«TOCADO» EL TURISMO HACIA ESPAÑA | El Gabinete de Boris Johnson redobló el veto al turismo español con una cuarentena de 14 días

Reino Unido ejerce más presión a la cuarentena impuesta al turismo europeo

El gobierno británico redobla de nuevo las restricciones y su veto a España y pide, además, que no se viaje a las islas.

A última hora del día ayer, el Gabinete de Boris Johnson redobló el veto respecto al turismo en España y extendía su recomendación pidiendo a los ciudadanos británicos que no visitaran este año las islas Canarias y Baleares. A todo esto, añadido el hecho de que deben mantener una cuarentena de 14 días para todo el que llegue Reino Unido desde territorio español. Esta decisión no ha agradado a muchas empresa y organizaciones y contra la que han hecho frente la patronal de aerolíneas IATA, la Organización Mundial del Turismo (OMT), el Gobierno Central y la Comisión Europea.

En alusiones a la polémica que ha generado esta decisión entre el gobierno británico y España, el portavoz de Salud del Ejecutivo comunitario, Stefan De Keersmaecker, defendía ayer que, la elección de imponer cuarentenas a los viajeros procedentes de otras regiones europeas corresponde exclusivamente a las autoridades nacionales. También alegaba que: “Estas medidas deben adoptarse sin discriminar a unas zonas frente a otras con una situación epidemiológica similar”.

No solo España está en desacuerdo con la determinación y el rumbo que Reino Unido ha tomado respecto al turismo en Europa, también el portavoz europeo insistía en que: “la mejor manera de luchar contra los contagios del Covid-19 son los tests, la detección precoz, el rastreo de contactos y la coordinación entre países”.

Una decisión “desajustada”

Pedro Sánchez, califica esta decisión como “desajustada” y afirma que el Gobierno continuará negociando para conseguir mejores propuestas y soluciones viables. “Muchos territorios españoles tienen una incidencia acumulada de contagio inferior incluso a la media europea, y también a la del Reino Unido”, afirmaba el presidente en una entrevista a la cadena Telecinco.

Como antes señalábamos, la Organización Mundial del Turismo también se encuentra disconforme con la situación provocada y Zurab Pololikashvili, secretario general de la OMT, presionaba al gobierno británico a través de un comunicado en el que advertía de las medidas “unilaterales” de “algunos gobiernos”. “Los países tienen el deber de anteponer el bienestar de sus ciudadanos, pero, al mismo tiempo, tienen también la responsabilidad de proteger a las empresas”, señalaba el secretario general.

Asimismo, insistía también en el hecho de que esta decisión traería consecuencias y confusiones innecesarias entre los distintos países, que ahora mismo, cuentan con problemas más graves intentando contener y salvaguardar la seguridad en sus territorios. Igualmente, señalaba a las islas Canarias y Baleares como dos destinos turísticos seguros y preparados para viajar.

El ejecutivo británico no dio su brazo a torcer asestando un duro golpe a la industria turística española, que sigue luchando por remontar la temporada de verano. La lista negra de Reino Unido ya incluía a la península como un destino peligroso para viajar, ahora, al parecer, las islas también lo son. Tal y como indicó la ministra se está trabajando duro para conseguir un trato donde se excluyan a los archipiélagos y puedan sumarse a esta propuesta otras comunidades autónomas donde el brote de contagios esté controlado y supervisado. La Comunitat Valenciana y Andalucía ya han pedido que Reino Unido revoque sus palabras.

A pesar de los esfuerzos el Gobierno de Boris Johnson cerró de un portazo las propuestas a los corredores turísticos por los que España pelea. El turismo español se está viendo duramente afectado por la pandemia, y llamada ‘nueva normalidad’ no hace más que aumentar las cancelaciones en los establecimientos hoteleros y la ausencia de reservas. Este año, España se juega hasta 8.700 millones, el gasto que hacen los principales mercados turísticos y que, este año, será imposible de recaudar. El golpe económico para el que España debe prepararse es mayúsculo.

Artículo: María Vecina / AFPRESS

Fotografías: Johs Sorenson