Sacrificados 92.700 visones infectados por coronavirus en Teruel

Ordenado por las autoridades sanitarias y el Gobierno de Aragón, casi 100.000 visones han sido sacrificados en una granja de Teruel donde el 86% de ellos, dieron positivo por coronavirus.

Tras el brote de nuevos contagios en Aragón, la región es una de las zonas de España más afectada tras la tan ansiada “nueva normalidad”. A finales de mayo en la Puebla de Valverde, una localidad turolense de la comunidad aragonesa, se descubrió que la esposa de un empleado agrícola contrajo la enfermedad. Seguidamente, su marido y otros seis trabajadores de la empresa Secapiel, una de las explotaciones más importantes que existen en España, dieron positivo en covid-19.

Desde ese momento, se hicieron continuos análisis a los animales, pero cuando el pasado 13 de julio se realizaron las pruebas, el 87% de los visones estaban infectados. El viernes 17 de julio, tanto las autoridades sanitarias como el Gobierno de la región aragonesa dieron luz verde para proceder al sacrificio de los mismos. La operación se realizó mediante la exposición al gas CO2, la cual se prolongaría varios días y posteriormente, los cuerpos se trasladarían a una planta de tratamientos de máxima protección.

Varias patrullas policiales y también la Guardia Civil, se posicionaban en la puerta de la granja para impedir el paso a civiles y evitar que se aproximasen al perímetro de seguridad. La granja, que ocupa una gran extensión de tierra entre un campo y una montaña, permanecía en silencio el viernes pasado. No se veía, ni tampoco oía nada. Nadie respondía a las llamadas, aunque sí se escuchaba trabajar dentro del establecimiento.

Para los habitantes de la Puebla de Valverde la intervención realizada la semana pasada, aleja la preocupación de los vecinos que afirman sentían miedo por el hecho de que casi toda la plantilla de Secapiel residía en la localidad. Si bien, admiten que esta operación también supone para el pueblo una importante pérdida para los negocios y el empleo de sus habitantes, además del futuro de la explotación, una de las principales fuentes de ingresos en el municipio.

Infección de humanos

Joaquín Olona, consejero de agricultura, afirmaba que la decisión de sacrificar a los visones se tomó: “para evitar el riesgo de transmisión humana”. Aunque también subrayó que no estaba claro si: “la transmisión era posible de animales a humanos y viceversa” puesto que no hay pruebas concluyentes que lo demuestren. Los estudios han demostrado que el virus puede llegar a ser contagiosos entre ciertos animales como los mustélidos (visones, hurones, comadrejas) y también los gatos. Sin embargo, poco se sabe acerca de la posibilidad de la transmisión de animal a humano, algo en lo que los investigadores y especialistas ya están trabajando.

Hasta el momento se ha confirmado que los animales se infectaron a través de los humanos y no a la inversa. También en Holanda, se han sacrificado un millón de visones desde que estalló la pandemia del coronavirus, uno de los centros mundiales más importantes de la cría de visones.

Julián, extrabajador de la plantilla de Secapiel, afirma que los animales son seres con gran capacidad de mordedura en los dientes y mucha fuerza en la cabeza. Es por ello, que los trabajadores siempre van equipados con trajes y guantes para evitar accidentes. Dinamarca es uno de los principales destinos de las pieles de exportación de la granja y uno de los más cuestionados por los movimientos ecologistas. Secapiel ha ido ampliándose y manteniéndose en el negocio durante más de 25 años con una inversión de varios millones.

Crónica: María Vecina / AFPRESS

Fotografías: Pau LLop