a no generar residuos.

Combinando tapones de corcho con el caucho natural, se llega a ahorrar en un par de sandalias la emisión a la atmósfera de 2.240 gramos de dióxido de carbono.

En España se generan 3.000 millones de tapones al año, de los cuales 2.500 toneladas acaban en vertederos.  Si reciclando un solo tapón de corcho se evita la emisión de 112 gramos de CO2 a la atmósfera, reciclando el 100% de lo que se fabrica, se podría ahorrar hasta 336.000 toneladas de dióxido de carbono anualmente.

El uso de corchos en botellas de vino y champagne es un recurso cotidiano cuya residualidad hemos normalizado, pero ahora, los consumidores pueden ser partícipes de que eso no sea así, pudiendo reciclar los tapones en puntos de recogida, para que tengan una vida más útil.

La idea de poder llevar a cabo este proceso innovador se descubrió gracias al proyecto Recycled Cork procedente de la empresa Socyr en colaboración con la Universidad Politécnica de Valencia. Tras varios testeos, por fin la idea ha visto la luz en la nueva colección de verano 2020, donde todas las plantas de la colección de sandalias están fabricadas con corcho procedentes de tapones usados, dándole así utilidad a un producto que hubiese acabado en el vertedero. Ahora este corcho, ofrece flexibilidad, duración y ligereza al calzado de verano. El resto de materiales que componen la sandalia como el algodón y la goma eva, también son reciclados.

Este concepto encaja perfectamente con los valores de economía circular de Vesica Piscis, que junto con el veganismo (el no uso de productos de origen animal en su calzado como, pieles, lanas, sedas, etc) son las dos premisas fundamentales en todos sus productos elaborados éticamente en su taller de Elche.

Datos de la empresa

Vesica Piscis está situada en el Polígono Industrial de Carrús (Elche). Es un proyecto que nace a finales de 2015 con la idea de irrumpir en el mercado como una alternativa real a los procesos de economía lineal, donde todo lo fabricado acaba siendo un residuo. En su caso, todos los productos son naturales, veganos, biodegradables, reciclados y reciclables, evitando generar residuo y un menor impacto en el medio ambiente. Esto es lo que se conoce como economía circular.

Además, la empresa se compone de una propia y pequeña plantilla de trabajadores, donde todo se fabrican a mano y bajo pedido, produciendo lo justo para consumir los recursos necesarios.

La marca Vesica Piscis busca siempre la innovación en el proceso de creación, incorporando productos que cumplan sus requisitos: que sean reciclados, reciclables y veganos, haciendo de su calzado un producto consciente para una economía circular.

Elche. 29/07/2020